los graves riesgos de una reforma improvisada en las cajas municipales
Como estudioso y gestor en gobernanza financiera, expreso con firmeza, pero con profundo respeto institucional, que la reciente iniciativa legislativa que busca permitir que las municipalidades tomen el control total de los directorios de las Cajas Municipales de Ahorro y Crédito (CMAC) representa un riesgo severo, sistémico y estratégico para el sistema microfinanciero peruano. Esta medida, lejos de fortalecer la arquitectura institucional de estas entidades, puede intensificar los problemas ya existentes de gobernanza y, en el peor de los escenarios, abrir la puerta a una peligrosa captura política del sistema.
El sistema de Cajas Municipales ha sido, durante más de 40 años, uno de los pilares de la inclusión financiera en el país. Ha logrado democratizar el acceso al crédito para millones de peruanos que quedaron fuera del sistema bancario tradicional, desarrollando al mismo tiempo prácticas sólidas de gestión prudencial, estándares de supervisión y una reputación reconocida internacionalmente por su eficiencia, solvencia y cercanía al territorio. Gran parte de estos logros se explica por un equilibrio virtuoso entre control municipal indirecto y una estructura de gobernanza profesional, regulada por la SBS y alineada a principios como meritocracia, transparencia, independencia y continuidad técnica.
El proyecto de ley: un retroceso en materia de gobernanza
La propuesta legislativa aprobada en primera votación en el Congreso no solo plantea que las municipalidades designen directamente a todos los miembros de los directorios, sino que elimina los filtros técnicos, los procedimientos de idoneidad moral y profesional, y permite incluso la incorporación de excongresistas como directores, sin periodo de veda. Además, debilita la función de control de auditoría interna, reduciendo su autonomía frente a la SBS, y limita a solo uno o dos años los periodos de mandato de los presidentes del directorio.
Desde una perspectiva de gobernanza, estos cambios vulneran los principios de las buenas prácticas internacionales (OCDE, Comité de Basilea, CAF, BID), y representan una regresión respecto de los avances logrados en las últimas décadas. La profesionalización de los directorios no es un lujo: es una necesidad técnica para mantener la solvencia, la transparencia y el equilibrio entre rentabilidad y misión social. Sin gobernanza profesional, las cajas se exponen a decisiones improvisadas, conflictos de interés, uso clientelar de recursos, y debilitamiento del control interno.
Riesgos institucionales, financieros y sistémicos
Desde una perspectiva de análisis de riesgos integrales, los impactos potenciales de la medida pueden agruparse en cinco grandes dimensiones:
- Riesgo de captura política: el control absoluto por parte de autoridades municipales puede facilitar la colocación de personas sin la experiencia, preparación ni neutralidad ética necesarias. Esto no solo debilita la gestión, sino que pone en riesgo la institucionalidad de las cajas como actores técnicos dentro del sistema financiero.
- Riesgo reputacional: la imagen de las Cajas Municipales —construida durante décadas con esfuerzo y resultados— podría deteriorarse ante la percepción de injerencia política. Esto afecta la confianza de los usuarios, de los fondeadores internacionales y de los organismos multilaterales.
- Riesgo operativo y financiero: decisiones mal sustentadas podrían derivar en deterioro de la cartera, aumento de la morosidad, caída del ROE y del ROI, y pérdida de eficiencia. El ingreso de actores no técnicos genera ruido en las decisiones estratégicas, especialmente en un entorno de competencia con bancos, fintech y cooperativas.
- Riesgo legal y de incumplimiento normativo: al reducir la dependencia de la auditoría interna con la SBS, se vulneran normas vigentes, y se debilita la supervisión. Esto puede generar observaciones, sanciones, o incluso intervenciones forzadas.
- Riesgo sistémico: si varias cajas presentan deterioro simultáneo por interferencias indebidas, se genera un impacto negativo en el sistema microfinanciero, con efectos contagio en confianza, liquidez, fondeo y estabilidad macro.
¿Qué se requiere realmente? Un salto hacia adelante, no hacia atrás
Desde una mirada propositiva, afirmo que lo que el sistema requiere no es una reforma política, sino una reforma técnica y estratégica. El contexto actual exige fortalecer aún más la institucionalidad, avanzar en una segunda generación de gobernanza que incorpore:
- Directores independientes con experiencia acreditada.
- Procesos de selección meritocráticos y transparentes.
- Fortalecimiento del control interno y auditoría.
- Estabilidad en la gestión para planes estratégicos de largo plazo.
- Planes de digitalización, inclusión rural y sostenibilidad financiera.
Además, urge incorporar nuevos indicadores clave como el Índice de Inclusión Financiera (antes conocido como índice de bancarización), para evaluar con mayor profundidad la verdadera penetración social del sistema. La propuesta legislativa actual va en sentido contrario a todas estas recomendaciones.
Conclusión: una reforma que necesita pausa, debate técnico y escucha activa
Como país, no podemos permitirnos debilitar uno de los activos institucionales más importantes que hemos construido. Las Cajas Municipales, con sus errores y aciertos, han sido parte de la solución, no del problema. Cambiar su naturaleza institucional por una lógica de control político es una apuesta demasiado costosa.
Mi propuesta —desde el respeto y el compromiso con el desarrollo del país— es convocar a un debate técnico plural con participación de la SBS, el BCRP, la FEPCMAC, los municipios responsables, los gremios de microfinanzas, los organismos multilaterales y la ciudadanía usuaria. Si el Congreso desea fortalecer las cajas, debe hacerlo con evidencia, con estándares, con visión de país, no con urgencias de corto plazo ni con retrocesos normativos.
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César Augusto Novoa Chávez
CEO de Noza Investment Company SAC Perú, con 25 años de experiencia en servicios financieros, retail y consultoría. Con trayectoria como Gerente de Negocios en Derrama Magisterial, Gerente de Créditos en Banco Azteca y Jefe de Créditos en Banco del Trabajo y Caja Piura. Docente de posgrado, columnista y experto en transformación digital y gestión de riesgos. Economista con MBA (ESAN), especializado en Finanzas, Riesgos (ESAN, Tec de Monterrey) e Innovación (ESADE).
