Columnas Rafael Antonio Aita Campodónico

No hay solución en el Perú, mientras no elijamos mejor

La informalidad y la corrupción son dos problemas graves que afectan al desarrollo económico, social y político de un país. No hay una solución mágica para resolverlos, pero existen algunas medidas que podrían contribuir a reducirlos y mejorar la calidad de vida de los ciudadanos. Algunas de estas medidas son:

Fortalecer la independencia judicial, para que los jueces puedan actuar con imparcialidad y sin presiones políticas o económicas. Esto implica garantizar su autonomía financiera, profesional y administrativa, así como establecer mecanismos de rendición de cuentas y control disciplinario.

Promover la cooperación multilateral, para que los países puedan compartir información, experiencias y recursos para combatir la corrupción transnacional. Esto implica fortalecer las instituciones regionales e internacionales que se encargan de prevenir y sancionar la corrupción, como la Convención de las Naciones Unidas contra la Corrupción.

Introducir transparencia en la contratación pública, para que los procesos de licitación, adjudicación y ejecución de obras y servicios sean claros, competitivos y abiertos al escrutinio público. Esto implica implementar sistemas electrónicos de compras públicas, publicar los contratos y sus modificaciones, y establecer mecanismos de participación ciudadana y veeduría social.

Sacar el dinero sucio de la política, para que los partidos y los candidatos no dependan de fuentes ilícitas o ilegales de financiamiento. Esto implica regular el origen, el monto y el destino de los recursos que se utilizan en las campañas electorales, así como fiscalizar su uso y sancionar las irregularidades.

Reformar el parlamento y la inmunidad presidencial, para que los representantes políticos no se aprovechen de sus cargos para cometer actos de corrupción o evadir la justicia. Esto implica eliminar o limitar los privilegios legales que tienen los congresistas y el presidente, así como mejorar los mecanismos de control político y ético.

Estas son solo algunas de las posibles acciones para combatir la informalidad y la corrupción en un país. Sin embargo, ninguna de ellas será efectiva si no se cuenta con el compromiso y la voluntad de todos los actores involucrados: el gobierno, los políticos,las empresas, la sociedad civil y los medios de comunicación. Solo así se podrá construir un país más justo, democrático y próspero.

Adicional una parte fundamental del equilibrio de la sociedad es evitar los hechos consumados ,tiene que haber justicia y que se resuelva aquellas denuncias archivadas de tantos corruptos.

Rafael Antonio Aita Campodónico.
Licenciado en Administración de Empresas, desarrollándose en el sector turismo y comercial. Dirigente deportivo y miembro activo en diferentes instituciones de fomento al deporte. Vicepresidente de la Cámara de Comercio de Lambayeque 1998-2000.Congresista de la República para el período 2001 – 2006 por el distrito electoral de Lambayeque. Presentación de 342 iniciativas legislativas, aprobándose 186 leyes.

0 comments on “No hay solución en el Perú, mientras no elijamos mejor

Deja un comentario

Discover more from Vox Populi Empresarial

Subscribe now to keep reading and get access to the full archive.

Continue reading