Hannah Arendt, al analizar la condición humana, conecta dos hechos que cambiaron la historia. Nos recuerda cuando Arquímedes dijo, “Dadme una palanca y moveré la Tierra”. Y cuando Galileo descubrió el telescopio.
A partir de esos dos momentos, el hombre dejo de ver a la Tierra como el centro sobre la cual giraba el sol y las estrellas. Se puso a explorar el espacio y el universo mediante la astronomía y la astrofísica. Trataban de encontrar el punto de Arquímedes fuera de la Tierra.
Resulta que ahora se trata de poner los ojos nuevamente en la Tierra y reconocer que los humanos somos intrínsicamente productos de la Tierra.
Es así que estamos ante la presencia de un nuevo orden mundial. Debo señalar que Arendt también distinguía entre el mundo “mundano” el creado por el hombre, con sus leyes y reglas, y el mundo natural.
Vienen a cuento estas reflexiones, por cuanto en Davos, donde se desarrolla el Foro Económico Mundial (FEM), Mark Carney, primer ministro de Canadá, acaba de anunciar que el vigente orden mundial se esta rompiendo. No estamos ante una transición. Estamos ante una ruptura.
Las instituciones que se crearon para sostener el orden creado luego de la segunda guerra mundial, ya no sirven. Las superpotencias se vienen disputando abiertamente y sin escrúpulos, las nuevas relaciones de poder, donde las cortesías de lo políticamente correcto, con las que -según Carney – las instituciones internacionales administraban las reglas de poder, ya no sirven.
En ese sentido, propone un sistema alternativo, donde las potencias medianas puedan tejer un sistema basado en su soberanía y sus propios intereses, rompiendo la conveniente subordinación a la que estuvieron sometidos bajo el orden anterior.
En este nuevo orden mundial, es preciso estar sentados en la mesa para no ser parte del menú de los hegemones.
Estamos avisados. ¿Como vamos por casa? El Perú enfrenta un nuevo proceso electoral donde se decide nuestro futuro. ¿Estamos atentos a lo que sucede en el mundo?
¿Estamos acaso preparados para aprovechar nuestra excelente posición geoestratégica como para estar sentados en la mesa del nuevo orden mundial y no formar parte del menú de los que impongan las reglas?
¿Tenemos lideres con la suficiente visión estratégica para visualizar estas cosas?
A ver, mientras estas cosas pasan en Davos, nuestro presidente de la república se encuentra ridículamente envuelto en una crisis llamada el Chifagate.
Concentrado en cosas asombrosamente menudas y oscuras para sacar provecho personal de su providencial cargo presidencial (solo en Perú pasan estas cosas), nuestro presidente y máxima autoridad, se encuentra nada menos que enredado con “empresarios” chinos de accionar fraudulento y operadores prontuariados para sacar ventajas desde el propio palacio de gobierno.
¿Qué nos pasa? ¿Es que con esta asombrosa menudencia estamos entrando en el nuevo orden mundial? Es indispensable que el electorado sea advertido de la nueva realidad mundial para elegir correctamente, poniendo el ojo en los candidatos que sean capaces de vislumbrar un futuro que se abra para un Perú soberano. Caso contrario perderemos la patria. Para esto no necesitaremos un telescopio para ver las estrellas, sino una lupa para examinar a cada candidato y sus planes de gobierno. Los medios de prensa tienen una gran responsabilidad aquí.
Preparémonos para estar sentados en la mesa y no ser parte del menú.
Peter Sanguineti
Gerente General en Brokergym Peru. Graduado como Economista en la Universidad Nacional Agraria La Molina.
