¿Perseguir el delito o disputar el poder?
Introducción y análisis.
En el Perú de hoy, la imagen que se proyecta desde el sistema judicial y político parece una parodia de la justicia: fiscales enfrentándose en público, acusándose mutuamente de parcialidad o corrupción, mientras los verdaderos delincuentes ,los que roban al Estado, manipulan licitaciones o imponen el terror, gozan de libertad. La ciudadanía se pregunta. ¿los fiscales están persiguiendo el delito o simplemente peleando por cuotas de poder?.
- Fiscales enfrentados, justicia extraviada
Escenas públicas de enfrentamientos entre miembros del Ministerio Público no solo debilitan la credibilidad de la justicia, sino que también dan ventaja a las organizaciones criminales.
Se difumina la frontera entre la búsqueda de la verdad y la politización del poder judicial.
La ciudadanía ve una justicia que actúa como espectáculo, no como garantía.
- Delincuentes en libertad, el mensaje equivocado
Cuando los grandes responsables de corrupción, lavado de activos o crimen organizado salen en libertad por tecnicismos o favores políticos, se rompe la fe pública.
La selectividad en la aplicación de la ley genera impunidad.
El mensaje es claro. si tienes poder o aliados, la ley se vuelve blanda.
- ¿Perseguir el delito o disputar el poder?
¿Qué prioridad tiene hoy la justicia peruana? ¿Sancionar a los culpables o controlar las instituciones?
La lucha por el control del Ministerio Público, del Congreso o del Tribunal Constitucional, revela que el interés principal no es el orden legal, sino la hegemonía sobre el aparato del Estado.
- Desarrollo integral. justicia, equidad y legalidad
No hay desarrollo integral sin justicia estable. Invertir en educación cívica, institucionalidad y acceso real a la justicia es necesaria.
La seguridad jurídica es base del desarrollo económico y social. Sin ley, no hay inversión. Sin ética pública, no hay futuro.
- Formas y fondos del cumplimiento legal
Forma. aplicar la ley con rigurosidad técnica, sin sesgos ni excepciones.
Fondo. que la ley sea una herramienta de equidad, no de privilegio.
Respetar el orden de prelación normativa. la Constitución, las leyes orgánicas, los tratados, las leyes ordinarias, decretos, reglamentos. Hoy, muchas autoridades actúan por decreto ignorando principios constitucionales.
- Recomendaciones.
Fortalecer el Ministerio Público mediante filtros éticos y meritocráticos reales.
Despolitizar la justicia. eliminar cuotas partidarias en el nombramiento de jueces, fiscales y miembros de organismos autónomos.
Educar en legalidad: desde las escuelas, formar ciudadanos que comprendan la ley como pacto de convivencia, no como amenaza o excepción.
Reformar la carrera fiscal y judicial, priorizando independencia, estabilidad y sanción ejemplar en casos de corrupción interna.
- Conclusión.
Vivir de espaldas a la ley es el síntoma de un país enfermo de impunidad. No se puede construir una república sólida donde la ley se dobla al capricho del poder político o económico. Recuperar la dignidad institucional pasa por cumplir la ley en forma y fondo, por respetar su jerarquía, y por volver a hacer de la justicia un poder independiente, no una arena de lucha.
En el Perú y otros países de la región, la esperanza radica en una ciudadanía vigilante y en jóvenes líderes que valoren la legalidad como herramienta de transformación social, no como obstáculo al poder.con responsabilidad, Rafael Aita Campodonico
Rafael Antonio Aita Campodónico.
Licenciado en Administración de Empresas, desarrollándose en el sector turismo y comercial. Dirigente deportivo y miembro activo en diferentes instituciones de fomento al deporte. Vicepresidente de la Cámara de Comercio de Lambayeque 1998-2000.Congresista de la República para el período 2001 – 2006 por el distrito electoral de Lambayeque


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