Un amigo presidente, polémico, inteligente Alan García, el expresidente del Perú, dejó un legado complejo tras su fallecimiento. Su influencia en la política y la sociedad peruana fue significativa, y es natural que muchas personas sientan que su espíritu sigue presente en el país. Desarrollar un poema podría ser una forma de honrar su memoria y expresar ese sentimiento de añoranza. Aquí tienes un poema , significativo, y que intento capturar ese espíritu especial y convencedor de Alan García.
En la tierra de los Incas, bajo el sol que no se apaga,
late fuerte un corazón, en el pecho de las plazas.
Alan García, el líder, cuya voz ya no resuena,
pero su eco en las montañas, como el cóndor, aún planea.
Su alma vaga por el valle, por la sierra, el mar, la selva,
en el susurro del viento, en la historia que se cuenta.
Perú, tu suelo sagrado, guarda el eco de su era,
un espíritu que vive, que en cada rincón se aferra.
Aunque su voz se haya ido, su legado es eterno,
como las líneas de Nazca, misterioso y moderno.
El Perú sigue adelante, con su recuerdo a cuestas,
honrando a quien fue su guía, con esperanzas y fiestas.
Alan García, presente, en el alma de la nación,
tu recuerdo nos inspira, nos llama a la unión.
Que tu espíritu nos guíe, en el camino que emprendemos,
y en cada paso que damos, tus sueños los sostenemos.
Espero que este poema refleje el espíritu de perseverancia y unidad que muchos peruanos llevan en su corazón.
Era mi Amigo y aún conservó esa amistad, que con humildad el siempre me dio y hoy tengo qué recordar qué su espíritu es un valor.
Gracias amigó y qué Dios te bendiga siempre. Rafael Aita C.
Rafael Antonio Aita Campodónico.
Licenciado en Administración de Empresas, desarrollándose en el sector turismo y comercial. Dirigente deportivo y miembro activo en diferentes instituciones de fomento al deporte. Vicepresidente de la Cámara de Comercio de Lambayeque 1998-2000.Congresista de la República para el período 2001 – 2006 por el distrito electoral de Lambayeque


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