Hace 25 años -febrero 1997-, me desempeñaba como director de imagen institucional de la Universidad de Lima y puse en marcha el proyecto de realizar y difundir encuestas de opinión pública, que luego se llamaría Grupo de Opinión Pública (GOP).
Hace 25 años apareció la primera encuesta del GOP, en medio de una de las más espectaculares crisis de la política peruana de las últimas décadas: la “crisis de los rehenes”, que desde el 17 de diciembre de 1996 hasta el 22 de abril de 1997 tuvo como protagonistas a un comando de 14 terroristas del MRTA que capturó la residencia del embajador japonés Morihisa Aoki, y a 72 rehenes que permanecieron cautivos hasta el operativo militar que permitió rescatar a 71 de ellos con vida.
Durante estos 25 años he tenido la experiencia de dirigir unos 800 estudios cuantitativos y cualitativos en el GOP y en Vox Populi Consultoría, sobre los más diversos temas políticos, sociales, institucionales y empresariales, y esto me ha permitido acercarme a nuestra compleja realidad de una manera empírica, a recorrer las regiones del Perú, a tomarle el pulso al país, a estar cerca de las esperanzas y frustraciones de los peruanos, que en el fondo son muy parecidas en todas las regiones.
Podría hablar largo de esta maravillosa e inagotable experiencia investigando y conociendo el Perú y a los peruanos, pero me bastaría decir que he llegado a la conclusión de que las encuestas pueden ayudar a conocernos más y mejor, y si eso ocurre, entonces pueden permitir entendernos mejor.
El mensaje simple de conocernos y entendernos mejor pueda tener alguna utilidad práctica para un país extremadamente desintegrado, donde muchos en Lima estamos de espaldas a la realidad de las regiones del Perú, y no somos capaces de integrarnos porque siempre ponemos adelante las profundas diferencias, porque no nos aceptamos ni queremos aceptarnos. Así, la búsqueda de un futuro común será muy difícil por la falta de entendimiento.
En las estadísticas de las encuestas nos vemos representados, retratados, reflejados, en ellas somos parte de una mayoría o minoría que siente, piensa y cree de tal o cual manera, a la vez que podemos ver a otros que sienten, piensan y creen de otra manera, comprobando así las diferencias que muchas veces son profundas, y que como demócratas debemos entender y respetar.
En los números de las encuestas hay contenido y significado, en ellos están nuestros pensamientos, creencias, actitudes, conductas, hábitos, sentimientos, esperanzas y frustraciones sobre mil temas que son objeto de los estudios de opinión pública.
En realidad, las cifras de las encuestas dicen muchas cosas de lo que somos y queremos ser; dicen lo que se podría decir en muchas palabras. Un número puede decir más que mil palabras, de manera muy concreta, directa y contundente.
La experiencia metodológica y tecnológica acumulada en estos 25 años, hoy está al servicio de los proyectos de investigación que realiza Vox Populi Consultoría, con el mayor compromiso y pasión por la investigación.
Con motivo de estos 25 años de encuestador, quiero recordar algunos resultados de la primera encuesta del GOP, el primer “Barómetro” de opinión pública, que buscaba información sobre la opinión de la población mayor de 18 años en Lima Metropolitana y Callao acerca de temas políticos de actualidad nacional e internacional.
El universo fue de hombres y mujeres de 18 años a más residentes en Lima Metropolitana y Callao, la muestra fue de 414 personas elegidas en forma aleatoria, el margen de error fue + 4.46% y el nivel de confianza95%. El trabajo de campo se realizó los días 12 y 13 de febrero de 1997, y se supervisó el 34% de la muestra.
Luis Benavente
Licenciado en Ciencias de la Comunicación y Magíster en Administración, graduado por la Universidad de Lima. Doctor Honoris Causa por la Universidad Nacional Hermilio Valdizán de Huánuco. Actualmente se desempeña como director ejecutivo de Vox Populi Consultoría y analista de comunicación política en medios de comunicación nacionales e internacionales.
