El ultra cuestionado Ministro de Salud Hernán Condori anuncia que presentará ante la sesión del Consejo de Ministros dos propuestas: dar por terminado el uso de los barbijos y  aumentar el aforo al 100 % en espacios públicos y cerrados, esto último con el objetivo de reactivar la economía.  La pandemia no ha terminado; tampoco, la Tercera Ola. No es  tiempo para estas medidas populistas y demagógicas. Los propios ciudadanos se dan cuenta de que no es oportuno, sobre todo con la aparición de la nueva variante de Omicron: BA.2, igual de contagiosa que su predecesora.  Tan solo el 30 % de la población se ha aplicado la tercera dosis. Mucho menos, dejar la mascarilla o barbijo que nos protege de posibles contagios. No podemos darnos ese lujo. 

En espacios públicos tampoco es recomendable -si bien la transmisión de la enfermedad es más difícil en tal contexto-; alguien podría acercarse a nosotros y dispararnos su temido aerosol.  Ni siquiera ir por la calle resulta seguro.  Si estamos sin mascarilla, caminando por una vereda, dos personas que conversan cerca de nosotros, sin protección alguna, propiciarían el contagio inmediato.  Tendríamos que deambular por áreas solitarias o por la playa con personas de confianza para gozar de cierta tranquilidad.

Si la situación viene así, no hay requisitos para ampliar los aforos en ningún ambiente. No están las condiciones dadas, por más que  se aluda una y otra vez a estudios científicos.  Es sabido que la Covid se adquiere por el aire, por el que viajan pequeñas nubes de saliva atomizada. En un espacio cerrado, no cabría lugar para el distanciamiento social requerido.

Es una calamidad la manera como Condori quiere jugar con el bienestar de los peruanos y exponernos a esta medida que, por las circunstancias en que nos hallamos, no es beneficiosa para el país. Ya renunció el médico veterinario que fungía como asesor, felizmente. Ahora, se torna necesaria una total renovación en dicho Ministerio, comenzando por la cabeza. Basta de promover agencias de empleo para amiguitos inútiles, incapaces o con prontuario.

Con más de 200,000 muertos por causa de este desastre, bajar la guardia -y justo empezando por relajar el uso del barbijo y el distanciamiento social- implica un disparate.  Es menester que la política anterior se mantenga por un lapso prolongado. El Ministro ha pregonado tan ilógica norma incluso para las escuelas.  Nuestra patria, ya terriblemente castigada, no está para que se hagan experimentos con ella. Se imita lo peor de otros países, sin criterio técnico.

Por lo tanto, es vital seguir protegiéndonos con la mascarilla. La pandemia continúa; no ha terminado. En Europa se está produciendo la aparición de nuevas variantes cuyos primeros casos ya se han detectado en el Perú.  La modalidad educativa debe ser presencial -con restricciones- o semi-presencial.  No cabe otra opción.

Evidentemente, Condori carece de asesores o si los tiene,  son muy malos.  Hay que tener un poco de sentido común y entender que estas medidas son impracticables.  Se ha anunciado el descenso de la Tercera Ola para mediados de abril; no obstante, es crucial conservar todas las precauciones. Tendremos que continuar así por un buen tramo, nos guste o no. 

Algunas universidades han optado por el modelo híbrido con el fin de impartir sus clases -un grupo pequeño en el aula y el resto, a distancia-. Aguardemos a que un mayor porcentaje de la población esté vacunada para ir poco a poco soltando amarras; esto dependerá de cómo se desarrolle la pandemia. Tampoco estamos para ser engañados. Actuemos con la verdad y no nos dejemos impresionar por las actitudes  del gobierno. Nuestra vida depende de cómo sepamos cuidarla.

Miryam Patricia Falla Guirao
Licenciada en Filosofía por la Pontificia Universidad Católica del Perú. Doctora en Filosofía por la Pontificia Universidad Católica Argentina (UCA). Exbecaria de Investigación del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (CONICET) de la República Argentina en el área de Ética y Bioética. Docente Universitaria en pre y post-grado. Conferencista en universidades, colegios profesionales e instituciones jurídicas y de salud.

0 comments on “¿Adiós al barbijo?

Deja un comentario

Discover more from Vox Populi Empresarial

Subscribe now to keep reading and get access to the full archive.

Continue reading