Mauricio Rozas Opinión

Crimen sin castigo

A propósito del aterrador incremento de la delincuencia, tanto en el Perú como en otros países de la región con similares sistemas de juzgamiento en temas criminales, es necesario tener algunos puntos muy claros para no dejar espacio para la demagogia de algunos politiqueros oportunistas, quienes optan siempre por dos sugerencias inviables y febriles como: la instauración de la Pena de Muerte y la salida de las Fuerzas Armadas a patrullar las calles. La primera de las sugerencias, al margen de que sea disuasiva o no, justa o no, resulta inaplicable en nuestro ordenamiento jurídico y en nuestro posicionamiento internacional como país con estabilidad jurídica. La segunda no merece mayor análisis porque es un despropósito per se. No se contratan abogados para construir edificios ni médicos para llevar juicios… ¿o sí?

Los puntos a tener claros deben ser los siguientes

1.- Si bien son necesarios, tanto el incremento de efectivos, como el equipamiento y modernización tecnológica de la policía, resultan insuficientes, ya que NO se está atacando el problema de fondo. Poco se avanza teniendo una fuerza policial numerosa y bien equipada, si los delincuentes capturados son liberados a las pocas horas en el peor de los casos, o semanas en el mejor. Ya sea por decisión de un fiscal o de un juez.

2.- La raíz del problema está más en el sistema de juzgamiento que el trabajo policial. El sistema está claramente diseñado para favorecer al delincuente en perjuicio del ciudadano, por ende, LO QUE TIENE QUE CAMBIAR SON: LAS LEYES Y LOS SISTEMAS DE JUZGAMIENTO.

3.- Cuando se comete un crimen y el criminal es capturado, la policía elabora un atestado con el nombre completo del denunciante, su número de identificación y su dirección. Toda esta información cae en manos de los abogados de los delincuentes, quienes rápidamente inician su trabajo de amedrentamiento e intimidación. Amenazas como ‘sabemos donde estudian tus hijos’ no tardan en llegar y, como es de esperarse, rápidamente es retirada la denuncia y, al no presentarse cargos, el delincuente tiene que ser liberado. Entonces, debería diseñarse un sistema en el que SE PROTEJA A LA VÍCTIMA.

4.- Además de protegerse a la víctima, también debe de protegerse y rotarse a fiscales y jueces, quienes también suelen ser víctimas de amenazas o de ofrecimientos de jugosos sobornos.

5.- Las penas son DEMASIADO BENIGNAS. Aún en los casos en los que no haya denunciantes directos y los delincuentes hayan sido capturados en operativos policiales, las sentencias a prisión efectiva son por plazos muy breves y, sumado esto a los beneficios penitenciarios, en pocos meses están de vuelta en las calles con renovados bríos. Este es el problema de fondo, que NO PASA NADA y los delincuentes lo saben. Al no haber temor al castigo, nada los detiene.

6.- Se debería entonces, instaurar penas severísimas; que vayan desde los diez años por un celular, hasta de 50 años por robo agravado, 80 por secuestro y extorsión y 100 por asesinato y etc., con sumatoria de penas y SIN BENEFICIOS PENITENCIARIOS, es decir: si un delincuente asalta, secuestra y mata, sumadas sus penas pasen los 100 o 200 años. La idea es que todo delincuente probado que caiga detenido, no salga de prisión en mucho tiempo y de ser posible nunca. 

El problema actualmente radica en que, mientras unos entran a la cárcel otros tantos salen, y siempre tenemos la misma cantidad de delincuentes en las calles. Si fueran muchos más los que entran que los que salen, poco a poco las calles irán quedando limpias de esa lacra.

*FINALMENTE, y ya como breve conclusión: si tenemos claro que, el problema de fondo de la delincuencia, NO es la falta de efectivos y equipamiento policial… SINO LA IMPUNIDAD, habremos dado un gran paso en la solución de este grave problema que aqueja a nuestra sociedad.

¿Algún gobernante tendrá el valor y la voluntad política para atreverse a hacer estas reformas, sin caer en el chantaje y la tentación corruptora de las mafias enquistadas en el poder? Pregunto nomás.

Mauricio Rozas Valz.
Estudió Administración de empresas en la Universidad Católica Santa María de Arequipa. Escritor con dos títulos publicados de relatos y de poesía. Activista internacional contra el maltrato animal y miembro del colectivo «Arequipeños por Arequipa.

3 comments on “Crimen sin castigo

  1. Yriko bullon garcia

    Me alegra mucho que tengas esta pagina soy seguidor de tus comentarios
    Usted es una persona que tiene los pies sobre la tierra
    Exitos

  2. Tu lucidez, nunca deja de sorprenderme Mauricio. Como casi siempre tienes toda la razón. Ojalá e hicieran lo que has escrito. Abrazo grande.

  3. Totalmente de acuerdo 👍

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