Un sistema en debate permanente
El sistema privado de pensiones (SPP) peruano no ha dejado de estar en la agenda pública. Desde su creación, las AFP han administrado los ahorros de millones de trabajadores con la promesa de construir un retiro digno. Sin embargo, las cifras más recientes han alimentado la desconfianza: los afiliados ven crecer sus fondos a ritmos muy bajos, mientras las administradoras reportan utilidades sólidas y consistentes, incluso en años donde las carteras de inversión muestran pérdidas.
Al cierre de julio de 2025, según la SBS y datos recogidos por Infobae, el monto administrado por las AFP se ubicó en torno a S/ 117.000 millones, con un promedio de S/ 21.900 por afiliado activo. Aunque la cifra puede parecer significativa, la comparación con la rentabilidad acumulada muestra una brecha difícil de ignorar.
Rentabilidades modestas frente a utilidades robustas
Los resultados de los fondos en el último año revelan el contraste:
- Fondo 1 (conservador): 3,28 % real anual.
- Fondo 2 (moderado): 3,07 %.
- Fondo 3 (agresivo): apenas 0,12 %.
Si ampliamos la mirada a los últimos cinco años, el panorama es más claro: el Fondo 1 acumuló −0,62 % real, el Fondo 2 apenas 0,56 %, y el Fondo 3 un 2,07 %. Incluso en horizontes de 10 años, donde el sistema debería mostrar solidez, las rentabilidades reales acumuladas son bajas: 5,35 % (Fondo 1), 2,43 % (Fondo 2) y 1,63 % (Fondo 3).
En contraste, las AFP alcanzaron S/ 491,5 millones en utilidades netas en 2024 y S/ 263,9 millones hasta julio de 2025, con márgenes operativos de 46,6 %, márgenes netos de 40,4 % y un ROE promedio de 21,5 %. Es decir, mientras los afiliados asumen la volatilidad y la pérdida de poder adquisitivo, las AFP consolidan rentabilidades empresariales propias de industrias de lujo.
La asimetría del modelo actual
El modelo de comisiones explica esta desconexión. Hoy las AFP cobran un porcentaje fijo sobre el saldo de los fondos, independientemente de la rentabilidad. Esto asegura ingresos estables para las administradoras, incluso en años en que el afiliado pierde.
En palabras simples:
- Si el fondo gana, el afiliado gana… pero la AFP también cobra.
- Si el fondo pierde, el afiliado pierde… pero la AFP sigue cobrando.
Esa ecuación alimenta la percepción de injusticia y confirma la frase popular: “las AFP nunca pierden”.
La propuesta: Reforma 2.0 y el modelo híbrido de comisiones
La llamada Reforma 2.0 busca corregir esa asimetría. El corazón de la propuesta es un esquema híbrido de comisiones con bandas, donde la AFP solo gana más si el afiliado gana más.
Bandas sugeridas (ejemplo):
- Rentabilidad ≤ 8 %: comisión base 0,5 %.
- Rentabilidad 8–10 %: base 0,5 % + 0,4 % adicional.
- Rentabilidad 10–12 %: base 0,5 % + 0,6 %.
- Rentabilidad > 12 %: base 0,5 % + 1 %.
Con este esquema, en años malos los afiliados se alivian de comisiones excesivas, y en años buenos las AFP tienen incentivos para maximizar retornos. Se trata de un modelo ganar-ganar, que alinea riesgos y beneficios.
Mirando más lejos: hacia una Reforma 3.0
El cambio de comisiones es necesario, pero insuficiente. La Reforma 3.0 debería mirar más allá de las reglas de cobro y enfocarse en el diseño de portafolios de inversión y la gobernanza del sistema.
Algunas propuestas:
- Rediseño de fondos:
- Fondo 1 más protegido frente a inflación (bonos soberanos indexados, infraestructura).
- Fondo 2 con mayor diversificación internacional balanceada.
- Fondo 3 con activos alternativos (private equity, real estate), pero con coberturas de riesgo.
- Fondo de estabilización: un mecanismo anticíclico que acumule reservas en años de bonanza para suavizar pérdidas en épocas de crisis.
- Transparencia total: publicación regular de indicadores como EBITDA, utilidad neta, ROE, ROI y comisiones efectivas, para que el afiliado conozca la salud financiera de su administradora.
- Participación de todos los stakeholders: Estado, Congreso, SBS, AFP, trabajadores, sindicatos, empresarios, gremios y sociedad civil deben sentarse en la misma mesa. Solo así se podrá dar legitimidad y sostenibilidad a una reforma integral.
Impacto potencial de un sistema justo
Las simulaciones muestran que, si el modelo híbrido con bandas hubiera estado vigente en los últimos diez años, los afiliados habrían acumulado entre 0,5 y 1 punto porcentual anual adicional neto en promedio. A nivel del sistema, eso equivale a más de S/ 7.000 millones adicionales en patrimonio para los trabajadores.
No se trata de quitarle rentabilidad a las AFP, sino de equilibrar el terreno de juego: que ambas partes compartan riesgos y beneficios, y que el sistema cumpla su verdadera misión, que es garantizar un retiro digno.
Conclusión
El Perú está frente a una oportunidad histórica. La Reforma 2.0 puede ser el primer paso para alinear incentivos y redistribuir de manera justa los frutos de la inversión. La Reforma 3.0, en cambio, abre el horizonte hacia un rediseño completo de portafolios, gobernanza y participación ciudadana.
Un sistema de pensiones no puede ser visto solo como un negocio rentable para unos pocos; debe ser, ante todo, un mecanismo de justicia social e intergeneracional. Involucrar a todos los actores, con transparencia y visión de largo plazo, es la única manera de construir un modelo donde, por fin, todos ganen.
📌 Fuentes: SBS (Boletín Estadístico de AFP, 2025); Infobae (26/08/2025, 24/01/2025); Comparabien (rentabilidades históricas a 10 años); AFP Hábitat (rentabilidad histórica).
César Augusto Novoa Chávez
CEO de Noza Investment Company SAC Perú, con 25 años de experiencia en servicios financieros, retail y consultoría. Con trayectoria como Gerente de Negocios en Derrama Magisterial, Gerente de Créditos en Banco Azteca y Jefe de Créditos en Banco del Trabajo y Caja Piura. Docente de posgrado, columnista y experto en transformación digital y gestión de riesgos. Economista con MBA (ESAN), especializado en Finanzas, Riesgos (ESAN, Tec de Monterrey) e Innovación (ESADE).


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