Son innumerables las veces que, en reuniones con amigos, con un cafecito o una cerveza en la mano, hemos sostenido arduas y apasionadas conversaciones tratando de “arreglar el país” ante la coyuntura social, política y económica. Después de algunas horas de defender aguerridamente nuestras posiciones y habernos “graduado” en expertos en identificar todo lo que se hace mal, la discusión concluye sin dar soluciones, ni propuestas viables. Finalizada la reunión regresamos a casa y con sólo cruzar la puerta, nos olvidamos de los problemas del país y dormimos con la esperanza que al despertar los problemas en el Perú habrán desaparecido.
En los últimos años, venimos siendo testigos pasivos de diversas denuncias de corrupción en un Gobierno con poca capacidad de gestión y gran ausencia de valores. El poder legislativo viene mostrando un severo y gradual deterioro cualitativo en sus participantes, los que animados por ganar en corto tiempo réditos políticos practican un programa acelerado de populismo.
El deterioro de la clase política es consecuencia de una planificada estrategia de la corrupción que se ha encargado de cerrar el paso a los buenos profesionales que a través de los partidos han intentado participar en política. Las experiencias negativas de algunos han generado dudas en muchos que, teniendo la capacidad, deciden no hacerlo para no salir “chamuscados” en el intento.
Ante este escenario, mantenernos como meros espectadores y decidir no participar en política, sería aceptar que nos van a seguir gobernando mediocres, sin capacidad de gestión, que generaran desconfianza y ahuyentaran la inversión privada. El Congreso podría ser tomado por asalto por grupos radicales que tienen como primer gran objetivo cambiar LA CONSTITUCIÓN para modificar la orientación y reglas de nuestra economía, tratando de llevarla a modelos que han fracasado en todo el mundo. Pero lo más importante, lograran su soñada igualdad. Todos seremos pobres.
He trabajado durante más de cuarenta años en la actividad privada, en diversas empresas en el mundo de las comunicaciones y el marketing. Participé activamente en el gremio de la publicidad, he tenido la oportunidad de presidir las juntas directivas de los organismos multi gremiales de la autorregulación de la publicidad y de los contenidos de la televisión y la radio. Durante casi treinta años he sido gestor y socio de mis emprendimientos, los mismos que me han permitido tener la tranquilidad para poder asumir el reto de participar desde hace seis años en política, tratando de devolver, trabajando por mi país, algo de lo que generosamente me ha dado en mi vida.
Participo en política desde las bases en Lima de Fuerza Popular, el partido del fujimorismo que lidera Keiko Fujimori, que me ha dado la oportunidad de ser precandidato al Congreso de la República. Si las elecciones internas de mi partido lo ratifican, será un orgullo para mi participar en el proceso, en este crucial momento para nuestro país.
Veo con expectativa y agrado, en las listas de precandidatos de importantes partidos políticos, los nombres de destacados profesionales de nuestro país que han decidido participar en el proceso. Mis buenas vibras para todos ellos.
Siempre he dicho que hay una correlación entre el fútbol y nuestro país. Si en el fútbol no fortalecemos nuestras divisiones menores, no volveremos a un mundial. Si en nuestro país no educamos en valores a nuestros niños, no tendremos mejores ciudadanos.
Los cimientos del Perú se fortalecerán con una sólida educación para todos, la que considero como el camino más corto hacia la igualdad. La reforma judicial tendrá que dejar de ser parte de un discurso para que volvamos a confiar en la justicia. La improvisación se debe desterrar, para asignar mejores presupuestos que disminuyan la brecha existente en la deficiente infraestructura hospitalaria y educativa. Las leyes deberán ser más severas para los corruptos, violadores de niños y feminicidas.
Ojalá muchos de ustedes, especialmente los jóvenes, decidieran participar en política. Háganlo fortaleciendo los partidos políticos o generando nuevas opciones. Es hora de pasar de la crítica a la acción. Tenemos que ser parte del grupo de peruanos que con convicción busquemos la oportunidad de participar, aportar e influir para generar el cambio.
Yo he decidido hacerlo ahora. Tengo el apoyo TOTAL de mi esposa y mis hijos. Sueño que mis cuatro nietos y los que estén por venir, vivan en un Perú más justo, más inclusivo, más seguro y moderno. Quiero que todos los peruanos nos comencemos a sentir más orgullosos de nuestro país. ¡Tenemos que volver a creer!
Luis Otoya Trelles.
Comunicador con 42 años en la publicidad y el marketing. Columnista de VOX POPULI y DIARIO EXPRESO. He sido: Director de la APAP, Director de United Way International Perú, Presidente del Tribunal de Ética de la SNRTV, Presidente y fundador del Consejo Nacional de Autorregulación Publicitaria (CONAR). Director Divisiones Menores de Alianza Lima. Soy una persona libre que persigo mi sueño de contribuir con mi país, He decidido participar activamente en política asumiendo el riesgo de terminar frustrado y salir chamuscado en el intento.


Totalmente de acuerdo contigo, votaré por ti