Pedro Castillo ha utilizado repetidas veces la frase “no le debo nada a nadie”, para dejar claro que llegó a la presidencia de la República por mérito propio, sin deberle nada a nadie.
Quizá valdría la pena un momento de reflexión y un poquito de humildad en el gobernante para responder con honestidad, si realmente no le debe nada a nadie.
Han pasado seis meses y las investigaciones aún no han determinado quiénes son los responsables que Pedro Castillo haya llegado a la presidencia de la República para destruir nuestra economía, debilitar la institucionalidad de nuestras fuerzas armadas y policiales para manejar el país como si fuera su chacra.
Cuando la justicia recupere su autonomía y asuma su rol, comenzaremos a conocer la verdad. Mientras tanto la única respuesta que podríamos obtener de Pedro Castillo sería: “este tema se encuentra en investigación y no puedo declarar porque estaría interfiriendo…” frase que emplea cuando se siente arrinconado ante preguntas difíciles que no puede o no quiere responder.
Lo que si sospechamos gran parte de peruanos es que a pesar que Castillo diga lo contrario “la presidencia le cayó del cielo”, pero desde las alturas terrenales del poder caviar, apalancado por sus aliados insertados estratégicamente en los más importantes cargos de la administración pública. Por el momento, mientras no se conozca el resultado de las investigaciones, todo esto quedará en la conciencia de Pedro Castillo y en los secretos cubileteos que se habrían realizado en la casita de Sarratea.
Después de ver las vergonzosas respuestas y cómplices silencios de Pedro Castillo a las preguntas de Fernando del Rincón, en la entrevista que concedió a CNN, creemos que con quienes sí está en deuda es con los millones de peruanos que desconcertados creemos merecer algunas explicaciones:
- ¿Por qué atenta contra nuestra soberanía al proponer una indignante consulta popular para ceder terreno peruano a Bolivia y darle una salida al mar? ¿Para eso quiere cambiar la Constitución? ¿No siente que está traicionando a su patria y al pueblo que lo eligió? ¿Así rinde homenaje a Grau y Bolognesi que ofrendaron su vida defendiendo al Perú?
- ¿Por qué tendríamos que aceptar que Pedro Castillo, habiendo admitido no estar preparado para gobernar, pretenda seguir “aprendiendo” de sus errores y ensayando con sus malas decisiones que afectan principalmente a los que menos tienen? ¿Engañó Castillo, al ocultar su ineptitud, a los millones de peruanos que votaron por él?
- ¿Tenemos que aceptar el respaldo que le da, con su cómplice silencio, a las dictaduras en Venezuela, Cuba y Nicaragua? ¿Admira sus modelos económicos? ¿Aprueba su permanente violación a los derechos humanos?
Estas son algunas de las interrogantes que nos preocupan y que no se pueden justificar por su escasa capacidad para comunicar. Si Castillo fuera un líder, podría convocar a los mejores profesionales para que lo ayuden a poner en marcha sus promesas de campaña, que hasta ahora parece no tener la más mínima idea por dónde comenzar.
Sin embargo, Pedro Castillo parece no tomar en cuenta ahora a las encuestadoras que, en junio del año pasado anunciaban su triunfo desde el primer conteo rápido al 100%, las mismas que, justo antes de sus desastrosas entrevistas, publicaron que su gestión era desaprobada por seis de cada diez peruanos.
Pedro Castillo parece vivir en su burbuja veraniega. Sorprende ver su falta de autocrítica. Siempre encuentra un salvavidas para pasar las olas. Niega todo, se victimiza y culpa a alguien de querer hacerle daño al “pueblo”.
En las últimas semanas su gobierno navega en aguas negras, contaminadas, turbias, al borde del naufragio por las permanentes denuncias que se reciben y que hasta ahora les han resbalado, porque parece que su secreto habría sido enfrentarlas bien aceitados.
Luis Otoya Trelles
Comunicador con 42 años en la publicidad y el marketing. Columnista de VOX POPULI y DIARIO EXPRESO. He sido: Director de la APAP, Director de United Way International Perú, Presidente del Tribunal de Ética de la SNRTV, Presidente y fundador del Consejo Nacional de Autorregulación Publicitaria (CONAR). Director Divisiones Menores de Alianza Lima. Soy una persona libre que persigo mi sueño de contribuir con mi país, He decidido participar activamente en política asumiendo el riesgo de terminar frustrado y salir chamuscado en el intento.
