» 146 años de coraje, honor y victoria peruana».
La Batalla de Tarapacá no es solo una página gloriosa de la Guerra del Pacífico; es la prueba indeleble del temple del soldado peruano. Aquel 27 de noviembre de 1879, en desigualdad absoluta de municiones, logística y equipamiento, la Infantería Peruana combatió con la única riqueza que jamás se agota, la dignidad y el valor del Perú profundo.
Bajo el mando del Mariscal Andrés Avelino Cáceres, patrono del Arma de Infantería, nuestras tropas demostraron que la superioridad moral puede imponerse sobre cualquier fuerza material. Cáceres no solo comandó una batalla. abrió un camino de resistencia, honor y victoria moral que perdura hasta hoy. Él, que nunca aceptó la derrota de su patria, encarna la esencia de la Infantería, no retrocede, no se quiebra, no se rinde.
Tarapacá es más que historia militar: es un código ético.
Es la lección eterna de que los grandes pueblos se levantan desde su propia fortaleza interior.
La Infantería está tallada en la misma fibra que los incas aguerridos que cruzaron los Andes, los hombres de Ollantaytambo, los defensores de Cajamarca, los combatientes de Túpac Amaru y los montoneros que acompañaron la Campaña de la Breña. Todos ellos forman una línea heroica ininterrumpida que atraviesa siglos y culturas hasta llegar a Tarapacá y, desde allí, al Perú moderno.
Hoy, la Infantería continúa esa misión:
– en la selva profunda,
– en la sierra indómita,
– en la costa extensa,
– en cada frontera,
– en cada pueblo donde flamea la bandera.
Son soldados preparados para la guerra moderna, con instrucción integral, disciplina férrea y la convicción de defender la soberanía sin titubeos. La Escuela de Infantería ,heredera de casi un siglo de formación, sigue forjando oficiales y subalternos capaces de comandar, planear y, sobre todo, inspirar.
El espíritu que ganó Tarapacá es el mismo que respira la Infantería hoy. No ha cambiado. No cambiará jamás.
Porque está en su ADN: valor, sacrificio, lealtad y patria.
MENSAJE FINAL Y APLAUSOS
En este 27 de noviembre, Día del Arma de Infantería del Ejército del Perú, rendimos homenaje a los que dieron su vida y a los que hoy la ofrecen con la misma firmeza que sus antepasados. A los montoneros de ayer y a los infantes de hoy.
A los que defienden nuestra patria desde los lugares más remotos, con el arma lista y el corazón firme.
A los que saben que la libertad se preserva con entrega y que el prestigio del Ejército se sostiene con honor.
¡Gloria eterna a Tarapacá!
¡Honor al gran Andrés A. Cáceres!
¡Viva la Infantería del Ejército Peruano, con dignidad, Rafael Aita Campodonico. vice ministro dé defensa.
Rafael Antonio Aita Campodónico.
Licenciado en Administración de Empresas, desarrollándose en el sector turismo y comercial. Dirigente deportivo y miembro activo en diferentes instituciones de fomento al deporte. Vicepresidente de la Cámara de Comercio de Lambayeque 1998-2000.Congresista de la República para el período 2001 – 2006 por el distrito electoral de Lambayeque
