Por Roberto Rendón Vásquez
Es una buena experiencia y, por ende, una recomendación para los que tienen una empresa, el comprender la necesidad permanente de una buena gestión empresarial.
La gestión empresarial es el conjunto de estrategias, metodologías y procesos orientados a planificar, organizar, dirigir y controlar los recursos de una organización producto de una inversión económica. Toda empresa, por pequeña que sea, debe administrar óptimamente sus recursos humanos, financieros, materiales, tecnológicos y dirección. Son pilares Básicos.
En cuanto a la Planificación, porque es necesario que los empresarios definan sus metas de corto, mediano y largo plazo trazando debidamente estrategias, plazos y recursos lo que evitara el riesgo de la improvisación. En una organización empresarial debe estructurarse en forma eficiente los recursos humanos, financieros, materiales y tecnológicos y definiendo las jerarquías y la interconexión con los flujos de trabajo. Es imprescindible en la Dirección, comunicación y el liderazgo, estableciendo y guiando la organización de su empresa dirigiendo y alineando a las personas que la integran lo que fomentará un buen clima laboral, asegurando que los empleados entiendan los objetivos de la empresa con el propósito común y definiendo que se conozca claramente lo que debe hacer cada persona y cómo se trabaja en equipo. También es imprescindible que el empresario ejerza un control permanente del rendimiento y de los resultados obtenidos de lo planificado lo que le permitirá detectar a tiempo desviaciones o errores para aplicar oportunamente las debidas correcciones.
El Objetivo es optimizar los recursos evitando el mal uso y desperdicio de dinero, tiempo, materiales y horas de labor de sus servidores. Debe considerarse el incremento de la competitividad adaptándose con rapidez a los cambios del mercado y el incremento de su producción en bienes, servicios, recursos y a las nuevas tecnologías. El objetivo empresarial es generar constantemente los valores y la satisfacción de las necesidades de los clientes y, al mismo tiempo, asegurando la rentabilidad de su negocio y su sostenibilidad a largo plazo. No olvidar que un empresario – por diminuto que sea – tiene la esperanza que su negocio (empresa) le rinda ganancias.
Por ende, cada persona que invierte – por pequeña que sea, fruto de ahorros – conscientemente debe tener presente permanentemente de la importancia de su negocio y/o empresa para que no “olvide” los principios de la planificación, organización, dirección y guía que debe darle en el control permanente. Estar en condiciones de adoptar la superación de errores. También considerar que el personal de su empresa es elemento importante por lo que debe constantemente actualizar su capacitación y darles buen cordial trato.
La Empresa, no solamente es una inversión (pequeña y/o grande), sino que cumple un rol importante tanto para él empresario – que arriesga su capital económico – y para la sociedad y el Estado. Constituir una empresa significa la apertura de un centro de trabajo – pequeño o grande – que genera puestos de trabajo donde se da empleo a trabajadores y estos con sus remuneraciones sostienen a sus familias (con alimentos, vestuario, salud, educación, etc.) y también aportan económicamente al Estado y para que éste pueda ofrecer a sus habitantes eficientes servicios de salud, trabajo, educación, seguridad, infraestructura pública, etc. Por ende, mientras más consolidada económicamente sea cada empresa y estas sean cada vez más numerosas generarán más puestos de trabajo y el Estado percibirá mayores ingresos (impuestos y/o tributos). En un aporte eficiente y solidario a la extinción del trabajo informal y la pobreza.
José Roberto Rendón Vásquez.
Más de 40 años desempeñándose como profesor de derecho laboral de la Universidad de San Marcos, fue segundo vicepresidente de la Comisión Reorganizadora de la Universidad de San Marco de 1995 al 2000. Tiene el grado de doctor en derecho por la Universidad de San Marcos, además se ha desempeñado como vocal en la Corte Superior de Lima y fue asesor del directorio de Shougan Hierro-Perú, además ha seguido cursos de especialización en la Universidad Carolina de Praga (República Checa).
