Al tercer año de los electos el 2021, están ocurriendo hechos que deberían llamarnos a reflexión sobre el presente como al futuro porque persisten problemas que los tres Poderes del Estado no resuelven; las consecuencias la sufren las mayorías por falta de eficientes servicios de salud, educación, carencia de suficientes puestos laborales, de ineficiente seguridad, lenta administración de justicia, etc. Hechos que, entre otros, producen inestabilidad política y social con la consecuencia de falta de fortalecimiento de la economía nacional. Casi todos se sienten inseguros.
Estamos viviendo momentos de desorden, confusión, anarquía hasta de caos político. Muchos consideran que “llegar” a uno de los Poderes Constitucionales del Estado les producirá bienestar, holgura y hasta riqueza; por ello “deciden” postular, por ejemplo, al Congreso de la República, a Gobiernos Regionales y Municipalidades. Existen cantidades significativas de “aspirantes” políticos que con motivo de “próximas elecciones” “organizan” “sus “partidos” y van confeccionando listas para candidatear. Si no son electos, por lo menos han ganado “alguito” durante las campañas. (¡Todo cuesta, muchos pagan!).
Para ser candidato a congresista, aparte de gozar del derecho de sufragio y estar inscrito en el Registro Nacional de Identificación y Estado Civil, se debe “pertenecer” (afiliado) a un partido político debidamente registrado e integrar la lista de candidatos que presente y registre “ese” partido previa elección interna en esa organización. Si es electo congresista deberá formar la “bancada en el Congreso” del Parido Político que lo postuló. Jamás hubiera podido postular sólo y/o por su cuenta. Por ende, debe fidelidad y lealtad a la organización que lo incluyó en su lista electoral.
Por información oficial de la ONPE en las elecciones del 2021 participaron 24 Partidos Políticos. Resultaron conformadas 10 bancadas en el Congreso: Perú Libre 37 escaños, Fuerza Popular 24, Alianza para el Progreso 16, Acción Popular con 15, Renovación Popular 13, Avanza País 7, Somos Perú 5, Podemos Perú 5, Juntos por el Perú 4, Partido Morado 4.
Las bancadas en el Congreso se han ido descomponiendo. Actualmente hay 12 bancadas y adicionalmente hay “los no agrupados”.
Esto legal y moralmente es inaceptable porque si un candidato es electo, lo fue porque “pertenecía” al partido que lo postulo”. Si en el “trabajo” del Congreso hay discrepancias internas en las bancadas, es moral que el congresista no pueda ser obligado a seguir formando parte, y moralmente es factible que renuncie, pero como fue electo por un partido, es esta organización la que debe designar (por cantidad de voto) al que debe reemplazarlo, pero de ninguna manera debe admitirse que “forme” una nueva bancada o que “se agrupe” en otra. Las “nuevas” bancadas no participaron en las elecciones. Esto está demostrando la descomposición política; además evidencia del aventurerismo de muchos que postulan al Congreso. Igual puede ocurrir en las Regiones y gobiernos municipales. Si bien legalmente el cargo de congresista es irrenunciable, debe modificarse la Constitución y establecerse que, si un congresista de un partido “está en discrepancia” con su bancada, el partido debe designar a su reemplazante.
Ante la realidad no se debe cerrar los ojos. Eso ocurrió el 2021 con 24 partidos participantes en las elecciones. Ahora podría ser peor, por decir lo menos. Para las próximas elecciones generales del 2026 ya hay, hasta este momento, 28 partidos inscritos en el Registro de Organizaciones Políticas (ROP) del Jurado Nacional de Elecciones (JNE), siendo esta la cifra más alta de agrupaciones en los últimos 23 años tras la caída del régimen fujimorista. Esta cifra puede superar los 40 si es que las 19 que están en proceso de inscripción logran cumplir los requisitos para ser parte del menú electoral. Hasta hay Partidos y personalidades reciclados y otros viejos conocidos que vuelven a la lid con miras a ocupar Palacio de Gobierno.” (SIC). ¿Cuántas bancadas podría haber en el próximo Congreso?
Un sector significativo de nuestra ciudadanía considera que se usa la política para ser electo, nombrado y/o designado en algún Poder Constitucional del Estado donde no sólo “lograrán” significativas remuneraciones, sino que “por allí les puede caer alguito”. Las constantes informaciones periodísticas dan a conocer que en los Poderes del Estado se “descubre” y/o evidencia la comisión de actos ilícitos penales por algunos políticos
José Roberto Rendón Vásquez Más de 40 años desempeñándose como profesor de derecho laboral de la Universidad de San Marcos, fue segundo vicepresidente de la Comisión Reorganizadora de la Universidad de San Marco de 1995 al 2000. Tiene el grado de doctor en derecho por la Universidad de San Marcos, además se ha desempeñado como vocal en la Corte Superior de Lima y fue asesor del directorio de Shougan Hierro-Perú, además ha seguido cursos de especialización en la Universidad Carolina de Praga (República Checa).