Desde hace lustros vivimos experiencias negativas en política, economía, trabajo, salud, educación, seguridad y otras que afectan sobre todo a la niñez y juventud porque no están recibiendo socialmente incentivos que los induzcan a ser mejores. Por otro lado, hay vicios como la ociosidad, alcohol, droga que los influyen desfavorablemente. Hay ausencia de valores culturales y artísticos que los incentiven a ser creativos. ¡Es tiempo de mejorar!
Desde las primeras culturas precolombinas, nuestro país tiene ejemplos singulares en la creación cultural que se ha enriquecido con la llegada española, africana, asiática y otras. Esto debe incentivar a nuestra niñez y juventud a ser creativos usando positivamente su tiempo. Nuestras autoridades de los Poderes estatales (Ministerios de Educación y de Cultura), regionales (departamentales), provinciales y aun distritales deben asumir su responsabilidad de crear y realizar actividades culturales y artísticas que incentiven a nuestra niñez y juventud a ser creadores artísticos. Es posible hacerlo con la voluntad de las autoridades y entidades públicas y privadas.
Es necesario que por lo menos desde las provincias – excepto Lima que debe hacerlo en los distritos – se promuevan anualmente concursos de creación de cuentos, poesía, canciones, pintura, escultura, artesanías (con madera, cerámica, tejidos, etc.) para que participen niños y jóvenes otorgándoles premios significativos y simbólicos a los ganadores y constancias a todos los participantes que los incentiven a seguir adelante y lograr la superación de sus talentos.
Es posible que por separado convoquen a concursos a niños y a jóvenes. Para el efecto es factible considerarse que cada municipio designe a un regidor, para que conjuntamente con un docente en actividad y uno que represente al Ministerio de Cultura y estableciendo las respectivas bases convoquen a concursos de creación de cuentos, poesía, canciones, pintura, escultura, artesanías (con madera, cerámica, tejidos, etc.) y luego de las respetivas calificaciones se otorguen los premios a los tres ganadores de cada materia. Los ganadores provinciales con sus obras participarán a los concursos regionales (departamentales) y a su vez éstos irán con sus obras a los concursos nacionales de niños y de los jóvenes. En cada escala concursal se les deberá premiar en cada especialidad. En Lima, los concursos de niños y jóvenes deben ser distritales y participar en los departamentales para luego ser incluidos en los nacionales.
El “problema” de los premios debe resolverse con la participación de los municipios, los Ministerios de Educación y Cultura (que pueden presupuéstalos legalmente), y con aportes (premios específicos) de personas jurídicas y naturales que deseen colaborar. Para éstos últimos podría ser una forma de publicidad.
Así cada año tenderemos nuevos valores culturales y artísticos que con su desarrollo biológico y educacional, mejoraran cada vez más sus talentos. Es importante también que con estos concursos y actividades culturales a nivel nacional las nuevas generaciones de peruanos serán mejores y socialmente contribuirán a superar las deficiencias actuales y estar alejados de los vicios y acciones dañinas.
Es importante el desinteresado aporte de las personas jurídicas de derechos privado y las personas que sufraguen tanto los concursos de todos los niveles como el otorgamiento de premios. Debe motivárseles racionalmente para que participen en tales actividades y, mejor aún, si con su voluntario aporte se editan los cuentos y poesías de todos los ganadores y se publican fotografías de las pinturas y artesanías ganadoras. Serán ediciones muestras no solo en nuestro Continente sino en el mundo entero.
Es imprescindible que las actuales y próximas autoridades estatales y municipales tomen conciencia de la importancia para cada distrito, provincia, región y el país que en cada año haya más y más niños y jóvenes creadores. Cuando estos lleguen a ser adultos serán exponente vivo de la cultura y artes nacionales.
Muchas personas, familias e instituciones, si se les da oportunidad e incentiva, pueden participar en los concursos de niños y jóvenes y habrá personas y empresas que contribuyan con premios.
¿Nuestras actuales autoridades estatales y municipales aceptaran esta invitación a ellos? El hacerlo es parte de su responsabilidad para lo que fueron elegidos en los organismos públicos.
¡Ha llegado el momento de cambiar y ofrecer a nuestra niñez y juventud el respaldo que se merecen educativamente!
José Roberto Rendón Vásquez. Más de 40 años desempeñándose como profesor de derecho laboral de la Universidad de San Marcos, fue segundo vicepresidente de la Comisión Reorganizadora de la Universidad de San Marco de 1995 al 2000. Tiene el grado de doctor en derecho por la Universidad de San Marcos, además se ha desempeñado como vocal en la Corte Superior de Lima y fue asesor del directorio de Shougan Hierro-Perú, además ha seguido cursos de especialización en la Universidad Carolina de Praga (República Checa).


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