Todo hace suponer que en las próximas elecciones el Estado Profundo peruano volverá a ganar las elecciones y el Perú seguirá cuesta abajo en la rodada.
El Estado Profundo, como ya sucedió antes, se las ha arreglado esta vez para organizar unas elecciones hechas a su medida. Es decir, diseñando un proceso electoral perfectamente legal, con alrededor de 40 partidos y una cédula electoral tipo sábana, que por respeto institucional – con lo que también cuenta el Estado Profundo – nos abstendremos de calificarla de mamarracho.
Nuevamente los peruanos acudiremos el 2026 a depositar nuestro voto obligatorio en unos comicios preparados y diseñados por unos pocos peruanos, que se supone saben hacer bien las cosas, y votaremos, como todo hace suponer, disciplinadamente, y una vez más, confiando que ningún improvisado y demagogo tome las riendas del Ejecutivo. Confiados que esta vez ganará realmente el sentido común sobre el Estado Profundo y el Perú retomará su destino histórico, el de aprovechar el inmenso y rico territorio legado por los incas, (en los que ya somos potencia mundial por los recursos que tenemos) en un proyecto histórico que, al igual que los españoles después de ellos, dejaron inconcluso y somos nosotros a quienes toca realizarlo.
El sentido común nos indica que como nunca, el Perú tiene la posibilidad de dar un salto cuántico para empezar a crecer por encima del 7% anual, lo que nos llevaría a duplicar nuestro PBI – es decir duplicar el ingreso de todos – en 10 años. Las condiciones internas, y externas resultan favorables en la medida de lo acontecido en las últimas décadas.
Sobre las condiciones internas, diversos gobiernos mayoritariamente de izquierda variopinta, incluyendo una presidente mujer, se han venido sumando prometiendo de todo, mientras los administradores del Estado Profundo, quienes realmente manejan la cosa, se aseguraron de controlar el poder para enriquecerse y perpetuarse, mientras el Perú posterga su destino histórico y se sumerge en la mediocridad, delincuencia y corrupción. ¿Habremos aprendido?
Las condiciones externas también resultan favorables a nuestra posición geoestratégica. El mundo se está moviendo en una dirección que nos favorece. Detallarla aquí sería muy largo y ameritaría otro escrito. Pero es real y concreta. Baste solo citar al puerto de Chancay por mencionar algo.
Si las condiciones están dadas y hasta el inconsciente colectivo las reclama, ¿Qué nos falta? Alguien que lidere esos cambios. Alguien que sepa despertar ese inconsciente colectivo y logre convencer al electorado de que la historia está de nuestro lado. Alguien que con la fuerza de sus argumentos y la confianza que inspire su persona, nos conduzca por el camino del crecimiento con empleos dignos para todos.
Peter
Peter Sanguineti
Gerente General en Brokergym Peru.
Graduado en la Universidad Nacional Agraria La Molina.
