La erosión silenciosa de la caja fiscal peruana entre leyes sin financiamiento, gasto creciente y rescates recurrentes
El Perú no enfrenta hoy una crisis fiscal abierta. Pero sí enfrenta algo más sutil, más silencioso y, por ello mismo, más peligroso: una erosión progresiva de su caja fiscal. No se trata de un colapso abrupto ni de un desorden visible a simple vista. Se trata, más bien, de un desgaste acumulativo, construido por déficits persistentes, mayor rigidez del gasto, normas con impacto presupuestario sin financiamiento claro y rescates recurrentes que van estrechando el margen fiscal del Estado. #FinanzasPúblicas #DisciplinaFiscal #Perú
A primera vista, la fotografía parece contener una señal de alivio. El Ministerio de Economía y Finanzas informó que el déficit fiscal de 2025 cerró en 2,2% del PBI, después de haber alcanzado 3,5% del PBI en 2024. Formalmente, esa corrección permitió volver a la meta fiscal del año. Sin embargo, esa mejora, siendo real, no equivale a una reconstrucción plena de la fortaleza fiscal del país. La corrección anual no borra la tendencia de fondo: el Perú viene operando con una caja fiscal más presionada y con menos holgura que en los años de mayor disciplina macroeconómica. #DéficitFiscal #SostenibilidadFiscal
Para comprender el problema, no basta con observar un solo año. Hay que mirar la trayectoria. Durante los años de bonanza, el Perú llegó a registrar superávits fiscales y consolidó una reputación regional de prudencia macroeconómica. Esa fortaleza permitió enfrentar choques externos, sostener el grado de inversión y financiar políticas contracíclicas cuando fue necesario. Pero esa historia ha cambiado. En los últimos quinquenios, la combinación de pandemia, mayor presión de gasto, decisiones políticas de corto plazo y menor flexibilidad presupuestaria ha ido reduciendo ese colchón. Hoy el país sigue siendo fiscalmente más sólido que varios vecinos, pero ya no cuenta con la misma comodidad de antes. #CajaFiscal #EconomíaPeruana
La situación se vuelve más delicada cuando se observa el presupuesto público de 2026. El propio MEF aprobó un presupuesto superior a S/ 257 mil millones, incorporando mayores asignaciones a gobiernos regionales y locales, incluyendo el impacto del incremento del FONCOMUN. Eso significa que el Estado arranca 2026 con compromisos más altos y, por tanto, con menor margen para absorber nuevas presiones sin deteriorar su equilibrio fiscal. Cuando el gasto se vuelve más rígido, la caja fiscal no necesita romperse para debilitarse: basta con que pierda flexibilidad. #Presupuesto2026 #GastoPúblico
Pero el problema ya no viene solo del Ejecutivo. Una parte importante del deterioro potencial está asociada a la proliferación de normas e iniciativas con impacto fiscal adverso. En ese sentido, la advertencia pública ha sido clara. En entrevista con Radio Nacional, César A. Novoa Ch. cuestionó las propuestas legislativas que comprometen la sostenibilidad fiscal del país y señaló que existen 229 iniciativas con impacto fiscal adverso, alertando que muchas generan nuevas obligaciones, mayor endeudamiento o menor espacio presupuestario. Su observación no es menor: cuando el sistema político aprueba compromisos sin financiamiento estructural, la política fiscal deja de ser estratégica y empieza a operar como una suma de presiones parciales. #CésarANovoaCh #PolíticaFiscal #Congreso
Ese punto es central. El problema fiscal peruano ya no es solo contable; también es institucional. No se trata únicamente de cuánto se gasta, sino de cómo se compromete el gasto futuro. Cada ley aprobada sin análisis técnico suficiente, cada beneficio permanente sin fuente estable de financiamiento y cada expansión rígida del gasto reduce, poco a poco, la capacidad del Estado para decidir estratégicamente. Esa es una de las formas más peligrosas de erosión fiscal: aquella que no explota de inmediato, pero que limita progresivamente la capacidad de maniobra del país. #RiesgoFiscal #Institucionalidad
