Se ha informado que en el Congreso han aprobado el octavo retiro de los fondos jubilatorios de los trabajadores en las AFP, ese “retiro” es hasta 4 UIT (S/.21.400,oo) y pese a las públicas protestas, el Ejecutivo la ha promulgado. La consecuencia de esas irresponsabilidades la sufrirán los trabajadores cuando llegue su edad para jubilarse porque las Administradoras de Fondos de Pensiones no podrán “pagar” la pensión jubilatoria porque el fondo jubilatorio del ex trabajador está severamente disminuido. ¡Será la desgracia de subtenencia de los ancianos! Solamente esperaran una muerte miserable.
Cabe preguntarse ¿De dónde provienen las pensiones jubilatorias de los trabajadores? Las pensiones jubilatorias se pagan con los propios fondos que en el correr de su vida laboral han formado los trabajadores, más los intereses que han producido esos fondos en el correr del tiempo. Cada trabajador durante su vida laboral en la actividad privada o pública el empleador tiene la obligación de “descontarle” del monto mensual de las remuneraciones de cada trabajador un porcentaje que de inmediato debe depositarlo en la ONP o una AFP (según haya decidido cada trabajador) dinero con lo que se constituye su fondo jubilatorio y es de donde la entidad que administra esos fondos, pagará a cada trabajador que se jubile su pensión mensual hasta su muerte y si tiene viuda, esta recibirá cada mes el 50% de la pensión jubilatoria del ex trabajador titular.
El aporte de los trabajadores para sus pensiones jubilatorias en la ONP es del 13% de sus remuneraciones mensuales y en las AFP es del 10% (más un porcentaje de “comisión).
Es necesario explicar cómo se forman los fondos jubilatorios de los trabajadores en la ONP o en las AFP. Se constituyen (forman) similarmente. Solamente lo haremos exponiendo los dos primeros años y los dos últimos años de trabajo. (El cuadro de 30 años de aportes, está en otro artículo ya publicado).
Para hacerlo tomamos como ejemplo explicativo que un trabajador al inicio de su relación laboral, percibía S/.1.000,oo mensuales y que con el correr del tiempo fue incrementando paulatinamente su remuneración. Se “considerará” que cada año laboral se le aumentaba S/.100,oo. Reiteramos el aporte mensual para la ONP es del 13% de la remuneración mensual y para las AFP sólo para el fondo es 10%.
En el primer año ganaba S/.1.000,oo y se le descontaba (aportaba) el 13% o sea S/.130,oo cada mes. Y en el año ha percibido S/.12.000,oo y ha aportado (descontaban) S/.1.560.oo.
Al segundo año, S/.1.100,oo y aportaba S/.143,oo cada mes. Al año ganaba S/.13.200,oo y aportaba S/. 1.716,oo. A este aporte debe sumarse el del año anterior de S/.1.560.oo da un total de S/.3.276,oo.
Año 29, ganaba S/.3.600 mensual, al año S/.43.200,oo, y el 13%, S/.5.616,oo y agregado los S/.95.438,oo da S/.101.054,oo.
Y al año 30 de trabajo, ganaba S/. 3.700,oo mensual y al año S/.44.400,oo; el 13% de descuento: S/.5.772,oo y más los S/.101.054,oo da S/.106.826,oo, que ha acumulado con sus propios aportes que le descontaba su empleador.
A esta cantidad hay que sumarle los intereses que cada mes y cada año de servicios le producían sus aportes con lo que su fondo jubilatorio se incrementa notablemente en los 30 años de servicios.
Consecuentemente, del total sus aportes más los intereses legales (y/o ganancias que han ido producido su fondo), se le pagará sus pensiones jubilatorias.
Por ende, no es dinero del Estado ni de las Administradoras de Fondos de Pensiones, es su propio dinero que le permite el pago de sus pensiones jubilatorias cada mes. ¡Esta es la verdad!
Los políticos electos para el Legislativo y/o Ejecutivo, tratando de “volverse” populares y sin medir las consecuencias para los trabajadores cuando lleguen a ancianos y no puedan trabajar, reiteradamente “han aprobado” que los trabajadores puedan retirar de esos fondos cantidades significativas de dinero. Con el monto que cada vez han retirado, el fondo va desapareciendo de modo que, si llega el momento en que deba terminar su relación laboral y tenga que jubilarse, la entidad “administradora” no tendrá de donde “sacar” dinero para pagarle cada mes – hasta su muerte – la pensión jubilatoria. Ese pobre anciano pedirá limosna y sufrir las consecuencias de su desgracia jubilatoria.
¡Lo ocasionan los políticos del Legislativos y Ejecutivo!
José Roberto Rendón Vásquez.
Más de 40 años desempeñándose como profesor de derecho laboral de la Universidad de San Marcos, fue segundo vicepresidente de la Comisión Reorganizadora de la Universidad de San Marco de 1995 al 2000. Tiene el grado de doctor en derecho por la Universidad de San Marcos, además se ha desempeñado como vocal en la Corte Superior de Lima y fue asesor del directorio de Shougan Hierro-Perú, además ha seguido cursos de especialización en la Universidad Carolina de Praga (República Checa).


Nadie puede negar que guardar dinero para los años de la vejez es una magnifica idea pero porque tiene el Gobierno que obligarnos a todos los trabajadores a guardar dinero donde y como ellos quieren, la unica manera de que estas cosas funciones es a travez de la educacion y la libertad. Hasta cuando el Gobierno se irroga la premisa de que ellos saben mejor que yo, que hacer con MI DINERO, producto de mi esfuerzo. No existe peor administrador que el Estado y nos ha demostrado incansablemente que nuestro dinero lo gasta e invierte de la peor manera. Abran el mercado a todas las compañias que quieran ofrecer el servicio de administrar nuestro dinero, NOSOTROS escojeremos la que mas nos convenga a nosotros o talvez no nos interese ninguna, sobretodo si al final cuando uno muere no le devuelven a uno TODO lo que ha aportado mas intereses, capital que DEBE ser hereditario al 100%. Es Nuestro dinero, es Nuestra decision. Lo mas que debe hacer el Gobierno es apoyar en capacitaciones a personas que lo necesiten.