Febrero es el mes puneño, si algo tiene sentido de perfección, de auténtica alegría, de sincera confraternidad, de demostrada gestión y organización, de verdadera cultura y costumbres originarias y de sincretismo con la religiosidad andina y la occidental católica es precisamente todo el mes, pero en especial desde 2 hasta el 12. Es increíble, pero hasta la “mamita” se pone de acuerdo, las lluvias son moderadas o coincidentemente no se dan, las familias se unen, regresan los que emigraron por todo el Perú, de pronto ves por las calles rostros de amigos, parientes, los reencuentros son de horas de charlas, horas de logros, horas de éxitos. En la festividad de la Virgen de la Candelaria, Puno se llena, desborda de turistas de todo el Perú, dicen que los hoteles ya llenaron su capacidad desde octubre, lo cierto que los no previsores deambulan por las calles con maletas, generalmente son los jóvenes que solo buscan bailar, así que se acomodan como pueden y se pierden en la Fiesta. La gama de colores, es cosa aparte, impresionante es apreciar cada traje, tanto a “autóctonos” -que particularmente son los que mas me atraen-, como los mestizos (llameradas, cullahuadas, doctorcitos, etc.) y los majestuosos de “luces” (morenadas, túntunas, sayas, diabladas), los colores demuestra esa capacidad interior de la belleza de los puneños, aquella que sale del alma, la gran mayoría es gente buena, sana, dulce, provincianos que encuentra en su danza entrecruzada con la devoción a la Virgencita de Candelaria, la armonía, por eso los puneños que salieron de su Puno, vuelven para cargar las energías, es la dosis del año. El sentido creativo, en cuanto al diseño de los trajes es necesario de ser estudiado, no solo en cuanto a las tonalidades; los mas importante es la iconología, algunos trajes tiene una historia bordada, y cada pieza de traje y como se lleva también tiene un significado. -nadie mejor que los expertos jueces, que se dan el lujo de ver los detalles de cómo se lleva el traje, de cómo se baila o de cómo se divide el conjunto.
Caso aparte, es el movimiento de la economía, las empresas viven un buen tiempo de todo lo que se negocia en febrero, invierten en miles de trajes para proporcionar a los conjuntos “trajes de estreno”, importan telas, lentejuelas, Juliaca es su mayor proveedor. Pasa lo mismo con las bandas de música, muchas veces son 4 a 5 bandas de músicos que acompañan a cada conjunto y por lo general están divididos entre 50 a 60 por agrupación, es decir cada banda tiene por lo menos 200 músicos. Si hablamos en promedio 80 conjuntos son los que concursan en la semana de autóctonos -son algo más humildes- y 80 en semana de luces, y el número mínimo es de 200 bailarines y el conjunto en su magnitud fluctúa entre 400 a 600 bailarines ¿se imaginan cuanta gente esta comprometida en la gestión de las danzas? Bordadores, maquilladores, coreógrafos, diseñadores, tiendas de alquiler, florerías, restaurantes, hoteles, empresas de transporte, sastres para trajear a los músicos, bebidas alcohólicas de todo tipo, la famosa la cerveza, etc, etc. muchas formas de negocio. El problema es que la mayoría evaden impuestos, no está en el imaginario empresarial y menos en la responsabilidad algunos que hacen esta cadena de negocio pagar impuesto para el Perú, por eso es que se hace difícil calcular cuánto dinero mueve en la Candelaria, bien o mal, para algunos puneño la diversión y la semana de santidad no tiene que ser vigilada. Por eso. algún escritor puneño también le llamó febrero lujuria.
Lo bello es que el altiplano puneño suena por todos lados, te llama el eco de su ritmo y retumba por todo lado, debe ser como dijo Renique, que “Puno esta mas cerca al cielo, al sol” y porque no a Dios. Es la mejor fiesta que el Perú ofrece, viajar por su lago y alojarse en Los Uros, Amantani, Taquile, Ticonata, Luquina, Anapia que son islas o penínsulas que están en el Lago Titicaca es una de las mejores experiencias energéticas, pues la Pachamama y la MamaKota te bendecirán.
María del Rosario Vera del Carpio
Estudió Ciencias de la Comunicaciónen la Universidad Católica de Santa María, asimismo es magíster en Ingeniería Industrial con mención en Marketing por la Universidad Nacional de San Agustín y posee un doctorado en Administración. Actualmente es la Presidenta del Tribunal de Honor de la Universidad Nacional del Altiplano.


Que maravilloso es nuestro Perú, en especial esta fiesta costumbrista me cautiva.