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¡El monstruo está vivo!

¡El monstruo está vivo!  Basta fijarnos en la horrorosa criatura que ha engendrado el “fujicerronismo” para saber que se trata de un híbrido maligno.  A estas alturas, ya Cerrón se ha dado cuenta de que no tiene a Castillo de su parte y ha optado por aliarse con su peor enemigo para combatirlo a muerte. “El enemigo de mi enemigo es mi amigo” reza la vieja frase sentenciosa. Esto se cumple con creces al calibrar no solo la división que se ha producido en Perú Libre -entre “cerronistas” y “castillistas”-, sino además  la ajustada votación que obtuvo el gabinete Vásquez en el voto de investidura por parte del Congreso de la República.  Si la primera pelea con Guido Bellido fue apretada, la segunda fue casi con cuchillos entre los dientes.

Waldemar Cerrón ya había anunciado que este gabinete no correspondía a los intereses de su partido.  La bancada de Fuerza Popular decidió no otorgar la confianza.  Fueron todos los integrantes de esta agrupación partidaria, mala perdedora –como su “lideresa”, los que dieron la espalda al nuevo equipo y no lo hicieron solos, sino aliados a la facción del cerronismo. ¿Qué diablos  es esto? ¿Un pan con mango? Desafortunadamente, sí. Aunque usted no lo crea… Que Fuerza Popular se una a su polo contrario para amenazar con tumbarse a un gobierno no debe sorprender. Lo que sí causa escozor es que lo haya hecho con el cerronismo delirante.  Ambas agrupaciones son antagónicas  y la alianza de película de terror durará hasta que se definan los intereses y al fin terminen sacándose los ojos.

El gobierno de Castillo ha cometido muchos errores en sus primeros cien días y aún sigue persistiendo en ellos. En eso, da cátedra.  Hay varios ministros cuestionados.  Nos preguntamos… si Barranzuela no hubiera renunciado, ¿le habrían otorgado la confianza al team Vásquez?  El Ministro de Educación, Gallardo,  lleva a su hija al despacho y contrata a las amigotas de esta para hacer más viable su gestión.  Así, no solo está demostrando su alta incompetencia y ejerciendo un execrable nepotismo, sino que no hace nada de nada por la educación.  Con semejante figura, no resulta viable formación de calidad;  ni siquiera  un retorno a la presencialidad o semi-presencialidad.  ¿Cómo es posible que el Presidente de la República permita esto?

Otro ministro cuestionado es el de Transportes y Comunicaciones, Juan Silva, quien a través de unos audios revela cómo negocia, con los gremios más cuestionados y prontuariados, la salida de dos funcionarias: las titulares de la ATU, María Jara y  SUTRAN, Patricia Cama. Todos sabemos que el transporte es un verdadero dolor de cabeza para el país.  Ellos no piden el alza de los pasajes para los usuarios.  Saben que con la pandemia se han perdido muchos empleos y la gente no tiene cómo pagar más.  No solo eso; también, los sueldos de miles de trabajadores se han visto reducidos a la mitad.  Reclaman  contra el alza del combustible y el cobro de peajes, entre otras cosas.  Hasta hoy, la ATU había intentado solucionar partes de los problemas pero sin éxito; es decir, su labor no ha sido  eficiente.  Estos asuntos no se arreglan con paros; sí, con diálogo.  Detener actividades no solo expone y perjudica a la población en medio de la COVID-19: afecta a los propios transportistas.  Cada día que paran, no ganan: pierden.

¿Hasta cuándo tenemos que soportar?  Entendemos que aunque el monstruo no se salió con la suya,  esta nueva fuerza constituye un verdadero peligro para el futuro del gobierno.  Unos cuantos más que quieran adherirse y una vacancia presidencial es viable en cualquier momento.  El engendro surge para quedarse hasta que se cumplan sus propósitos.  Después, la historia será otra. ¿Podrá el Ejecutivo gobernar con un Legislativo que le es adverso y camorrero?  Los problemas de la administración anterior se repetirían.  Estos cien días de evaluación del gobierno de Castillo no han sido muy halagüeños.  ¿Qué nos espera?  Lamentablemente, es difícil ser  positivos.  El monstruo está vivo: allí está para hacer desaparecer a todos sus contrincantes y atentar contra el Estado de Derecho.  Unos por una razón; otros, por algo semejante.  Un gobierno elegido para cinco años, pecando de optimistas, podría durar dos. Y eso.  Las contradicciones están muy agudizadas, como dirían los marxistas.  ¿Pero quién está realmente gobernando?  ¿Castillo?  ¿Cada ministro por su cuenta? ¿El Dr. Frankenstein?

Y para colmo de los colmos, el Ministro de Defensa, Walter Ayala, ignoraba por qué han sido removidos de sus cargos dos generales del EP, FAP y la PNP.  Esto, que corresponde  a su cartera, debería haberlo sabido.  Él adujo que son puestos de confianza y que, como tales, poseen caducidad  La verdad es contundente: el Ministro de Defensa no puede presentarse en un canal de televisión aduciendo que no sabe lo que pasa y corresponde a su entorno.

Todas estas abominaciones nos hacen dudar. ¿Durará realmente el gobierno, atenazado por una jauría de golpistas y violentistas?  No entendemos las  intenciones del ala cerronista, en su ayuntamiento con el fujimorismo. Lo que ellos quieren aplicar no es factible en el Perú.  Lo empobrecería más.  Pero ellos siguen insistiendo en un cambio de Constitución que no nos llevaría hacia nada más que a un abismo.  No apuestan por la modificación de la misma, sino por una nueva, distinta. ¿Qué nos conduzca a dónde?  ¿Al comunismo tipo Corea del Norte? Eso es pensar hacia atrás y no hacia adelante.  Basta de pretender convertirnos en uno de los pocos países del mundo que, bajo tal sistema, se encuentra colapsado o moribundo. No pueden ni deben. Desfujimorizar la Carta del 93: esa es la cuestión.

Miryam Patricia Falla Guirao
Licenciada en Filosofía por la Pontificia Universidad Católica del Perú. Doctora en Filosofía por la Pontificia Universidad Católica Argentina (UCA). Exbecaria de Investigación del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (CONICET) de la República Argentina en el área de Ética y Bioética. Docente Universitaria en pre y post-grado. Conferencista en universidades, colegios profesionales e instituciones jurídicas y de salud.

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