cuando la justicia se convierte en ejemplo
En tiempos donde la institucionalidad enfrenta cuestionamientos y la confianza pública se erosiona, la figura de un gran jurista ,y más aún, de un juez íntegro, se eleva como un símbolo de equilibrio, racionalidad y compromiso con el bien común.
Un verdadero hombre de la ley no es simplemente quien aplica normas. Es quien entiende que el Derecho no es un conjunto frío de artículos, sino una herramienta viva al servicio de la dignidad humana. Como se ha señalado en diversas reflexiones jurídicas contemporáneas, el Derecho “no son solo normas, son personas, historias y justicia” . Esta afirmación resume la esencia de la función judicial, interpretar la ley con humanidad, sin perder el rigor.
El gran jurista ,al que aludo,mi referencia, representa una escuela de pensamiento donde la ética precede al poder. No improvisa, no especula, no se somete a presiones coyunturales. Por el contrario, estudia, analiza y decide con independencia, sabiendo que cada fallo no solo resuelve un caso, sino que construye precedentes y moldea la confianza social en la justicia.
Hay en este tipo de magistrado una característica fundamental, la coherencia. Su vida profesional y personal están alineadas con los principios que defiende. No hay doble discurso. No hay relativismo moral. En él, la ley no se negocia, se honra.
Asimismo, su legado no se limita a sentencias. Se proyecta en generaciones, abogados, estudiantes, ciudadanos que encuentran en su ejemplo una guía. Porque un juez ejemplar no solo administra justicia; educa con su conducta.
En un país como el Perú, donde la necesidad de fortalecer el Estado de Derecho es urgente, figuras así no solo deben ser reconocidas, sino replicadas. La justicia no se reforma únicamente con normas, sino con hombres y mujeres que encarnen su espíritu.
Despedida, el juez que deja huella. Se va un magistrado, pero permanece su enseñanza.
Se apaga una voz en la sala, pero resuena su criterio en la historia. Porque los verdaderos jueces no se retiran, se convierten en referencia, en conciencia jurídica, en ejemplo moral.
Hasta siempre, juez. Su sentencia más importante fue su propia vida, con aprecio, Rafael Aita Campodónico
Rafael Antonio Aita Campodónico.
Licenciado en Administración de Empresas, desarrollándose en el sector turismo y comercial. Dirigente deportivo y miembro activo en diferentes instituciones de fomento al deporte. Vicepresidente de la Cámara de Comercio de Lambayeque 1998-2000. Congresista de la República para el período 2001 – 2006 por el distrito electoral de Lambayeque.


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