Por Roberto Rendón Vásquez
Estamos cerca del inicio de la primavera peruana -23/09/2025-. Climáticamente comenzamos a dejar el frio invernal que este año ha sido intenso. El clima comienza a volver a temperaturas que suben gradualmente, la luz como que florece dándonos cada vez días más extensos, las plantas van recuperando vitalidad, comienzan a florecer las plantas y hasta brotan hojas en los árboles y retornan las abejas polinizadoras y los pájaros que alegran el ambiente; las noches se acortan. Nosotros vamos recuperando la alegría.
Nuestros niños y los jóvenes van volviendo a inquietarse con la música, el deporte y las travesuras en conjunto de amigos y condiscípulos en el vecindario y el colegio; buscan cantar, bailar en fiestas; les va naciendo ansias de amar y ser queridos, y como se acerca el fin de año de estudios, quieren pasar de año y si son jóvenes y estudiantes aspiran a concluir su carrera; y los que ya trabajan, lo hacen para ser mejores. Y, no olvidar de referirse a los mayores, a padres que en familia no cesan de ser progenitores ejemplares y laboran para satisfacer las necesidades hogareñas y que los hijos tengan un futuro asegurado para su felicidad y de sus ancestros. Y Compartimos con nuestros mayores de la tercera edad para que sean abuelos felices. Todos vamos dejando paulatinamente los abrigos y nos sentimos agiles.
Aquí hemos vivido meses fríos, no invernales sino por temores y problemas causados por razones varias como la inestabilidad política y las confrontaciones que están generando carencias de confianza y desconcierto no solamente social y económica sino por carencia de servicios eficientes en salud, educación, trabajo y otros; falta de efectiva seguridad para nuestras vidas y bienes; evidencia de desconfianza en empresarios (nacionales y extranjeros) que temen efectuar inversiones para constituir empresas dedicadas a la extracciones de las riquezas naturales las que con valor agregado produzcan bienes para los mercados nacionales y extranjeros, con lo que se requerirán cada vez más trabajadores y para engrandecer la economía nacional. Tales hechos son situaciones que causan tristeza y nos quitan la tranquilidad. Estábamos “fríos” no solamente por el clima sino por la falta de concretas soluciones a los problemas nacionales.
Estamos por recibir la primavera que nos trae alegría personal y colectiva y nos genera esperanza para vencer las adversidades. Hagamos que, a nuestros niños, adolescentes, jóvenes, no les falte alimentos, vivienda, estudios eficientes y trabajo estable y debidamente remunerados; que a todas las familias se le asegure y garantice bienestar con unidad; que a nuestros abuelos cada día tengan felicidad. Para todo ello necesitamos una patria sin problemas.
Como estamos cercanos a elecciones generales (abril del 2025) invocar a los aspirantes a gobernar (el país, región y aun distritos) que desechen las “ambiciones” “personales o grupales” y si son electos que gobiernen alejados de ambiciones personales y la corrupción; que sean ejemplares y honestos para resolver cada problema económico y social del país, las regiones y toda la población nacional y que se alejen de ejercitar la “falsa” política para ocultar incapacidades. Nuestro país debe tener una economía sólida sin inflación, devaluación, recesión, déficit presupuestario, endeudamiento interno y/o externo, falta de empleo. Estos problemas dificultan el desarrollo económico y el bienestar de la población.
Requerimos urgentemente que los Poderes del Estado (Legislativo, Ejecutivo y Judicial) adopten medidas drásticas para vencer con eficiencia la criminalidad y que la delincuencia sea extinguida y que resuelvan eficientemente los problemas nacionales que agobian a la población.
¡Que la primavera nos traiga alegría y esperanza de vivir en un país sin desgracias! Hagamos que la población joven vierta sus talentos organizadamente. Que estos meses, previos al verano y coincidente con las vacaciones estudiantiles, desarrollen sus cualidades deportivas y que participen en campeonatos que pueden ser organizados por los centros educativos, municipalidades distritales y entidades deportivas; que quienes prefieren escribir, que lo hagan en poemas, cuentos o novelas; que los que gozan con la música se expongan individual o agrupadamente en conciertos barriales (no olvidar que tenemos una riqueza criolla y folklórica). Ante ello es pertinente invocar tanto a las autoridades educacionales, municipales y del Ministerio de Cultura que promuevas dichas actividades y también se invoca a empresarios que, en vía publicitaria, donen premios para cada actividad mencionada. En todas esas actividades también pueden participar los adultos y hasta los abuelos.
Que esta primavera sea de alegría y nos consolide nuestras esperanzas.*
José Roberto Rendón Vásquez.
Más de 40 años desempeñándose como profesor de derecho laboral de la Universidad de San Marcos, fue segundo vicepresidente de la Comisión Reorganizadora de la Universidad de San Marco de 1995 al 2000. Tiene el grado de doctor en derecho por la Universidad de San Marcos, además se ha desempeñado como vocal en la Corte Superior de Lima y fue asesor del directorio de Shougan Hierro-Perú, además ha seguido cursos de especialización en la Universidad Carolina de Praga (República Checa).
