Cecilia Palacios Columnas

El diablo está en los detalles

Mientras está en marcha el concurso para desalojar de la cartera de Justicia a Juan José Santiváñez, estas semanas transitaremos entre audio y audio y de escándalo en escándalo.  Sólo se puede explicar que Dina Boluarte desafiara al Congreso y colocara a un personaje que, además de su propio peso carga una mochila gigante de problemas fiscales y de enemigos políticos de grueso calibre, por una intención manifiesta de otorgarle protección convirtiéndolo en  aforado, pero si en algún momento pretendió colocarlo en la presidencia de Consejo de Ministros, podría perder en las próximas semanas soga y cabra; ya existen dos pedidos de censura promovidos por la izquierda contra el controvertido JJ , además de uno contra el Premier Arana por un presunto tráfico de influencias para favorecer a un ex patrocinado de Santiváñez. 

En su ejercicio como abogado defensor, Santiváñez ejerció la defensa del hoy condenado a 27 años de prisión Marcelo Salirrosas, alias “El diablo”; en marzo 2024 se reveló la  transcripción de un audio que involucraba a magistrados TC para favorecerlo en dos habeas corpus patrocinados por su estudio jurídico, un colaborador eficaz que se presume es un familiar descontento con dicho patrocinio entregó audios que son los que después de 18 meses de conocidos por el Ministerio Público hemos escuchado. En el primero se escucha a J.J. en su calidad de defensor afirmar que ya había ejercido influencia sobre uno de los magistrados “Ticse” a cargo de la sala que vería el caso; lo cierto, es que esa Sala, a la que hoy se le pone en cuestión, en febrero 2024 votó la causa y resolvió por unanimidad declarar infundados tanto el habeas corpus como su posterior apelación. El segundo audio data de setiembre 2024 y es una llamada en la que el polémico titular, ya como Ministro del Interior, recibió en su despacho a una familiar de ”El diablo” y llamó al entonces Ministro de Justicia, Eduardo Arana, hoy presidente del gabinete ministerial, para que disponga el traslado del condenado por organización criminal a otro penal o por lo menos a un pabellón con un régimen menos rígido. Los hechos objetivos que Santiváñez siguió recibiendo a sus clientes mientras ejercía la cartera del Interior e indican que el prisionero no fue trasladado de pabellón ni de penal.

Esta historia por capítulos de domingo a domingo genera cierto ruido, sobretodo porque después de más de 12 meses de posesión de los audios en manos de Fiscalía aún no han sido sometidos a peritaje, la defensa del titular de Justicia asegura que sólo hace dos semanas han sido incorporados a la carpeta fiscal, mientras que el magistrado del TC  Gustavo Guriérrez Ticse manifiesta que cuando tomó conocimiento del hecho pidió al fiscal a cargo dar su versión lo que no fue aceptado sólo hasta hace pocos días. Uno se pregunta, si los hechos son tan urgentes, graves e inaplazables, por qué no se sometió estos audios a peritaje, por qué el Ministerio Público ha filtrado estos audios cuyo contenido cierto o falso debería haber ya corroborado en 18 meses de trabajo y con la filtración apuesta por el escándalo y mancha a una institución como el Tribunal Constitucional; la corroboración de ambos es muy sencilla, el TC accedió a una presunta gestión a favor de Salirrosas y le dio la razón en sus reclamos? Arana gestionó el cambio de penal del reo o su cambio a otro pabellón para que se consolide el tráfico de influencias? Los 3 vouchers que acreditan el pago de la familia por este “favor” se hicieron en efectivo o en la cuenta del Estudio Jurídico? Santiváñez cometió delito o una infracción administrativa recibiendo a familiares de su defendido?

Desafortunadamente la ceguera presidencial ha insistido en incorporar a su engreído Juan José Santiváñez lo cual le ha traído más problemas que beneficios, sólo a un mandatario sin mínima visión política se le puede ocurrir sentar a tan polémico personaje en el gabinete y enfrentar cual charnela los tiros por doquier, habría que preguntarse qué le debe que se somete al golpe. Desde el ángulo del ciudadano común, habría que decir que varias veces ya hemos visto esta película de  audios a granel y si bien genera escándalo no necesariamente produce sentencias; ello nos obliga a considerar que muchas veces el diablo está en los detalles y que es importante analizar data, fechas y  hechos para tener un panorama más esclarecedor.

Cecilia Palacios C.
Cecilia Palacios es Bachiller en Ciencias de la Comunicación de la Universidad de Lima, trabajó en prensa televisiva privada durante la época del terrorismo, posteriormente se dedicó a actividades privadas.

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