Nelson Mandela dijo: “la educación es el arma más potente que puedes usar para cambiar el mundo”; y en el Perú, luego de la presentación del Presupuesto Anual del Sector Público para el 2022 por el ministro Pedro Francke ante el Congreso de la República, donde se da preferencia a la educación (18.2% del total) y salud (11.3%) asumimos que el Perú disminuirá la brecha de déficit educativo significativamente. Esto, sumado a una mejora en la salud infantil, disminuyendo o eliminando la anemia infantil para una mejor recepción neuronal de conocimientos aprendidos a través de las clases presenciales y virtuales, así como de una buena salud y trabajo para los padres de familia, harán que el país cambie hacia un futuro promisorio.
Es cierto que existe un temor real por el inicio de las clases presenciales en muchas familias, controversia entendible; el síndrome de la cabaña es parte de las secuelas del enclaustramiento obligado en esta pandemia, generando una desconfianza por las decisiones del MINSA sobre la posibilidad de contagios en los colegios. Pero, así como los centros comerciales y los cines reabrieron sus puertas entre otras actividades masivas, también es justo que lo hagan los colegios ya que a nivel mundial seguimos estando a la cola de su reapertura, pero primeros en el número de muertes por la COVID-19 por 100,000 habitantes.
Sr. Presidente, UNICEF y UNESCO insisten hace varios meses que la reapertura de colegios genera poco nivel de contagio del Coronavirus y es de vital importancia para la salud mental de los menores de edad ya que la educación virtual no resuelve la socialización que deben tener con sus pares. Así mismo, la ansiedad y otras patologías mentales de los niños enclaustrados en sus casas durante esta pandemia, va a crear a futuro un grupo inseguro y estresado.
Sr. Presidente, deberá asegurarse de que exista un seguimiento psicológico y protocolos de bioseguridad para evitar la infección de la COVID-19. Iniciar con la vacunación de profesores es lo adecuado, vacunar a menores con comorbilidades también, aislar y detectar a menores infectados precozmente para su aislamiento y hacerles un seguimiento epidemiológico, entre otras medidas. Esto evitará la expansión de la virosis y debe ser parte del compromiso de los colegios que reabran de forma voluntaria y progresiva, previo al mantenimiento de los locales deteriorados por el tiempo, aprovechando reiniciar junto con la primavera para poder tener aulas más ventiladas, pero con menos frío invernal y menor aforo, con apoyo de las APAFAs.
Sr. Presidente, como profesor y gobernante a la vez, el éxito del retorno a las aulas de nuestros niños nos dará una visión de su gestión. No nos defraude.
Mario Cabani
Médico, gestor en proyectos de innovación y bienestar social, graduado como médico cirujano en la Universidad Nacional de San Marcos. Realizó estudios de postgrado en el Hospital Universitario Pedro Ernesto entre 1991- 1993 en Cirugía General y 1993 – 1996 en cirugía plástica con certificado por la Universidad Estatal de Rio de Janeiro, Brasil. Fundador y gerente general de empresas dedicadas a salud, agricultura y construcción, así como de Organizaciones sin Fines de Lucro con convenios nacionales e internacionales para la atención gratuita de pacientes desfigurados y el mejoramiento genético de embriones vacunos.


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