Diálogos incansables?
Uchuraccay es una incógnita.
Tragedia ocurrida en el Perú, campeaba el terrorismo y la inteligencia del país y su sistema de seguridad en las nubes .
Que pasó.
Que falló
Que se decidió
Existía interés
Eran abigeos
O fue un asesinato?
Dudas seguirán?
La verdadera historia de Uchuraccay es una de las más trágicas y complejas de la época del terrorismo en el Perú. El 26 de enero de 1983, ocho periodistas, un guía y un comunero fueron asesinados por los propios pobladores de Uchuraccay, una comunidad andina de Ayacucho, que los confundieron con terroristas de Sendero Luminoso. Este hecho conmocionó al país y al mundo, y generó diversas investigaciones y versiones sobre lo ocurrido.
Las conclusiones de la comisión presidida por el escritor Mario Vargas Llosa, que fue designada por el gobierno para esclarecer el caso, fueron que los comuneros actuaron por su cuenta, motivados por el miedo, la ignorancia y la manipulación de las fuerzas del orden, que les habían dicho que mataran a todos los forasteros que llegaran por tierra. La comisión también responsabilizó a los periodistas por su imprudencia y falta de preparación para cubrir el conflicto armado. Sin embargo, esta versión fue cuestionada por muchos sectores, que señalaron que la comisión no tuvo acceso a todas las pruebas, que ignoró el contexto social y político de la zona, y que estigmatizó a los campesinos como salvajes e irracionales.
Otras investigaciones posteriores, como la de la Comisión de la Verdad y Reconciliación, la de la Fiscalía, la de la Defensoría del Pueblo y la de diversos periodistas e historiadores, han aportado nuevos elementos y testimonios que apuntan a la existencia de una participación directa o indirecta de agentes del Estado, de Sendero Luminoso y de otros actores locales en la masacre. Estas investigaciones también han resaltado la necesidad de reconocer y reparar a las víctimas, tanto a los periodistas como a los comuneros, que sufrieron las consecuencias de la violencia y la impunidad.
A 41 años de la masacre de Uchuraccay, las lecciones que no hemos aprendido son muchas. Entre ellas, la importancia de respetar y proteger el trabajo de los periodistas, que arriesgan su vida por informar la verdad; la urgencia de garantizar la justicia y la memoria para las víctimas de la violencia política; y la responsabilidad de promover el diálogo y la convivencia entre los diversos sectores de la sociedad peruana, que aún enfrentan profundas brechas y desigualdades.
Las familias de los periodistas después de tantos años merecen saber la verdad, el diálogo continuará para definir y dar tranquilidad y paz a estos notables periodistas y sus familias, con aprecio, Rafael Aita C.
Rafael Antonio Aita Campodónico.
Licenciado en Administración de Empresas, desarrollándose en el sector turismo y comercial. Dirigente deportivo y miembro activo en diferentes instituciones de fomento al deporte. Vicepresidente de la Cámara de Comercio de Lambayeque 1998-2000.Congresista de la República para el período 2001 – 2006 por el distrito electoral de Lambayeque


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