Columnas Jorge Céliz

Perú: Entre la crisis y la esperanza del cambio

El Perú vuelve a vivir una de esas semanas que marcan historia. La destitución de Dina Boluarte el 10 de octubre por “incapacidad moral permanente” y la asunción del presidente interino José Jerí han sacudido al país, pero también han despertado una sensación que hace tiempo parecía perdida: la posibilidad de empezar de nuevo. Sí, la crisis continúa, pero esta vez hay algo distinto en el aire.

Boluarte se fue con niveles de desaprobación récord, entre el 92 % y el 96 %, arrastrada por escándalos como el “Rolexgate”, la inseguridad desbordada y una gestión cada vez más desconectada del pueblo. Su salida, más que un golpe político, fue el cierre inevitable de un gobierno que nunca supo escuchar. En su lugar, José Jerí, un político joven de 38 años y hasta hace poco presidente del Congreso, asumió la presidencia prometiendo “orden, transición y honestidad”. Suena a discurso conocido, pero el país parece dispuesto a darle una última oportunidad.

Hoy, el nuevo gabinete encabezado por el constitucionalista Ernesto Álvarez Miranda juró con un mensaje de urgencia: seguridad, limpieza política y reencuentro nacional. En los primeros actos, Jerí ordenó redadas simultáneas en cárceles del país para frenar el crimen organizado, y aunque algunos lo ven como una medida simbólica, muchos ciudadanos lo interpretan como una señal de acción. En tiempos donde la desconfianza es total, un gesto vale más que mil promesas.

El contexto no es fácil. El país sigue golpeado por la delincuencia, la corrupción y la falta de liderazgo, y las protestas anunciadas para el miércoles 15 son reflejo de una sociedad cansada, pero aún con voz. Jóvenes, trabajadores y pensionistas marcharán no solo por descontento, sino por esperanza: quieren un país donde la seguridad, la justicia y la honestidad no sean lujos. Esa energía, si se canaliza bien, puede convertirse en el motor de un cambio real.

A pesar del ruido político, el Perú mantiene una economía que resiste. El sol sigue fuerte, la inflación controlada y el Banco Central, independiente y respetado, sostiene la estabilidad macroeconómica. Esa base, sumada al empuje del sector privado y al talento de los jóvenes profesionales, demuestra que el país tiene recursos y capacidades para levantarse si logra ordenarse políticamente.

Con las elecciones generales programadas para abril de 2026, el reto es monumental. Pero también es una oportunidad: limpiar la política, renovar liderazgos y poner fin a la cultura del “sálvese quien pueda”. El Perú necesita recuperar la fe en sí mismo. No se trata de idealismo, sino de supervivencia nacional.

El nuevo gobierno tiene poco tiempo, pero si logra devolver seguridad y un mínimo de confianza, puede dejar sembrada una semilla. No basta con cambiar de presidente; hay que cambiar de rumbo. El Perú ha caído muchas veces, pero siempre se levanta. Quizá esta sea, por fin, la vez que aprenda a caminar sin tropezar con las mismas piedras.

Jorge Orlando Céliz Kuong
General de División en retiro, ex Comandante General del Ejército del Perú, especialista en Seguridad y Defensa con formación en Harvard y experiencia internacional en EE.UU. y la ONU.

0 comments on “Perú: Entre la crisis y la esperanza del cambio

Deja un comentario

Discover more from Vox Populi Empresarial

Subscribe now to keep reading and get access to the full archive.

Continue reading