Columnas Jacqueline Dagnino Opinión

La depresión blanca

Diciembre es una época muy especial del año para todos, son fechas que condicionan el estado de ánimo de la mayoría de las personas donde predomina la alegría, el entusiasmo, el buen humor y los sentimientos de felicidad, actitudes que se esperan de nosotros, para estos días o puede ser todo lo contrario, y dar origen a la llamada, depresión blanca o depresión navideña.

Pero ¿qué es la depresión navideña? Primeramente, no se considera un trastorno psicológico como tal, sino más bien, un estado de ánimo negativo, el cual aparece como respuesta de la persona frente a estímulos del entorno relacionados con la Navidad y las fiestas de fin de año, a lo que se añade el estrés y los miedos acumulados por la situación que vivimos, en la actualidad, con la pandemia: los nuevos hábitos de socialización, la falta de contacto familiar, el miedo al contagio, la pérdida de familiares y amigos.

Los síntomas que aparecen asociados a esta clase de depresión son: sentimientos de profunda tristeza, nostalgia, soledad, vacío interior, apetito disminuido, dificultades para dormir, humor variable, desasosiego y ansiedad. Aunque estos síntomas se asemejan a los de una depresión común, en la depresión blanca, la nostalgia suele ser el síntoma más característico y se manifiesta en esta época por un período de tiempo determinado.

Encontramos que la persona, añora tiempos pasados y/o a aquellos que ya no compartirán estos momentos con ella, sea en las reuniones o en la mesa para las cenas. Más aún con las consecuencias que estamos teniendo, como ya mencionamos, por la pandemia.

A continuación, sugerimos las siguientes actitudes en familia:

  • Conversa con los familiares con quienes vives sobre los preparativos de las fiestas o eventos.
  • Involúcralos en las actividades, por ejemplo, que ayuden a seleccionar regalos o a envolverlos.
  • Puedes asignar papeles en la celebración. Por ejemplo, si es alguien mayor, que sea él/ella quien haga el brindis principal.
  • Incluye, en la música, piezas favoritas de cada uno de los miembros de la familia.
  • Prepara platos que sean de agrado de todos.

Ciertamente, cada caso es único, pero aquí unas pautas de prevención:

  • Primero, reconocer y aceptar mi estado de ánimo, y preguntarme por la causa que influye en ese sentimiento de tristeza.
  • Asumir la realidad sobre la situación familiar y cómo serán las celebraciones.
  • Ser más tolerante y menos rígido contigo mismo (a) y con los demás.
  • Realizar actividades que nos hagan sentir bien con nosotros mismos, no acudir a compromisos por obligación (aprender a decir “no”).
  • Si la tristeza es por la pérdida de un ser querido, aceptarla, trabajarla y procesar el duelo.
  • Desechar los “debería” y los “tengo que”, cambiarlos por: “yo elijo… “, “me gustaría…”

Si identificas un episodio depresivo, pide y acepta ayuda inmediatamente. Aunque estos casos no ocurren en todas las familias, lo importante es prevenir.

Un saludo especial en estas fiestas y que el 2022 sea portador de SALUD, PAZ, ARMONÍA Y MUCHO AMOR,

para cada uno de vosotros y vuestras familias.

“La felicidad no se fabrica, proviene de tus propias acciones” Todo es cuestión de ACTITUD

Jacqueline Alejandra Dolores Dagnino.
Licenciada en Psicología, Universidad Femenina del “Sagrado Corazón”. Directora de la Escuela Profesional de Psicología de la Universidad Femenina del Sagrado Corazón (2016 -Febrero 2018)

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