Perú y México son países hermanos por historia, cultura, geográfía y muchos otros factores adicionales, entre otros, porque estamos ubicados en el mismo continente así exista una importante distancia entre nuestros respectivos territorios. Antes de la conquista española de la primera mitad del siglo XVI en ambos países se desarrollaron importantes culturas autóctonas que construyeron sociedades muy avanzadas en muchos aspectos. Quizás no diseñaron la rueda ni la escritura, pero si construyeron grandes monumentos y alcanzaron un alto nivel de aprovechamiento de los recursos naturales, en particular el uso de agua mediante canales y otros instrumentos de ingeniería que permitió un óptimo aprovechamiento del suelo para fines agropecuarios.
La conquista española sin duda fue traumática para los pueblos sometidos y curiosamente fue realizada por capitanes extremeños que además eran lejanos parientes consanguíneos, lo que permitió que Hernán Cortés y Francisco Pizarro coincidieran en España alrededor de la segunda década del siglo XVI. En esas circunstancias Hernán Cortés tuvo la oportunidad de encontrarse con Francisco Pizarro y hasta de darle consejos para la mejor forma de lograr su objetivo conquistador. Desde ese encuentro a la fecha han transcurrido prácticamente 500 años. En la primera mitad del siglo XIX ambos países nos independizamos del dominio español, pero nuestro devenir histórico consolidó la cultura hispánica, en particular la lengua y la religión.
Sin embargo, por razones de vecindad México tuvo que enfrentarse a la expansión geográfica de los Estados Unidos, que entre las décadas del 30 y 40 del siglo XIX en una guerra desigual le significó la pérdida de más de la mitad de su territorio original, desde los que ahora son los Estados de Texas, Nuevo México, Arizona, Colorado, Nevada y California hasta fijar la frontera en el Río Grande. Esta pérdida se consumó con el famoso tratado de Guadalupe Hidalgo del año 1848. Ello no obstante, a pesar de esa dramática pérdida territorial, México es un país mucho más grande que el Perú tanto en territorio, población, producto bruto interno, comercio y un largo etcétera.
Sin duda México ejerce una posición de liderazgo en el ámbito iberoamericano mayor de la que pueda ejercer el Perú, pero eso de ninguna manera significa que el Perú merezca ser tratado por el actual gobierno mexicano como un país subordinado al cual se le puedan dar lecciones de política interna y externa. En eso el gobierno mexicano de Claudia Sheinbaum y antes su predecesor Andrés Manuel López Obrador, han tratado al Perú de manera irrespetuosa y hostil, interviniendo en nuestros asuntos políticos internos como si fuéramos una suerte de país subordinado. Esa actitud del gobierno mexicano ha sido totalmente equivocada y resulta inaceptable. Desgraciadamente ha tenido como colofón el asilo otorgado a la Señora Bettsy Chávez, procesada por su participación en el fallido golpe de Estado que perpetró el ex presidente Pedro Castillo Terrones, cuya esposa e hijos menores de edad se asilaron en la embajada mexicana en Lima y viven en ese país.
El gobierno peruano acaba de emitir hoy 7 de noviembre del 2025, un comunicado en el que anuncia que planteará en la OEA una modificación al régimen del asilo diplomático vigente tal como está regulado por la Convención de Caracas de 1954. Esto significa en términos prácticos y sin decirlo expresamente, que por ahora no se dará el salvoconducto a la Señora Bettsy Chávez. La propuesta de modificar la Convención de Caracas de 1954 requiere un consenso de sus países partes y no sabemos si pueda prosperar o no. En todo caso es un asunto que requiere un largo tiempo de maduración que posiblemente exceda del mandato del actual gobierno transitorio que lidera el Presidente Jerí.
Desde mi punto de vista personal el actual gobierno del Perú por el tiempo que le quede de su mandato constitucional, debe ceñirse en sus acciones respecto de otros gobiernos por las normas del Derecho Internacional Público. En ese sentido cabe indicar que el referido comunicado no lo transgrede y plantea un tiempo de espera que quizás resulte útil para alcanzar una solución al actual diferendo con México, que conduzca al restablecimiento de nuestras históricas relaciones diplomáticas.
Martín Belaunde Moreyra.
Bachiller en Derecho y Abogado por la PUCP y Magíster en Derecho Civil y Comercial por la USMP. Abogado en ejercicio especializado en Derecho Minero e Hidrocarburos. Autor del libro “Derecho Minero y Concesión”. Ha sido Vice Decano, y Decano del Colegio de Abogados de Lima, y Presidente de la Junta de Decanos de los Colegios de Abogados del Perú y en el ámbito público: Embajador del Perú en Argentina y Congresista de la República del Perú en el período 2011-2016.


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