Si existe un caso que concentra de manera visible esta tensión, ese es Petroperú. El Estado peruano ha debido recurrir a una secuencia de medidas extraordinarias, apoyos financieros y reordenamientos normativos para sostener la viabilidad de la empresa. El Decreto de Urgencia N.° 010-2025, aprobado a fines de 2025, fue presentado como parte de una reorganización patrimonial y operativa para asegurar su autosostenibilidad y garantizar el abastecimiento de combustibles. Pero el solo hecho de requerir este tipo de medidas confirma que el problema no era coyuntural. Cuando una empresa pública necesita respaldo recurrente del Estado para sostener su continuidad, el asunto deja de ser empresarial y se convierte en un tema fiscal, institucional y político. #Petroperú #EmpresaPública #Gobernanza
Desde la teoría económica, este fenómeno puede leerse como una restricción presupuestaria blanda: una situación en la que una organización opera sabiendo que, llegado el caso, el Estado actuará como red de salvataje. Cuando eso ocurre, los incentivos a la eficiencia se debilitan, la corrección estructural se posterga y el costo de la ineficiencia se traslada al contribuyente. Cada rescate no solo consume recursos; también normaliza la idea de que la chequera fiscal puede sustituir la reforma. Y esa normalización es, quizá, una de las formas más peligrosas de deterioro del Estado. #ValorPúblico #ResponsabilidadFiscal
En esa línea, la reflexión de César A. Novoa Ch. resulta especialmente pertinente. La política fiscal, como ha sostenido en distintos espacios, no debe convertirse en un mecanismo de alivio político de corto plazo, sino en una herramienta de construcción estratégica del desarrollo. Esa distinción es clave. El problema no es gastar, sino gastar sin transformar; no es intervenir, sino rescatar sin reformar; no es legislar, sino hacerlo sin medir el costo intertemporal de cada decisión. Cuando la política reemplaza a la estrategia, el presupuesto termina financiando no solo necesidades reales, sino también improvisaciones. #CésarANovoaCh #EstrategiaFiscal #Desarrollo
Entonces, ¿quién paga la fiesta fiscal? La respuesta es incómoda, pero clara. La paga, primero, el contribuyente futuro, porque el mayor gasto rígido o el rescate de hoy reduce el espacio fiscal de mañana. La paga también la economía en su conjunto, porque una trayectoria más frágil eleva el riesgo y puede encarecer el financiamiento soberano. La paga el propio Estado, porque cada sol destinado a cubrir ineficiencias es un sol menos para infraestructura, salud, educación, seguridad o productividad. Y la paga, en el fondo, el país entero, porque una caja fiscal erosionada limita su capacidad de crecer con estabilidad. #FuturoDelPerú #Déficit #Economía
El Perú todavía está a tiempo de corregir. Pero corregir no significa solo celebrar que el déficit bajó de un año a otro. Corregir significa reconstruir disciplina, frenar la aprobación de compromisos permanentes sin sustento, evitar que los rescates recurrentes se conviertan en costumbre y devolverle al presupuesto público su carácter estratégico. Porque cuando la caja fiscal se erosiona lentamente, el mayor peligro no es el golpe inmediato. El mayor peligro es que el país se acostumbre a vivir como si ese desgaste no importara. #ReformaDelEstado #Sostenibilidad #Perú2026
César Augusto Novoa Chávez
CEO de NOZA Investment Company SAC Perú y un líder estratégico con más de 25 años impulsando crecimiento, innovación y transformación en entornos altamente competitivos. Su trayectoria integra finanzas, gestión de riesgos, tecnología y dirección comercial, con posiciones clave en Derrama Magisterial, Banco Azteca / Grupo Salinas y Banco del Trabajo. Reconocido por convertir la visión en ejecución, diseña e implementa modelos escalables orientados a valor, rentabilidad y sostenibilidad. Es docente internacional de posgrado y columnista. Economista (Universidad Nacional de Piura) y MBA (ESAN), con especializaciones en Riesgos Financieros (ESAN & Tecnológico de Monterrey), Transformación Digital & Fintech (Copenhagen Business School) y Business Sustainability (University of London).


0 comments on “¿Quién paga la fiesta fiscal?”