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Mar para Bolivia, un sueño imposible

A raíz del papelón protagonizado por el tristemente célebre, Sr. Pedro Castillo, en una reciente y accidentada entrevista en la cadena CNN, se ha vuelto a poner sobre el tapete la vieja pretensión boliviana de tener una salida soberana al mar.

Al respecto, no se puede poner en duda tan comprensible pretensión por parte del pueblo boliviano, pero, en la práctica y dadas las circunstancias actuales, dicha pretensión resulta imposible, ya que sólo podría darse por sus dos países vecinos: Chile o Perú.

¿Por qué imposible?

Aquí una somera explicación país por país:

Si por Chile:

-En el hipotético caso que Chile estuviera dispuesto a dar una salida soberana al mar a Bolivia, sólo podría hacerlo por los territorios que antes de la guerra fueron bolivianos, es decir, entre la Bahía del Paposo y Punta Arenas. Para esto, el territorio chileno quedaría partido en dos por la franja eventualmente cedida a Bolivia, lo cual resultaría imposible. Chile jamás aceptaría algo semejante.


-Si Chile quisiera dar a Bolivia una salida al mar en su frontera norte, tendría que hacerlo por los territorios que fueron peruanos (Arica) y, para esto, de acuerdo al Tratado de Ancón firmado en 1883, necesariamente tendría que contar con la aprobación del Perú, lo cual, geopolítica y comercialmente, para el Perú no sería conveniente de ninguna manera. El Perú jamás aceptaría perder su frontera con Chile (una vez más, resultaría imposible).

Si por Perú:

-Dada la cercanía de las ciudades de Arica (Chile) y Tacna (Perú), ¿sería acaso posible que los tacneños estén dispuestos a dejar de ser peruanos y pasar a ser bolivianos de la noche a la mañana? Lo que Bolivia pretende, no es ni libre tránsito ni libre navegación, sino soberanía. Soberanía quiere decir que sea su territorio, es decir, que esté bajo su ocupación y sus leyes, que pueda ser vigilado por su fuerza armada y su policía, y que haya que pedirles permiso para poder ingresar y que figure en su mapa (Pues otra vez, eso resulta imposible).

-La frontera Tacna – Arica, es una frontera viva, es decir, el tránsito de ida y vuelta de tacneños (peruanos) y ariqueños (Chile) es muy fluido. Diariamente miles de chilenos y peruanos cruzan la frontera en un permanente intercambio comercial de bienes y servicios. Miles también están unidos por lazos afectivos y familiares: chilenos casados con peruanas y viceversa. Y jamás, ni peruanos ni chilenos que habitan en la frontera, van a aceptar pasar a ser bolivianos ni van a aceptar que un tercer país se interponga en sus linderos, imposible.

Por todo lo expuesto, el tan absurdo ofrecimiento público del Sr. Pedro Castillo, además de evidenciar su total ignorancia, evidencia su nulo amor y respeto por el país que representa y gobierna. Si hay algo sagrado para una nación, es su territorio que fue defendido con ríos de sangre por sus héroes en el pasado. El Perú no es su chacra en Chota como para que sugiera que puede regalarlo. Todo ese discurso de la ‘patria grande’ es una estupidez y un sinsentido. El Perú es uno, y es soberano y autónomo. Y no hay nada que puedan decidir los pueblos de uno y de otro lado… nada. Los territorios no se ceden plebiscitariamente, se respetan y se defienden con la vida.

Mauricio Rozas Valz.
Estudió Administración de empresas en la Universidad Católica Santa María de Arequipa. Escritor con dos títulos publicados de relatos y de poesía. Activista internacional contra el maltrato animal y miembro del colectivo «Arequipeños por Arequipa

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