Guillermo Ackermann Opinión

Casa de todos, casa de la esperanza

Han pasado cinco meses desde que el Gobierno decretó el estado de Emergencia sanitaria en el Perú por el COVID 19.

Son 140 días que la capital recibió con sorpresa el nacimiento de “Casa de Todos”, una iniciativa de la Beneficencia de Lima en alianza estratégica con la Municipalidad Metropolitana de Lima.

En tiempo record, 4 días, estas instituciones implementaban un refugio temporal para personas en condición de calle, en la histórica Plaza de Toros de Acho, con un objetivo: darles un lugar donde pasar el aislamiento obligatorio, evitándoles de esta manera el contagio del virus e impidiendo que ellos, además, se conviertan en un foco de expansión del mismo.

En la extensa ciudad de Lima, con su desmedido crecimiento de las últimas décadas, habitan en la calle aproximadamente 3,000 personas. Una realidad que existe en casi todo el mundo, pero que es muy difícil de enfrentar, aún en las grandes ciudades.

El “homeless”, como se le conoce, ha llegado a esa realidad por diversas situaciones adversas, y en la mayoría de casos lo convierten en un estilo de vida, al que consideran casi irremediable. Al habitante de la calle, solo le queda… la calle. Y aunque se encuentra a la vista, se ha convertido en un invisible.

El vértigo cotidiano no nos permite ver que, en ese camino por el que andamos regularmente, en el crucero vehicular en el que paramos varios minutos por el desmedido tráfico, en el parque medio seco, ahí, hay un indigente, mayormente un anciano. Casi sin esperanzas, esperando que pase el tiempo para un día no despertar más. Es una realidad lamentable. Pero todo puede cambiar.

Por eso esta idea surgida en la Beneficencia de Lima y acogida de inmediato por la Municipalidad Metropolitana de Lima, cobra tanta importancia. En primer lugar por ponerle un reflector a este gran grupo de ciudadanos vulnerables. Luego por la eficacia en la inmediata implementación. Y tercero porque el servicio y preocupación por cuidar a estas personas han sido dignas de la mejor ciudad, para sus mejores vecinos.

Los albergados de “Casa de Todos”, han obtenido las pruebas y medidas preventivas para evitar el contagio del Covid 19. Han recibido tratamiento para otras enfermedades como el TBC, VIH, desnutrición, problemas dermatológicos, y otras vinculadas a su condición. Han podido disfrutar de aseo y un baño digno, algo tan normal para nosotros, pero lejano para ellos. Un dormitorio cómodo, con los mismos colchones, que se usaron en los Panamericanos. Entretenimiento y cultura. Deporte y vida sana.

Un capítulo aparte ha sido la alimentación, preparada por un grupo de los principales chefs de la ciudad, quienes demostrando que nuestra gastronomía es solidaria han cocinado para sus mejores comensales durante todo este tiempo. De quitarse el sombrero.

En síntesis “Casa de Todos” le ha ofrecido a más de 150 personas una nueva familia, un hogar, donde han recibido cariño y lo más importante han sabido que existen, que son visibles para una ciudad que salió a su encuentro, que le ha dado una segunda oportunidad.

Por eso la noticia dio la vuelta al mundo, las grandes cadenas globales lo destacaron, instituciones internacionales han ofrecido su apoyo y hasta la bendición desde Roma llegó.

Hoy día Pepe que no se acostumbraba a dormir encima de un colchón, porque años no lo hacía, nos decía: “no quiero imaginarme otra vez durmiendo sobre un cartón en el piso”.

Por eso el compromiso asumido es que no regresen a la calle. Y en esa tarea está embarcada la Municipalidad de Lima, liderada por su Alcalde y la Beneficencia de Lima.

La nueva “Casa de Todos” ahora permanente está en pleno proceso de implementación. Con un concepto que no solo varíe el carácter temporal, sino que se convierta en un centro de reinserción social y que permita que cientos de desamparados, recuperen su estado de humanidad, en la totalidad de su expresión.

En medio de tanta desolación e incertidumbre Casa de Todos, es la Casa de la Esperanza, la expresión de una ciudad solidaria. De una sociedad que se hace cargo de sus ciudadanos. Es una prueba que las instituciones públicas y privadas pueden trabajar de la mano exitosamente. Y por supuesto de la empresa privada que participa activa y protagónicamente en encontrar soluciones.  Hay un camino largo que recorrer y debemos andarlo juntos.

Casa de Todos es mi casa, tu casa, es de todos.

Súmate http://www.casadetodos.pe

Guillermo Ackermann Menacho.
Desde hace más de 38 años me desempeño en la industria de las comunicaciones y el marketing, ejerciendo tanto en medios tradicionales, como radio y televisión, así como en la producción independiente de contenidos audiovisuales, documentales, videos institucionales, programas televisivos y radiales y publicidad. He sido productor ejecutivo de material realizado en 24 países. Desde mi juventud he estado involucrado en diversas iniciativas sociales, deportivas y religiosas, como gestor y voluntario. Soy un convencido que este mundo se puede cambiar y quiero ser protagonista.

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