Todos los medios periodísticos nacionales y extranjeros informan diariamente de la ya inocultable confrontación militar que en Ucrania están realizando Estados Unidos y los países que conforman la OTAN (más el Grupo -G7- de países con economías muy industrializadas: Canadá, Francia, Alemania, Japón, Reino Unido, Estados Unidos. La Unión Europea es miembro de facto) con la Federación de Rusia.
Es conocido que hace quinquenios, desde inicios de la Guerra Fría, han venido “cercando” militarmente a la Federación Rusa no solamente desde los países que inicialmente conformaron la OTAN sino con los que paulatinamente se han ido adhiriendo de Europa del Este (Polonia, República Checa y Eslovaca, Hungría, Bulgaria, Rumanía) y también a los que integraban la URSS. El retorno de Crimea a la soberanía rusa, inaceptada por la OTAN, es utilizado para usar militarmente a Ucrania contra Rusia.
Desde el inicio de la guerra entre Rusia y Ucrania se ha venido informando de la situación que países como Estados Unidos y los conformantes de la OTAN, entre los que están países de la otrora Europa del Este y los limítrofes con Rusia, no solamente “proporcionan” al actual gobierno de Ucrania miles de millones de dólares americanos para sostener a “sus tropas en guerra”, sino que persistentemente le entregan a Ucrania armamento “de última generación”, misiles, aviones de guerra, tanques, etc. y están desplegando tropas mercenarias para combatir a Rusia. Ante ello Rusia despliega fuerzas militares en esa guerra.
En realidad, en el fondo Estados Unidos está actuando para cercar militarmente a Rusia. En todo este lapso de la guerra, el Presidente de Ucrania ha pedido a los gobernantes de países miembros de la OTAN y la UE que persistan en apoyarlo económica y militarmente; además realiza visitas a diversos países de Norte América y Europa para que no dejen de proporcionarle dinero y materia bélico con el fin no solamente de emplearlo en los campos de batalla sino para atacar ciudades rusas. El gobierno ruso públicamente ha declarado que “se defenderá”. ¡Cuidado! Ya desde los tiempos de la Guerra Fría, en países han desarrollado armamento nuclear y cohetes supersónicos de tal modo que de un país en minutos desde un continente pueden llegar a objetivos militares del contrario. Podemos estar en el grave riego de una confrontación militar con armamento nucleas que utilizarán las dos “partes”. Se destruirían mutuamente no solamente “bases militares” sino ciudades con millones de habitantes. ¿Se han olvidado cómo Alemania destruyó ciudades rusas y europeas? ¿Se han olvidado que el fin de la Segunda Guerra Mundial fue con las bombas atómicas que se lanzaron sobre Hiroshima y Nagasaki que resultaron miles de muertos y heridos y que muchos “sobrevivientes padecieron de enfermedades en las víctimas?
Ahora el resultado será la catastrófica destrucción masificada que afectará a millones de habitantes de ciudades de los países confrontados y probablemente los “blancos” del bombardeo serán centros militares y/o fabricación de todo tipo de material de guerra y localidades importantes con el grave riesgo que la catástrofe nuclear afectará incluso a naciones ajenas al conflicto. ¿Pretenden producir una hecatombe nuclear sacrificando a inocentes y causando un desastre y ruina allende sus “fronteras”?
Ante ello, el asunto de Ucrania mundialmente es solamente un pretexto de Occidente para gobernar el mundo. Es un problema de imponer la hegemonía económica y para ello usan la militar. Mientras la OTAN y la UE sin reparo alguno permanentemente están entregado al actual gobierno de Ucrania fondos económicos y armamento militar de última generación pretenden que no lo hagan a los que suponen respaldan a Rusia; un ejemplo en que el G-7 ha avisado a la República Popular China de que adoptará represalias por el apoyo a Rusia. Igualmente están imponiendo sanciones económicas a Rusia. No perder de vista que Estados Unidos también pretende someter a China desplegando navíos y tropas militares en mares asiáticos, que están muy lejos del territorio americano. Rusia ni China despliegan barcos de guerra, aviones ni tropas a otros continentes.
El mundo está en riesgo. Los pueblos están en derecho de exigir que definitivamente cesen los pretextos militares para someter no sólo a quienes consideran sus enemigos sino a toda la humanidad.
José Roberto Rendón Vásquez. Más de 40 años desempeñándose como profesor de derecho laboral de la Universidad de San Marcos, fue segundo vicepresidente de la Comisión Reorganizadora de la Universidad de San Marco de 1995 al 2000. Tiene el grado de doctor en derecho por la Universidad de San Marcos, además se ha desempeñado como vocal en la Corte Superior de Lima y fue asesor del directorio de Shougan Hierro-Perú, además ha seguido cursos de especialización en la Universidad Carolina de Praga (República Checa).


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