La separación de Gran Bretaña de la Unión Europea establece una crisis de integración regional al menos en términos políticos y económicos. El ya famoso Brexit pone fin a esa unión del Reino Británico iniciada en la década del ‘70, quedando conformado actualmente el bloque europeo en 27 países.
El filósofo alemán Jürgen Habermas destaca que en la Unión Europea debería establecerse una identidad postnacional, una opinión pública que asuma una cultura que trasvase las rigideces que muchas veces plantean las fronteras nacionales. En nuestro continente ese fue el sueño de próceres latinoamericanos como San Martín, Artigas, Bolívar, Martí, Mariano Moreno, Juana Azurduy, Mariquita Sánchez de Thompson entre otras personalidades.
En el marco de la geopolítica y las disputas que imperios / naciones han llevado a cabo a lo largo de los siglos, los poderes extranjeros pensaron y actuaron sobre nuestro conjunto de países considerando idénticas políticas de colonización como lo hicieron España y Portugal, de influencia política como lo llevara a cabo Gran Bretaña, como “patio trasero” como se describiera en Estados Unidos, y hasta acompañando y financiando éste último país políticas de exterminio común como fue El Plan Cóndor.
Reconocemos en destacadas personalidades el sueño común latinoamericano, la lucha y el sacrificio por la libertad. Resalta San Martín que “El placer del triunfo de un guerrero que pelea por la felicidad de los pueblos, sólo lo produce la persuasión de ser un medio para que gocen de sus derechos…”[1].
De Juana Azurduy la inmortalización de la letra de Félix Luna y la voz de otra Argentina / latinoamericana como Mercedes Sosa cuando entona “Tierra en armas que se hace mujer, Amazona de la libertad, Quiero formar en tu escuadrón y al Clarín de tu voz atacar”.
Mariquita Sánchez de Thompson observa agudamente que “Tres cadenas sujetaron este gran continente a su Metrópoli: el Terror, la Ignorancia y la Religión Católica; de padres a hijos se transmitió con pavor”[2].
Martí destaca que en nuestra América “no vivimos como siervos futuros ni como aldeanos deslumbrados, sino con la determinación y la capacidad de contribuir a que se la estime por sus méritos y se la respete por sus sacrificios”[3].
Nosotros, ciudadanos comunes, generalmente estamos lejos de pensarnos en términos de una identidad común que nos atraviesa y nos emparenta, sojuzgados o independizados en forma paralela, sufriendo o entusiasmados ante los avatares de nuestros países; en una historia atravesada por siglos, dinámica, conflictiva, esperanzadora pero trágica a la vez.
Algunos políticos recientes (recordaré argentinos) han tenido las pocas luces de señalar que dificultades en nuestro país en áreas sensibles como el trabajo, la salud, la educación superior, la inseguridad se deben a las fronteras abiertas que históricamente se han tenido, con discursos rayano a lo xenófobo al tildar que la solución pasa por restringir y hasta expulsar ciudadanos y ciudadanas de países lindantes.
El director de migraciones en la presidencia de Carlos Menem en 1999 destacó en su momento que “En la Capital Federal se extranjerizó el delito”[4]; agregando el Vicepresidente en ese entonces Carlos Ruckauf que los inmigrantes “compiten deslealmente con el obrero argentino”[5]; éste año Miguel Ángel Pichetto, el compañero de fórmula de Mauricio Macri quien enfrentó y perdió en las pasadas elecciones presidenciales con el actual presidente argentino Alberto Fernández y la Vicepresidenta Cristina Fernández de Kirchner, destacó que «el conurbano bonaerense es una muestra de que somos el ajuste social de Bolivia, Paraguay, Perú y Venezuela, cuyos ciudadanos demandan salud pública, alimentos, planes y AUH[6]«[7].
Falta a muchos y muchas líderes y lideresas políticas de nuestros países y a las sociedades en su conjunto pensar en términos de una historia común, un presente de inequidades y un siempre posible futuro promisorio; no llegamos a atender y entender que las políticas expoliatorias de permanente condicionamiento y endeudamiento con los países centrales son muchas veces acompañadas por gestiones nacionales de coyuntura que no necesariamente tienen por objeto una discrecionalidad política y económica que se sustente sobre los sectores más privilegiados / concentrados, para equilibrar las inequidades existentes de nuestros países. El estado no es un árbitro, debe tener más injerencia y ser un actor.
Tenemos la responsabilidad de ir a una opinión pública postnacional comprometida, consustanciada, que no sólo vea por ejemplo, a las nuevas herramientas comunicacionales como una forma de vivir en paralelo los mundos on y off de la vida, sino que las aproveche para debatir y rebatir, pensar y manifestar, opinar y establecer, hablar y criticar, sabiendo siempre que hay y habrá poderes constituidos fácticos y no, y que debemos establecer las formas y modos de contrabancearlo, ponerle coto; es decir equilibrar las condiciones en las que se desenvuelve cualquier sociedad que siempre tiende al desequilibrio de recursos monetarios, culturales, acceso a la salud, a la educación, al trabajo, a la vivienda, a la comida; es decir a condiciones dignas de vida.
Llamamos la atención sobre la escasa concretabilidad de las llamadas nuevas tecnologías en tanto posibilidad real de empoderamiento ciudadano, nuestras investigaciones señalan que las personas utilizan a las redes sociales para vivir en paralelo los mundos off y on, pero sin poner en crisis las condiciones actuales de poder[8]. Una opinión pública postnacional equilibraría a un poder globalizado y globalizante; éste es el desafío que nos interpela como latinoamericanos y latinoamericanas.
[1] General Don José de San Martin: A los Diputados del Perú al resignar el Poder Supremo ante el Congreso en Los Titanes de la Oratoria. Ediciones Anaconda, Buenos Aires, 1940, pág. 21
[2] https://eladd.org/autoras-ilustres/mariquita-sanchez-de-thompson/
[3] José Martí: Madre América, en Los Titanes de la Oratoria. Ediciones Anaconda, Buenos Aires, 1940, pág. 150.
[4] https://www.clarin.com/sociedad/menem-dijo-inmigrantes-ilegales-deberan-irse-pais_0_B1VWqOAlRtg.html
[5] https://www.pagina12.com.ar/2000/00-04/00-04-16/pag14.htm
[6] Se refiere a la Asignación Universal por Hijo, es una asignación mensual por hasta 5 hijos menores de 18 años, más datos en https://www.anses.gob.ar/asignacion-universal-por-hijo
[7] https://www.radiolavoz.com.ar/politica/2020/1/14/miguel-angel-pichetto-lanzo-nuevas-frases-xenofobas-discriminatorias-3208.html
[8] Gustavo F. González, El esquema actual de la comunicación política en Gustavo F. González (comp.) Comunicación política, políticos, periodistas y la opinión pública, Ediciones de Periodismo y Comunicación, FPyCS, UNLP, La Plata, 2017, disponible en http://sedici.unlp.edu.ar/handle/10915/65185


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