A pocos días del cierre de inscripción de militancia en partidos políticos con miras a las elecciones generales 2026 empiezan a aparecer tímidamente las alianzas que se están cocinando que presagian no sólo una avalancha de candidatos sino también un menú de guisos y desaguisados que los ciudadanos tendremos que afrontar en estas eternas elecciones del “mal menor”.
Desde el bloque de derecha se avizoran avances en las conversaciones para una posible alianza entre el PPC bajo los liderazgos de Javier Bedoya Denegri, Carlos Neuhaus y su jale reciente Fernando Cillóniz, el partido Libertad Popular encabezado por Rafael Belaúnde Llosa y Avanza País. Según fuentes de El Comercio, estas agrupaciones habrían tenido acercamientos con Renovación Popular y Fuerza Popular, sin embargo, en el caso de los primeros existe cierta desconfianza ante la posibilidad que Rafael López Aliaga frustre las conversaciones por su eventual postulación y en el caso del partido naranja la desconfianza radica en el estimado que FP prefiere correr sola en la seguridad que podría arrastrar por sí misma un 20% de intención de voto parlamentario.
En la vereda del Centro, se conoce que existen acercamientos entre Alianza para el Progreso y Somos Perú, principalmente, motivados por la llegada que ambas agrupaciones tienen a nivel regional, provincial y distrital; sin embargo, una futura alianza entre ambas agrupaciones parece lejana por los apetitos personales de César Acuña y la disposición de Somos Perú para evaluar también una eventual alianza con el bloque de derecha. El partido de la estrella parece aún poco organizado internamente y vería más lejana la posibilidad de cerrar una alianza con tanta anticipación. Por el lado de Acción Popular, su situación es precaria por la mochila que carga tras la deplorable actuación de su bancada desde 2021.
En la vereda de la centro izquierda, no se entiende por qué Lo justo y el Partido Morado no son un solo partido si son los mismos, agregados más y desagregados menos, lo natural sería que contribuyan a la simplificación del menú y vayan en un solo frente; en las últimas horas se ha conocido que discrepancias internas en el nonato partido Lo Justo de Marisol Pérez Tello y Flor Pablo lo ha llevado a declinar su inscripción y se ha “integrado” al partido Primero la Gente del hijo de Jorge Del Castillo, al que el nombre no le ha servido de mucho a la hora de cumplir con las obligaciones laborales de periodistas de su medio Nativa. Otras movidas con escaso trascendido son las de Hernando de Soto que se sabe está viajando al interior del país y las de Alvaro Paz de la Barra quién estaría en conversaciones nada menos que con Zamir Villaverde, el mismo que asaltó un banco, el mismo que también se acercó a Antauro, el mismo que delató los ilícitos de Pedro Castillo cuando Karelim López le ganó la posta de las licitaciones.
Pero las conversaciones se calientan y hasta se tornan sórdidas en lo que respecta a la denominada izquierda caviar y ultra izquierda, el anuncio de Antauro Humala de un acercamiento a Juntos por el Perú ha generado disidencias al interior de su alianza, los elogios prodigados por su nuevo socio político Roberto Sánchez están plagados de oportunismo político y la constatación que la otrora nave nodriza de Verónica Mendoza no tiene escrúpulo alguno cuando se trata de subirse a cualquier coche electoral, incluso contraviniendo los postulados de defensa de los derechos humanos, la defensa de la comunidad gay o el anti totalitarismo que gritan por calles y plazas. En el caso de JPP ha primado el cálculo político y hoy transforma al asesino de policías en recluso redimido sin importarle que el señor Humala no sólo no se ha arrepentido, sino persiste en la díscola idea de fusilar homosexuales y ex presidentes corruptos, incluido su hermano Ollanta.
La cereza de la torta es el anuncio de la alianza del partido Podemos de José Luna y el Movimiento Ciudadanos por la Democracia que de demócrata tienen poco o nada; encabezado por el amigo de los fiscales Lava Jato, Raúl Noblecilla, y un grupo de castillistas como el danzarín en Covid 19 ex ministro Barrenzuela, el asesor Róger Nájar, el ex DINI Wilson Barrantes e inexplicablemente un cuadro añejo disidente del Partido Aprista, Elías Rodríguez. A este cocktail habría que agregarle el oportunismo del Rector de la UNI, Alfonso López Chau, que ya lanzó su candidatura sin previa elección por el partido Ahora Nación. Otros aún permanecen en el limbo como Martín Vizcarra a la espera que un juez amigo le otorgue la medida cautelar salvadora que le permita postular con su partido Perú Primero: y, en medio de todos, el empresario Carlos Añaños que se ha convertido en el amigo de todos y que aún se encuentra deshojando margaritas. Otras agrupaciones de las 26 inscritas y otras 15 en vías seguro nos sorprenderán los próximos días con acomodos insólitos en que su único plan programático será treparse a la locomotora electoral cualquiera sea la bandera.
Cecilia Palacios C.
Cecilia Palacios es Bachiller en Ciencias de la Comunicación de la Universidad de Lima, trabajó en prensa televisiva privada durante la época del terrorismo, posteriormente se dedicó a actividades privadas.

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