Cecilia Palacios C.
Lo que ha expresado por segunda vez la población peruana es la distancia que separa a Lima de las regiones; no se trata de candidatos ni de ideologías, se trata de una visión totalmente divorciada entre la capital y el interior acerca del destino que debe seguir el país, una posición disímil más marcada en el caso de las regiones que registran índices más altos de pobreza y de aquellas regiones que gozan de canon millonario pero donde la ejecución del gasto es tan deficiente que antes de llegar al poblador llega al bolsillo del funcionario que, paradójicamente, es de izquierda pero pese a ello se le vuelve a entregar la confianza; por tanto, la explicación de ese voto sólo podría entenderse en la medida que se trate de un voto de protesta ante el atraso por ausencia del estado.
A medida que el cómputo oficial a cargo de ONPE avanza lentamente y tal como viene de ajustado el conteo podríamos tener el resultado oficial en 30 días por la carga de impugnaciones que deberá resolverse en dos instancias, Roberto Sánchez aventaja a Keiko Fujimori, en 19 mil votos con tendencia a la baja; al cierre de esta columna, sólo quedan pocas actas pendientes del interior del país, un 65% de actas por contabilizar del extranjero y unas 1,600 actas impugnadas, de las cuales un 60% pertenecen a la capital. Gane quien gane deberá enfrentar un país fraccionado y deberá hilar fino para tender puentes, principalmente a los sectores de oposición, en el camino veremos si existirá la grandeza del que obtenga la victoria de acercar posiciones o insistirá en agudizar las contradicciones.
De obtener la victoria Roberto Sánchez deberá devolver muchos favores; la instantánea que marcó el respaldo a su favor de partidos representados en el Congreso y otros que postularon sin éxito es elocuente y habla de la poca credibilidad de algunos personajes como George Forsyth quién a pocos meses de fustigar a Pedro Castillo y la izquierda en pleno corrió a pararse al lado del sombrero impostor, seguramente en pos que su papi obtenga la embajada soñada en alguna Representación extranjera que le asegure esos 20 mil dólares que le hacen falta para la vida a la que está acostumbrado… o al señor Ricardo Belmont a quién no le ha bastado estafar a miles de rebecistas con su canal privado y ahora se une a Sánchez ante la promesa confesada de “un canal del estado” para que los peruanos escuchen las peroratas matutinas mentirosas del gobernante de turno al estilo Aló Chávez o de las “mañanitas de AMLO”; en este concursos de favores que tendrá que devolver ya se alista el equipo caviar para la repartición de cargos y el primero en la fila es el moradito Mesías Guevara, quién no logró superar ni el 0.5% de votación a nivel nacional pero ya alista fajín y se le habría ofrecido la Presidencia del Consejo de Ministros; sin embargo, la preocupación principal no es por la repartija descarada sino por el poder que tendrá el socio político oculto Antauro Humala que ya amenaza con cerrar medios o el descocado ex fiscal José Domingo Pérez voceado como el futuro Ministro de Justicia que, sin haber ganado oficialmente, ya amenaza a opositores con juicios, lo que augura un quinquenio de persecución, parálisis, violaciones permanentes de las libertades individuales y de expresión, por tanto de nula democracia. Preocupa también tras la foto de la repartija la parcelación de ministerios y organismos públicos al estilo de Pedro Castillo y preocupa que de producirse lo que parece ocurrirá en caso JPP acceda al poder tenga mínimos controles de aquellos que le han asegurado la victoria en calidad de “garantes de la democracia” pero que conocemos que se transforman en estatuas de piedra cuando de asumir responsabilidades se trata.
Afortunadamente, la última palabra no está dicha y tendremos que esperar a que triunfe la democracia, el camino al desarrollo y las libertades individuales; finalmente, si Keiko Fujimori resulta electa y hace un mal gobierno no más será elegida pero si gobierna y hace lo que debe hacer sin repartir el estado como un botín el país habrá avanzado después de más de una década de anomia, que así sea!
Cecilia Palacios C.
Cecilia Palacios es Bachiller en Ciencias de la Comunicación de la Universidad de Lima, trabajó en prensa televisiva privada durante la época del terrorismo, posteriormente se dedicó a actividades privadas.
