Cecilia Palacios Columnas

La danza de los caidos

Durante todo 2025 vamos a asistir a la danza de precandidatos que irán cayendo uno a uno, algunos prematuramente por sobre exponerse innecesariamente pese a que se perfilaban como opciones electorales serias al 2026; las últimas semanas le tocó a la “derecha moderna” que evidenció que ciertos rostros pueden haber cambiado pero, las cercanías y las prácticas, no necesariamente.

El primero que saltó a la palestra fue Rafael Belaúnde Llosa del partido Libertad Popular, una agrupación que tiene en la sombra como hombre fuerte al ex premier humalista Pedro Cateriano; nieto del ex presidente Fernando Belaúnde Terry, Rafael se presentó como una opción moderna, con un discurso de derecha “libertaria”; pero que tras varios meses recorriendo el país para empaparse de las demandas ciudadanas en el Perú rural y urbano tuvo el infortunio de ser descubierto al convocar al ex ministro del Interior y ex congresista Gino Costa y al ex jefe DIVIAC Harvey Colchado. Pero por qué el hallazgo ha sido una primera caída para el pre candidato- candidato? El hecho de tener entre sus primeras aproximaciones a Costa fue su carta de presentación pro caviar con lo cual se autoeliminó como opción derechista; y, es que el personaje de polendas durante su trayectoria política siempre se alió con esa tendencia política y es identificado con el pensamiento “morado”; titular del Interior durante el gobierno del condenado ex presidente Alejandro Toledo, fue cercano al gobierno de Humala, enemigo de García, servil a los gobiernos de Kuczysnki, Vizcarra, Sagasti  y al primer periodo de Castillo; convocar a gente de ese perfil evidencia la cercanía ideológica con la nave nodriza caviar, de la que Costa es uno de sus representantes más destacados. Ante el hallazgo periodístico, Belaúnde Llosa ha tenido una reacción altisonante batiéndose en duelos digitales de ida y vuelta para defender su derecho a la libre reunión, incapaz de explicar haberse “vendido” como una nueva opción derechista cuando sus aliados representan a los más rancio de la izquierda intelectual. Pero no sólo expuso su corta mirada en escoger a sus amigos sino que manifestó su intención de propiciar una candidatura congresal al PN (Ir) Harvey Colchado, otro personaje que hoy es investigado, entre otras pesquisas, en calidad de “cómplice de tráfico de influencias” en una carpeta fiscal a cargo de la actual Fiscal de la Nación que investiga denuncias de extorsión de aspirantes a colaboradores eficaces e involucra a fiscales de Eficoop y agentes DIVIAC; y que, además, ha sido ligado a actos ilícitos de espionaje y chuponeo durante el “cerco” al ex presidente Alan García. No contento con ese tropezón mediático, con camisa remangada y distendido, días atrás se terminó de caer cuando ante preguntas ping pong del youtuber Paolo Benza respondió que creía que el sueldo mínimo era algo de dos mil soles, no tenía idea de los costos del pasaje en el Metropolitano ni del azúcar; si bien resulta populista catalogar a un candidato por esa pequeña demostración de ignorancia, políticamente ha sido demoledor al demostrar la enorme distancia de un político con los temas que son el día a día del peruano de a pie.

Pero quiénes han escuchado la danza de los caídos por partida doble son los dirigentes del “renovado” Partido Popular Cristiano, dos de sus pre candidatos pasaron a mejor vida, primero al descubrirse la estrecha vinculación con INTERCORP de Carlos Neuhaus, actual  “cuco” de los malls; lamentablemente, esta danza también sonó para otro pepecista, Fernando Cillóniz, reconocido como hombre de gestión, anti corrupción, hombre honesto que se perfilaba como uno de los pre candidatos interesantes de esa casa política. Tras ser expuesto en el programa Contracorriente que transmite la televisora Willax, Cillóniz tuvo que aceptar que desde marzo 2024 representa a dos proyectos de Odebretch ligados a Olmos; la revelación fue ruidosa, cómo un político con un discurso anti corrupción puede trabajar para una empresa percibida por el ciudadano común como la más corrupta que ha operado y opera en el país? para una transnacional que ha quedado impune tras un convenio de colaboración eficaz, considerado de “entreguista”, con nuestro Ministerio Público?. Tal vez lo más sorprendente ha sido la ingenuidad, si se puede llamar así, del personaje en cuestión quien reveló que no le parecía “malo” trabajar para la empresa brasilera y que tampoco no le pareció relevante informarlo a la dirigencia pepecista. La seguidilla de la historia la conocemos, a la insólita y candorosa revelación vino el comunicado político anunciando “la suspensión de su militancia” lo que originó su posterior renuncia al partido y el anuncio de su “definitivo alejamiento de la política”. Todos quedaron chamuscados.

Entretanto al 12 de abril próximo, fecha máxima de la convocatoria a elecciones generales 2026 todo indica que quedarán habilitados unos 50 partidos políticos lo que hace presagiar que después de julio 2026 no sólo tendremos un nuevo inquilino sub representado en Palacio de Gobierno sino un peor Congreso que el actual, más fraccionado, más tránsfuga y gobernar será casi inviable.

Cecilia Palacios C.
Cecilia Palacios es Bachiller en Ciencias de la Comunicación de la Universidad de Lima, trabajó en prensa televisiva privada durante la época del terrorismo, posteriormente se dedicó a actividades privadas.

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