Al parecer recién estamos comenzando la expansión de la variante Ómicron. La tercera ola en Perú está en crecimiento y pese a las segundas y terceras dosis de vacunaciones muy bien realizadas por el MINSA, no nos vamos a escapar de su arrasador paso por el Perú, como un tsunami sobre el precario sistema de salud que tenemos.
Sr. Presidente, aunque un poco decepcionado al enterarme que no leía ni veía a la prensa, como profesor que es, me queda la esperanza que estas cortas líneas sirvan y puedan contribuir con un granito de arena a aclarar algunos conceptos de la pandemia desde mi punto de vista como médico y ciudadano a la vez.
Probablemente, veremos cómo el MINSA combatirá ésta vertiginosa ola con la tan ansiada atención primaria de salud para descongestionar los grandes hospitales y dar tratamiento en la primera línea de atención en postas y centros médicos.
Sr. Presidente, no olvide de contratar más personal de salud antes que caigan enfermos con Ómicron, como está sucediendo en las grandes metrópolis a nivel mundial. Asimismo, prepare las carpas para las atenciones extrahospitalarias ya que, si bien es cierto que la variante Ómicron es menos letal y agresiva, también es cierto que ese bajo porcentaje que se complicarán con un gran número de infectados por falta de vacunas o por comorbilidades, será suficiente para nuevamente desbaratar nuestro sistema de salud y un mal tratamiento implicará una mayor demanda de camas UCI.
Sr. Presidente, sugiero se reúna con Defensa Civil para que, en conjunto con el MINSA, tomen las acciones preventivas para tener una estrategia de soporte ante este tsunami que se avecina. Más cabezas pensantes, y con experiencia en desastres, es mejor que sólo los lineamientos del MINSA, al final todo es en provecho de la población.
Sr. Presidente, el personal de salud está cansado, después de 2 años de pandemia, y ya no recibe los saludos de la población por las ventanas de sus casas, tampoco ningún nuevo incentivo por parte de las autoridades y menos aún para el retorno de los ausentes. El personal más joven y con menos experiencia tuvo que aprender con el día a día en cada situación grave que se le presentaba y los protocolos de tratamiento eran para una enfermedad, pero no para cada paciente individualmente.
Sr, Presidente, el reposo y tratamiento con la variante Ómicron es indispensable para disminuir el COVID Prolongado y las futuras secuelas a nivel cardiopulmonar y cerebral, no se olvide que ahora los niños serán los que más se infectarán y debemos prepararnos para su adecuada atención. No bastará con los hospitales que tenemos, prepare también con urgencia camas pediátricas, los padres se lo agradecerán.
Mario Cabani
Médico, gestor en proyectos de innovación y bienestar social, graduado como médico cirujano en la Universidad Nacional de San Marcos. Realizó estudios de postgrado en el Hospital Universitario Pedro Ernesto entre 1991- 1993 en Cirugía General y 1993 – 1996 en cirugía plástica con certificado por la Universidad Estatal de Rio de Janeiro, Brasil. Fundador y gerente general de empresas dedicadas a salud, agricultura y construcción, así como de Organizaciones sin Fines de Lucro con convenios nacionales e internacionales para la atención gratuita de pacientes desfigurados y el mejoramiento genético de embriones vacunos.


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