La informalidad y la corrupción son dos problemas graves que afectan al desarrollo económico, social y político de un país. No hay una solución mágica para resolverlos, pero existen algunas medidas que podrían contribuir a reducirlos y mejorar la calidad de vida de los ciudadanos. Algunas de estas medidas son:
Fortalecer la independencia judicial, para que los jueces puedan actuar con imparcialidad y sin presiones políticas o económicas. Esto implica garantizar su autonomía financiera, profesional y administrativa, así como establecer mecanismos de rendición de cuentas y control disciplinario.
Promover la cooperación multilateral, para que los países puedan compartir información, experiencias y recursos para combatir la corrupción transnacional. Esto implica fortalecer las instituciones regionales e internacionales que se encargan de prevenir y sancionar la corrupción, como la Convención de las Naciones Unidas contra la Corrupción.
Introducir transparencia en la contratación pública, para que los procesos de licitación, adjudicación y ejecución de obras y servicios sean claros, competitivos y abiertos al escrutinio público. Esto implica implementar sistemas electrónicos de compras públicas, publicar los contratos y sus modificaciones, y establecer mecanismos de participación ciudadana y veeduría social.
Sacar el dinero sucio de la política, para que los partidos y los candidatos no dependan de fuentes ilícitas o ilegales de financiamiento. Esto implica regular el origen, el monto y el destino de los recursos que se utilizan en las campañas electorales, así como fiscalizar su uso y sancionar las irregularidades.
Reformar el parlamento y la inmunidad presidencial, para que los representantes políticos no se aprovechen de sus cargos para cometer actos de corrupción o evadir la justicia. Esto implica eliminar o limitar los privilegios legales que tienen los congresistas y el presidente, así como mejorar los mecanismos de control político y ético.
Estas son solo algunas de las posibles acciones para combatir la informalidad y la corrupción en un país. Sin embargo, ninguna de ellas será efectiva si no se cuenta con el compromiso y la voluntad de todos los actores involucrados: el gobierno, los políticos,las empresas, la sociedad civil y los medios de comunicación. Solo así se podrá construir un país más justo, democrático y próspero.
Adicional una parte fundamental del equilibrio de la sociedad es evitar los hechos consumados ,tiene que haber justicia y que se resuelva aquellas denuncias archivadas de tantos corruptos.
Rafael Antonio Aita Campodónico.
Licenciado en Administración de Empresas, desarrollándose en el sector turismo y comercial. Dirigente deportivo y miembro activo en diferentes instituciones de fomento al deporte. Vicepresidente de la Cámara de Comercio de Lambayeque 1998-2000.Congresista de la República para el período 2001 – 2006 por el distrito electoral de Lambayeque. Presentación de 342 iniciativas legislativas, aprobándose 186 leyes.


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