Aún en pandemia, los bomberos trabajan como héroes entre lágrimas y sonrisas en el calor de la batalla. Sr. Presidente, dos motivaciones me impulsaron a pensar nuevamente en ellos: la primera es porque operé en forma gratuita a través de la ONG a Carlos, un bombero que al colapsar un predio en llamas, años atrás, mantiene secuelas por dicho traumatismo y requiere de varias cirugías. Es por esa razón que estamos generando un convenio interinstitucional para atender gratuitamente a todos los bomberos del país, que después de agotado el tratamiento emergencial por nuestro sistema de salud, descuida las secuelas cicatriciales, no solo físicas y estéticas, sino también espirituales. Ellos sienten que el ESTADO PERUANO no les brinda apoyo a la par con el esfuerzo gratuito y desinteresado que ellos realizan, así que la sociedad civil debe intervenir para corregir este status quo.
La segunda motivación es un héroe que venció al coronavirus llamado Mario Casaretto, Brigadier mayor, jefe de bomberos, siempre dispuesto a servir a la comunidad, que venció a la COVID-19 con el 90% de pulmones comprometidos y 45 días internado en la UCI luchando esta vez contra la muerte como otros, al igual que miles de bomberos infectados y otros que no tuvieron tanta suerte. Más aún, solo por insistencia del comando se les vacunó junto con el personal de la primera línea de combate contra la COVID desde marzo del presente año, aplicándoles en Huánuco y otras regiones a fines de julio recién su segunda dosis. El año pasado, los bomberos atendieron más de 95,000 emergencias a nivel nacional y su labor les obliga a estar en contacto directo con las personas para salvar vidas.
Sr. Presidente, escúchelos directamente. Aunque adscritos al ministerio del Interior, ellos son los más capacitados para exponer sus necesidades en bien de la sociedad y de la familia bomberil. ¿Quién no se ha topado con una sirena de sus unidades o visto en acción?
Sr. Presidente, al igual que las fuerzas armadas y la PNP, construya y equipe un hospital referencial para los pacientes quemados y sus secuelas, le aseguro que ellos conseguirán donaciones para tratar de ser el mejor hospital del país, así dejarán de solicitar su atención en los establecimientos de salud y hasta podría servir en caso de catástrofes naturales y megaincendios.
Aún más, podrían tener la mejor unidad de quemados del Perú para tratamiento e investigación con tecnología de punta, como cultivos celulares de pieles y cartílagos para injertos o diferentes apósitos biológicos y sintéticos, cámaras hiperbáricas y tratamientos con ozonoterapia entre otros para expandir sus servicios a los más necesitados. Será un justo derecho. Los peruanos se lo agradeceremos.
Mario Cabani
Médico, gestor en proyectos de innovación y bienestar social, graduado como médico cirujano en la Universidad Nacional de San Marcos. Realizó estudios de postgrado en el Hospital Universitario Pedro Ernesto entre 1991- 1993 en Cirugía General y 1993 – 1996 en cirugía plástica con certificado por la Universidad Estatal de Rio de Janeiro, Brasil. Fundador y gerente general de empresas dedicadas a salud, agricultura y construcción, así como de Organizaciones sin Fines de Lucro con convenios nacionales e internacionales para la atención gratuita de pacientes desfigurados y el mejoramiento genético de embriones vacunos.
