Columnas Rafael Antonio Aita Campodónico

Formar países con valores: La base de la gobernanza democrática

I. Introducción

Los países no se construyen únicamente con discursos, instituciones o normas jurídicas, sino con una voluntad política y moral compartida que dé forma al orden social. El verdadero desarrollo no puede prosperar sin el respeto al orden jurídico, la promoción de valores y una ética pública orientada al bien común. El deterioro de estos pilares ha socavado la confianza ciudadana y deslegitimado muchas democracias emergentes.

II. Orden y Cumplimiento de la Ley. Fundamentos de la Paz Social

El orden público se sostiene en el cumplimiento efectivo de la ley. Esta premisa no puede ser negociada ni relativizada bajo pretextos culturales o políticos. La ley debe aplicarse con neutralidad, firmeza y continuidad. En países donde la ley se negocia o se flexibiliza para favorecer intereses particulares, florecen la impunidad y la corrupción.

Comparativo internacional.

Singapur. Aplicación rigurosa de la ley, penas ejemplares y énfasis en la integridad del servicio público. Resultado. uno de los países menos corruptos y más seguros del mundo.

Canadá: Integración entre el respeto por la diversidad y una estricta regulación ética del comportamiento político y funcionarial.

Perú y América Latina. Fragmentación normativa, baja predictibilidad jurídica, y debilidad institucional frente a poderes de facto.

III. Formación de Valores y Cultura Cívica. Educar en la Virtud Republicana

La educación moral no es opcional para una sociedad democrática. Se requiere una formación ciudadana transversal que desde la infancia promueva valores como la honestidad, el respeto, la responsabilidad, la justicia y la solidaridad. Las democracias se hunden cuando las generaciones dejan de comprender la dignidad del deber cívico.

Legislación comparada.

Finlandia: Currículos escolares con fuerte énfasis en ética, participación ciudadana y conciencia del bien común.

Chile.La Ley General de Educación establece como principios rectores la formación valórica del alumno.

Perú: Avances limitados, relegación de la educación cívica, moral y ética a espacios marginales o descontinuados.

IV. Ética Pública y Moral de los Funcionarios

La ética pública exige que los servidores del Estado actúen con imparcialidad, transparencia y sentido de responsabilidad ante el ciudadano. Los códigos de ética deben pasar de ser documentos decorativos a instrumentos vivos de control, supervisión y sanción.

Ejemplos relevantes.

Estados Unidos. La Oficina de Ética del Gobierno (OGE) fiscaliza conflictos de interés y conductas impropias de altos funcionarios.

Colombia. La Ley 734/2002 establece un régimen disciplinario claro para la función pública.

Lambayeque – Perú. Ausencia de criterios públicos para designaciones clave, frecuente captura institucional por intereses privados.

V. Sanciones. La Disuasión como Mecanismo de Moral Pública

La impunidad es el abono de la corrupción. Las sanciones no solo deben existir, sino aplicarse con certeza, celeridad y proporcionalidad. Para que la ley tenga fuerza moral, debe tener fuerza real. La ciudadanía no cree en la ley cuando ve delincuentes premiados con cargos públicos.

Tipos de sanciones necesarias.

  1. Administrativas. Inhabilitación, destitución, pérdida de confianza.
  2. Penales. Cárcel efectiva por corrupción, colusión o enriquecimiento ilícito.
  3. Políticas. Responsabilidad por omisión o encubrimiento desde el nivel más alto.
  4. Sociales. Registro público de condenas, exclusión de beneficios estatales.

VI. Recomendaciones para una Política de Estado en Valores, Orden y Ética

  1. Educación nacional en valores y formación ciudadana, desde la primaria hasta los programas de formación continua del Estado.
  2. Código de Ética Público obligatorio con sanción real, con órganos autónomos de vigilancia ética en cada nivel de gobierno.
  3. Blindaje jurídico contra el clientelismo y el tráfico de influencias, incluyendo mecanismos ciudadanos de denuncia y seguimiento.
  4. Integración obligatoria de cursos de ética, derecho y responsabilidad cívica en todas las carreras profesionales.
  5. Evaluación periódica de integridad para autoridades y funcionarios, con auditorías externas.
  6. Campañas anuales de cultura ciudadana, con indicadores y monitoreo público.

VII. Conclusiones. Firmar el Compromiso Ético de Países con Valores

Un país sin valores comunes es apenas un mercado o un campo de batalla. La verdadera República se funda en la moral compartida, la ley respetada y el poder responsable. Debemos firmar, desde el Estado y la ciudadanía, un nuevo pacto moral. que ninguna autoridad esté por encima de la ley; que ningún derecho se ejerza sin responsabilidad; y que ningún cargo sea más importante que el servicio.

Formar países con valores no es una consigna romántica. es una exigencia estratégica para sobrevivir como naciones dignas y sostenibles en un mundo competitivo, turbulento y en transformación.

«La ley no solo debe ser respetada, debe ser respetable.» — Montesquieu
«La corrupción de lo mejor es lo peor.» — Santo Tomás de Aquino

No es tan difícil caminar derecho, como algunos manifestantes, Es imperativo caminar derecho y firme con nosotros mismos y con los valores. con responsabilidad, Rafael Aita Campodonico.

Rafael Antonio Aita Campodónico.
Licenciado en Administración de Empresas, desarrollándose en el sector turismo y comercial. Dirigente deportivo y miembro activo en diferentes instituciones de fomento al deporte. Vicepresidente de la Cámara de Comercio de Lambayeque 1998-2000.Congresista de la República para el período 2001 – 2006 por el distrito electoral de Lambayeque.

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