Columnas Martín Belaunde

El joven Mario Vargas Llosa

Desde la muerte de nuestro laureado Premio Nobel tanto se ha escrito sobre en él en publicaciones del Perú y del exterior, que resulta difícil realizar  un comentario acerca de su extraordinaria obra, que tenga alguna característica de novedad y originalidad. Sin embargo, hay un aspecto muy poco conocido sobre su vida. En el año 1957 cuando era un estudiante de la Universidad de San Marcos,  él publicó su primera obra de ficción titulada Los Jefes, en la revista Mercurio Peruano fundada  por mi padre Víctor Andrés Belaunde en el año 1917 y que en ese momento dirigía el  distinguido intelectual César Pacheco Vélez, muerto hace algunos años y quizás poco recordado en nuestro ámbito intelectual contemporáneo. 

En el índice de dicha revista, publicado en octubre de 1988, figura su obra de ficción titulada  “Los Jefes”, escrita en el año 1955 y aparecida en el número 358 del año 1957 como parte de una separata.  Varias veces me he preguntado por qué Mario Vargas Llosa publicó su primera obra de ficción, en una revista que él probablemente consideraba conservadora y muy distante de las ideas revolucionarias, que él en ese momento profesaba abiertamente, incluso como miembro del Partido Comunista de aquel entonces. 

La respuesta es la siguiente: en los años 1955 y 1956 Mario Vargas Llosa se presentó a un concurso literario en la Facultad de Letras de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos,  con dos obras, una de ellos titulada La Casa Verde, que ni siquiera fue considerada en ese evento y que él luego desecharía para escribirla nuevamente años más tarde, alcanzando gran fama años después. El otro cuento titulado Los Jefes, relataba un intento de huelga  en el colegio San Miguel de Piura cuyo protagonista era el propio Vargas Llosa secundado por su amigo Javier Silva Ruete, después conocido hombre público, que Mario Vargas Llosa consideró literariamente rescatable en ese momento y que se propuso publicarlo en el suplemento literario de un diario de Lima. 

El director de ese suplemento consideró publicar el cuento pero la obra era demasiado extensa para ser incluida en la edición bajo su cargo. Entonces su director, que era amigo de César Pacheco Vélez lo contactó para que lo publicara en la Revista Mercurio Peruano, lo que efectivamente ocurrió en una separata del año 1957.  En 1959 sobre la base de esa primera publicación, Mario Vargas Llosa publicó un  conjunto de cuentos en formato de libro, que apareció con el título de Los Jefes. El resto es parte de la historia literaria de nuestro único Premio Nobel, que constituye sin duda alguna un aspecto que debe enorgullecer a todos los peruanos.

Al escribir estas líneas en abril del año 2025, con ocasión de la muerte de Mario Vargas Llosa, de quien con mi esposa María Teresa fuimos estrechos amigos ddesde su campaña presidencial del año 1990 y con quien siempre tuvimos una cordial relación así nos viéramos muy poco en las últimas décadas, quiero resaltar la ironía de la vida. Nuestro Premio Nobel pertenece al Perú y al mundo, como por cierto también a su cercana familia de esposa, hijos y nietos. Sin embargo, la vida da muchas vueltas y antes de alcanzar la fama con su esfuerzo y talento literario, a veces conviene recordar los primeros pasos de una persona en su lucha y esfuerzo para alcanzar la grandeza literaria con la que ha pasado a la historia.

Martín Belaunde Moreyra. 
Bachiller en Derecho y Abogado por la PUCP y Magíster en Derecho Civil y Comercial por la USMP. Abogado en ejercicio especializado en Derecho Minero e Hidrocarburos. Autor del libro “Derecho Minero y Concesión”. Ha sido Vice Decano, y Decano del Colegio de Abogados de Lima, y Presidente de la Junta de Decanos de los Colegios de Abogados del Perú y en el ámbito público: Embajador del Perú en Argentina y Congresista de la República del Perú en el período 2011-2016.

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