Columnas Jorge Céliz

Chancay: entre la involucración de potencias y la prueba de soberanía peruana

15 de febrero de 2026

La historia del puerto de Chancay es la historia de una oportunidad estratégica que el Perú debe administrar con inteligencia y firmeza institucional. El proyecto nació en 2007 como iniciativa privada vinculada a la empresa minera Volcan, con la visión de construir un terminal de aguas profundas capaz de transformar al país en un hub logístico del Pacífico sur. Durante años avanzó entre trámites y reestructuraciones societarias, hasta que en 2019 la estatal china Cosco Shipping Ports adquirió el 60 % de participación, consolidando el control mayoritario del proyecto.

La inversión comprometida supera los 3.500 millones de dólares y posiciona a Chancay como el primer puerto sudamericano diseñado para recibir buques de más de 18.000 TEU con conexión directa a Asia. La primera etapa fue inaugurada en noviembre de 2024, en el contexto de la APEC realizada en Lima, marcando el inicio de operaciones progresivas. Para China, el proyecto se integra a su estrategia global de conectividad marítima; para el Perú, representa la posibilidad de reducir costos logísticos, descentralizar comercio y atraer nuevas cadenas de valor.

Sin embargo, la magnitud de la inversión no elimina las preguntas de fondo. Chancay no es solo un proyecto portuario; es infraestructura crítica con implicancias económicas, geopolíticas y de seguridad nacional. En este escenario, ha cobrado protagonismo la posición del embajador de Estados Unidos en el Perú, quien en distintos foros públicos ha subrayado la necesidad de transparencia, competencia abierta y estándares internacionales de seguridad en proyectos estratégicos. Sus declaraciones evidencian que el puerto ya forma parte del tablero global donde interactúan Washington y Pekín.

El Perú mantiene vínculos históricos con Estados Unidos y, al mismo tiempo, una relación comercial cada vez más intensa con China, su principal socio comercial. El desafío no es elegir entre uno u otro, sino fortalecer la institucionalidad para que ninguna inversión condicione la capacidad soberana de decisión. La discusión no debe centrarse en temores ideológicos, sino en reglas claras.

En paralelo, es importante aclarar el panorama del puerto del Callao. Allí operan dos grandes concesiones: el Muelle Sur, administrado por DP World, empresa de capitales de los Emiratos Árabes Unidos, y el Muelle Norte, operado por APM Terminals, filial del grupo danés Maersk. Es decir, la inversión predominante en el principal puerto del país es extranjera bajo régimen de concesión, mientras que la infraestructura sigue siendo propiedad del Estado peruano. Por tanto, no se trata de un fenómeno nuevo: el modelo portuario peruano ha dependido desde hace años de capital y gestión internacional.

La diferencia con Chancay radica en su escala, concentración accionaria y contexto geopolítico. Por ello, el debate debe enfocarse en fortalecer la Autoridad Portuaria Nacional, revisar cláusulas de exclusividad que puedan afectar la competencia y establecer mecanismos de supervisión permanentes. Asimismo, resulta razonable discutir una legislación sobre activos críticos nacionales que otorgue al Estado herramientas claras ante eventuales crisis internacionales.

El Perú necesita reglas de “enfriamiento” más estrictas para altos funcionarios vinculados a sectores estratégicos y mayor transparencia en la toma de decisiones. Pero también requiere serenidad: la inversión extranjera no es una amenaza en sí misma; el riesgo real es la debilidad institucional.

Chancay puede convertirse en el gran motor logístico del Pacífico sur y complementar al Callao, potenciando la competitividad del país. La clave está en garantizar competencia, supervisión efectiva y control soberano sobre decisiones críticas. Si el Estado asume ese rol con firmeza técnica y política, el Perú no será un peón en la disputa global, sino un actor con autonomía. La soberanía no se declama: se ejerce con instituciones sólidas y reglas claras.

https://www.facebook.com/share/1AjmeT9KeH/?mibextid=wwXIfr

Jorge Orlando Céliz Kuong
General de División en retiro, ex Comandante General del Ejército del Perú, especialista en Seguridad y Defensa con formación en Harvard y experiencia internacional en EE.UU. y la ONU.

0 comments on “Chancay: entre la involucración de potencias y la prueba de soberanía peruana

Deja un comentario

Discover more from Vox Populi Empresarial

Subscribe now to keep reading and get access to the full archive.

Continue reading