Desde hace algunos años, no recuerdo cuantos, el ex presidente de la República, Pedro Pablo Kuczynski Godard, viene siendo objeto de investigaciones interminables, ante el Ministerio Público, algunas de las cuales fueron derivadas al fuero judicial que le corresponde en la Corte Suprema en su calidad de ex primer mandatario del país, pero hasta ahora no existe ninguna sentencia absolutoria o condenatoria. Hace pocos días trató de viajar al exterior sin que exista una resolución judicial que se lo impida, pero no pudo hacerlo debido a la intervención de la PNP, probablemente a instancias de alguien de la fiscalía. Me pregunto si esa situación es justa, lógica o racional.
Hay un aspecto que debemos tener en cuenta, la inocencia se presume, la culpabilidad se prueba ante el fuero judicial correspondiente. Para que una persona fuere declarada culpable de algún delito, debe existir por lo menos una sentencia penal que así lo declare en una primera instancia y luego confirmada en tribunales superiores. Esa situación hasta donde se conozca, no ocurre en el caso del ex presidente Kuczynski, que sigue languideciendo en su domicilio, con una o varias investigaciones por supuestos delitos cometidos cuando ejerció la primera magistratura del país. Es bueno tener en cuenta que el ex presidente Kuczynski fue elegido Presidente de la República en las elecciones generales del año 2016, triunfando ante la candidatura de la Sra. Keiko Fujimori, que también a su vez ha sido detenida provisionalmente y sufrido diversos procedimientos penales, sin embargo ahora ella está en libertad. En buena hora
Con semejante antecedentes cabría preguntarse, ¿vale la pena ser candidato a la presidencia de la república con las situaciones penales que hemos tenido en los últimos tiempos? Hasta donde recuerde el ex presidente Kuczynski renunció a la presidencia en marzo del año 2018, cuando era inminente que iba a ser vacado por la causal de incapacidad moral permanente, la cual requiere de un mínimo de 87 votos en su contra. Aparentemente la oposición, principalmente fujimorista, reunía ese mínimo de votos en su contra. Y Kuczynski prefirió renunciar antes de ser expectorado, pero desde entonces ha sufrido un auténtico calvario con acusaciones de toda índole, que hasta el momento no han podido ser probadas judicialmente.
Sin duda Pedro Pablo Kuczynski fue hasta ser elegido presidente al segundo o tercer intento, una persona muy exitosa en su carrera profesional de economista y financista, al margen de su trayectoria política y administrativa desde la década del sesenta en adelante. Joven funcionario gerencial del Banco Central de Reserva, tuvo que huir apresuradamente del país a raíz de la persecución que le desató el gobierno dictatorial de Velasco, por un tema relacionado con el otorgamiento de divisas a la ex IPC que explotaba los yacimientos de la Brea y Pariñas.
En los Estados Unidos trabajó en algunas entidades financieras internacionales, alcanzando la posición de CEO de una empresa privada con operaciones mineras en África. En esas circunstancias luego de la reelección de Fernando Belaunde Terry en el año 1980, ese mandatario lo llamó para ocupar el cargo de ministro de Energía y Minas que ejerció durante dos años, retornando a los Estados Unidos, país a cuya ciudadanía renunció para ser candidato a presidente en el Perú. En dicho país llevó a cabo actividades de asesoría económica y financiera con un socio chileno, lo cual por cierto, no constituye un crimen. En el año 2001 el entonces Presidente Toledo lo volvió a llamar para ejercer posiciones ministeriales en su gobierno, llegando a ser al final de su período Presidente del Consejo de Ministros.
Hasta donde se ha podido conocer no tuvo ninguna relación directa o indirecta con los actos económicos dolosos que en estos momentos se atribuyen al ex presidente Alejandro Toledo y que son materia de un proceso judicial seguido contra este último. En sus actividades privadas de asesoría financiera entiendo que Pedro Pablo Kuczynski tuvo como cliente a Odebrecht, antes de que dicha empresa fuese considerada por los tribunales de los Estados Unidos como entidad corrupta y corruptora en diversos países de América Latina, pero esos servicios fueron prestados cuando Pedro Pablo Kuczynski era un ciudadano particular y no ejercía función pública en el Perú. ¿Entonces donde estaría el delito por mucho que Odebrecht, en la actualidad Novonor, fuere considerada una entidad corruptora?
Hay algo que es evidente, Pedro Pablo Kuczynski es un ciudadano particular con el status de ex presidente para los fines de los procesos seguidos contra él, pero no es una persona que haya sido declarada culpable en ninguna sentencia emitida por la Corte Suprema del Perú. Entonces se debe definir su posición, las investigaciones del Ministerio Público y los procesos judiciales que se le siguen no pueden prolongarse eternamente. Pedro Pablo Kuczynski deber ser declarado culpable o inocente en un tiempo prudencial, no siendo correcto ni justo que se le mantenga en una situación indefinida hasta las calendas griegas, teniendo en cuenta además, que es un adulto mayor, quien en tal calidad merece un mínimo de consideración por nuestras autoridades judiciales. Hágase justicia señor en atención a todo lo expuesto.
Martín Belaunde Moreyra.
Bachiller en Derecho y Abogado por la PUCP y Magíster en Derecho Civil y Comercial por la USMP. Abogado en ejercicio especializado en Derecho Minero e Hidrocarburos. Autor del libro “Derecho Minero y Concesión”. Ha sido Vice Decano, y Decano del Colegio de Abogados de Lima, y Presidente de la Junta de Decanos de los Colegios de Abogados del Perú y en el ámbito público: Embajador del Perú en Argentina y Congresista de la República del Perú en el período 2011-2016.


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