La disputa por el control de la tecnología del 5G podría ser considerada como la Guerra Fría del XXI, la quinta generación de las comunicaciones de banda ancha permitiría una interconexión entre máquinas y personas de manera habitual y cotidiana. Estados Unidos y China se enfrentan por el liderazgo de esta cuarta revolución industrial que determinará cuál será la potencia preponderante de los próximos 50 años.
Asimismo, no podríamos establecer con claridad de qué manera el desarrollo digital moldeará las relaciones económicas y sociales de un mundo interconectado, sobre todo en vistas a la inminente revolución aparejada a la aparición de redes 5G e internet de las cosas. Lo que está claro, es que los valores y pilares bajo los que se fundan se encuentran en abierta discusión y disputa
Si bien es cierto lo que es bueno para la vida cotidiana representa una oportunidad para que los servicios de inteligencia y los ciberataques tomen ventaja. En palabras sencillas el sistema 5G es una red física compuesta por estaciones base, antenas inteligentes, enrutadores y diversos elementos de red que en su conjunto permiten el acceso a los nuevos servicios y aplicaciones que se montan sobre la misma. Pero depende más de las capas de software complejo que son mucho más adaptables y se actualizan constantemente, de manera transparente e imperceptible para los usuarios. Eso significa que quien controla las redes, controla el flujo de información y tendría el poder absoluto sobre los datos e información de los usuarios ya que puede cambiar, redirigir o copiarlos sin que el usuario tenga idea de lo que está sucediendo. Quien controle la red, controla el conocimiento.
El nerviosismo por la tecnología china existe desde hace mucho tiempo en Estados Unidos, ya que veían a China como una potencial amenaza de que los chinos puedan insertar una «puerta trasera» en las redes de telecomunicaciones que facilite a los servicios de espionaje Chino conocer e intervenir todo tipo de comunicaciones desde militares pasando por gubernamentales y corporativas. El ciberespionaje chino en compañías y oficinas de diversos países y sobre todo en los Estados Unidos, es una habitual practica y lo realizan expertos informáticos que trabajan para el Ministerio de Seguridad de China y según informes de los departamentos de seguridad de Estados Unidos el aparato de espionaje Chino , a su vez, tiene acceso irrestricto a la información que manejan las empresas de desarrollo e investigación tecnológica .
No es de extrañar que esa disputa se haya agudizado en el último año ya que es mucho lo que está en juego. Es parte de un conflicto geopolítico mucho más amplio que el de quien fabrica estaciones base, antenas o microchips, que, aunque son críticos para el desarrollo de las redes 5G pasan a un segundo plano.
Estas disputas geopolíticas se refieren sobre todo a la posibilidad de que fabricantes chinos implementen en sus equipos ciertos dispositivos que permitan el envío de información de forma encubierta o que, sencillamente, puedan escapar al control del operador de esos equipos poniendo en peligro la seguridad, integridad o confidencialidad de los datos y sistemas.
Son cinco los fabricantes principales de estos elementos: Nokia, Ericsson, Samsung, Huawei y ZTE, las dos últimas empresas son de origen chino y están calificadas como una amenaza para la seguridad nacional tanto para los Estados Unidos como para sus aliados en la OTAN y la EU. Sin embargo, al tener estas dos últimas el mayor desarrollo en las redes 5G en cuanto a patentes y costos de producción de equipos el panorama para el despliegue masivo de las redes 5G aún no está muy claro por lo que deberá a esperar al cambio de administración en el gobierno de los Estados Unidos que al parecer tienen condiciones más laxas con el gobierno chino que la actual o que las compañías como Ericson,Nokia y Samsung hagan grandes inversiones para al menos alcanzar la ventaja que ya tiene Huawei o ZTE.
El desenvolvimiento de esta nueva Guerra Fría tecnológica mostraría su mayor fuerza el año próximo luego que los efectos de la pandemia de COVID19 empiecen a disminuir y cuando se inicien los primeros usos de prueba comerciales tanto en Europa, Asia (excluyendo a China) y Latinoamérica.
Finalmente, y como una reflexión a lo antes expuesto, las redes 5G plantean varios problemas geopolíticos, la disputa por la hegemonía del mercado entre EE.UU. y China, que, por supuesto, no se limita a esta nueva tecnología, sino que también se incluye a las tecnologías de la información que no solo son las que de alguna manera lideran el desarrollo económico e industrial, sino que son principalmente los medios para ejercer poder sobre las poblaciones de humanos y máquinas.
Jean Pierre Ontaneda.
Ingeniero Electrónico colegiado con +20 años de experiencia en empresas locales y trasnacionales de primero nivel del sector Tecnología, Telecomunicaciones e Ingeniería. Enfocado en Gerencia de Proyectos, Negociaciones Técnicas, Ingeniería, Desarrollo de Soluciones, Optimización de Recursos y Presupuestos, Pre-venta y Pos-venta, Aplicación PMBOK.
