La política norteamericana está pasando por un pésimo momento al atravesar un dilema aparentemente insoluble. Todo parece indicar que el Presidente Biden no está en condiciones físicas y mentales para enfrentar un nuevo mandato de 4 años hasta enero del 2029, en el supuesto que fuere reelegido. Su vicepresidenta Kamala Harris tampoco goza del consenso de sus pares del Partido Demócrata ni de extensos sectores de la opinión pública. El candidato ex presidente Donald Trump se encuentra a un paso muy cercano de lograr nuevamente su designación como candidato presidencial del Partido Republicano, al llevarle muchísimos puntos de ventaja a su rival más cercana Nikki Haley en las encuestas de opinión. También cuenta a su favor que durante su mandato presidencial, salvo su intento fallido del 6 de enero del 2021 de impedir la proclamación de su sucesor Joe Biden, no incurrió en ninguna acción que perjudicara significativamente la marcha de los Estados Unidos.
Sin embargo acaba de lanzar una declaración absolutamente inaceptable dentro y fuera de los Estados Unidos. Trump ha dicho muy suelto de huesos, que si los países morosos de la OTAN no se ponen al día en el pago de sus cuotas, él alentará que el peor enemigo de todos, la Rusia de Putin, los ataque y que además deberán defenderse solos frente a tal agresión. No sé hasta qué punto Donald Trump es consciente de sus dichos, sin duda el tiene a su disposición una “caja de guerra” de varias decenas de millones de dólares para defenderse de los muchos juicios civiles y penales que le han interpuesto. Algunos tienen un carácter pintoresco, como el dinero o mejor dicho el soborno, que le pagó a una profesional del amor para que se desistiera de la acción que le había interpuesto. Cuando el fiscal del distrito se enteró de ese pago ilegal, de inmediato lo emplazó ante los tribunales. Y así sucesivamente en muchísimas otras acciones donde Trump hace valer su condición de “hombre duro”, característica muy apreciada en ciertos círculos de trabajadores que desempeñan rudas tareas y que tienden a despreciar a quienes consideran físicamente débiles o cobardes.
Pero ahora debemos considerar una situación totalmente distinta y además inédita. Trump está incitando una guerra internacional contra sus “aliados morosos” de la OTAN precisamente por el país que hace 75 años originó esa alianza militar y que estuvo planificada como lo sigue estando todavía, contra la expansión bélica y conquistadora en Europa de la ex Unión Soviética, hoy representada por Rusia. Esta circunstancia histórica aún vigente hoy día, parece no significar nada en la extraña mentalidad dolarizada del candidato Donald Trump. Tanto tienes, tanto vales, tu no pagas tus cuentas vete al demonio, así no te quiero. ¡¡¡Que los rusos se apoderen de Europa a mí que mi importa siempre y cuando pagues, porque el pago es la verdadera señal de la amistad entre los pueblos y naciones ¡¡¡
Semejante barbaridad debería costarle la elección al candidato Trump pero no estoy seguro. Intuyo que mucha gente en los Estados Unidos comparte ese criterio monetario, en parte porque están hartos de la situación mundial. Quieren volver a su aislamiento de hace 100 años y que el resto del planeta se vaya al demonio. El único problema con ese punto de vista, o mejor dicho estado de ánimo, es que un día se van a encontrar que algún enemigo con un método desconocido, les ha puesto una bomba atómica en Nueva York. ¡¡¡ Dios ni lo quiera ¡¡¡
Martín Belaunde Moreyra. Bachiller en Derecho y Abogado por la PUCP y Magíster en Derecho Civil y Comercial por la USMP. Abogado en ejercicio especializado en Derecho Minero e Hidrocarburos. Autor del libro “Derecho Minero y Concesión”. Ha sido Vice Decano, y Decano del Colegio de Abogados de Lima, y Presidente de la Junta de Decanos de los Colegios de Abogados del Perú y en el ámbito público: Embajador del Perú en Argentina y Congresista de la República del Perú en el período 2011-2016.
