En nuestro país, millones de compatriotas pasan hambre. Eso está fuera de toda discusión. La pregunta es ¿por qué?
Muchos confunden los términos “inseguridad alimentaria” con “falta de alimentos”. Pues craso error. Al menos, ese no es el caso de nuestro país. Los peruanos producimos alimentos en cantidad y calidad suficiente para alimentar a toda nuestra población, incluso en demasía.
Entonces, reitero la pregunta. ¿Por qué millones de compatriotas pasan hambre, si nuestro país exporta, todos los años, muchos más alimentos que los que importa?
La respuesta a tal interrogante – y que muchos políticos de izquierda, incluidos académicos, intelectuales, periodistas, y demás, no quieren reconocer – es que el hambre en nuestro país, a la larga, es propiciado por el propio Estado. Mejor dicho, por el Estado inoperante, híper burocratizados, ideologizado, cínico – y recontra corrupto – que tenemos.
El hambre de millones de compatriotas se debe a que son pobres. No tienen dinero para alimentarse adecuadamente. Y son pobres porque ganan muy poco por su trabajo… o no tienen trabajo. Y no tienen trabajo porque el Estado traba – descaradamente – todos los procesos de inversión y operación empresarial en nuestro país.
En ese entierro tienen vela todos los ministerios que ponen mil trabas a las inversiones empresariales – sobre todo, Medio Ambiente, Cultura, Trabajo, y demás –, y los Gobiernos Gobiernos Regionales y Municipales que cierran locales industriales y comerciales por las puras.
Después tenemos el desmadre municipal en materia de servicios de agua potable y saneamiento. ¡Cómo no van a ser hambreadores los pésimos – o inexistentes – servicios de agua potable! ¡Cuántas enfermedades causa el Estado – en este caso, las municipalidades – suministrando aguas contaminadas a nuestros compatriotas pobres!
Y en el caso de los Gobiernos Regionales ¡acaso la crueldad y maltrato en los hospitales y centros de salud no empobrecen a nuestros compatriotas pobres! ¡Cuánto tiempo se pierde en colas de amanecida, cuánto dinero se gasta en coimas a médicos corruptos, o compras (obligadas) de medicamentos en farmacias particulares… por desabastecimiento (provocado) de medicinas en las farmacias de los hospitales!
Y – para no seguir interminablemente – cierro con lo peor de lo peor de nuestro Estado hambreador… el Sistema Nacional de Justicia ¡Cuánto empobrecen los jueces y fiscales indolentes y corruptos que tenemos! ¡Cuánto tiene que gastar la gente pobre en juicios que nunca acaban: abogados, notarías, peritajes, tiempo, pasajes, papeles – coimas y todo tipo de pagos por lo bajo – y demás! Todo eso empobrece. Y – por ende – hambrea.
A lo que quiero llegar es que la “inseguridad alimentaria” a la que se refieren diversos organismos respecto de nuestro país, no se debe a una supuesta falta de capacidad de producir alimentos. Nuestra “inseguridad alimentaria” – que es real, y dramática, y muy injusta – se debe, más bien, al Estado hambreador que tenemos.
De allí mi propuesta de quitarles las competencias de agua y saneamiento a las municipalidades del país. Quitarles las competencias de salud y educación a los Gobiernos Regionales. Y en su reemplazo, crear Autoridades Autónomas (tipo Banco Central de Reserva – BCR) especializadas, meritocráticas, eficientes, apolíticas, etc.
Por otro lado, propongo rehacer – en su totalidad – el Sistema de Justicia peruano, incluidas la Policía Nacional del Perú (PNP), el Instituto Nacional Penitenciario (INPE), y hasta la mismísima Junta Nacional de Justicia (JNJ)… por estar ideologizados, politizados y sesgados; y por ser tan crueles e inmisericordes con la gente pobre de nuestro país. Incluso, por estar acogotados por políticos corruptos y ONG´s como el IDL, CODEHICA, y otros; y porque están tan corrompidos y malogrados, que han devenido en irreparables.
En fin, aparte de revelar la causa principal del hambre en nuestro país – el Estado – no quería dejar de proponer algunas alternativas de solución. Sin embargo, ¡qué absurdo, qué descaro, qué indignante… pero, sobre todo, qué injusto resulta que el Estado – nuestro Estado – sea el principal causante del desempleo y la pobreza… y por ende, del hambre en nuestro país!
Ica, 7 de octubre de 2024
Fernando Cillóniz.
Culminó sus estudios de Ingeniería Económica en la Universidad Nacional de Ingeniería (Perú). Estudió un MBA en Escuela de negocios Wharton de la Universidad de Pennsylvania. Ha sido director del Banco Internacional y miembro del Consejo Consultivo del Diario El Comercio. Fue ex regidor de Ica.
