Cecilia Palacios Columnas

Cuenta regresiva

A escasas décimas de finalizar la contabilización de actas del proceso y cuando todo indica la alta probabilidad que la tendencia a favor de Keiko Fujimori será irreversible, lo que el país está observando es una versión adelantada de la implosión del partido Juntos por el Perú en caso de una derrota en las urnas. En las últimas horas ha trascendido que a la interna ya se están exigiendo explicaciones y señalando responsabilidades ante el fracaso; las grietas generadas en la fase final de la segunda vuelta por el alejamiento de su principal socio Antauro Humala y la reincorporación de los nuevos aliados del team caviar así lo confirman.

Es la historia del Perú en los últimos 15 años, un grupo de advenedizos que no participaron en la campaña del contendor son incorporados en el último tramo para lavarle la cara al candidato; el apoyo no es gratuito, quien crea que “es por el Perú” peca de ingenuidad aguda, es un apoyo negociado a cambio de cuotas de poder, es en la práctica una “repartija”, si el candidato gana se harán de ministerios, direcciones, asesorías y también de cargos en mandos medios; pero, en caso fracase, estos “héroes de la democracia” desaparecerán como por arte de magia sin hacerse responsables de los  desaciertos que en el camino se cometieron; el caso más patético por ejemplo es el del líder de OBRAS Ricardo Belmont que, en vista que ya ve truncado el sueño del canal propio, ha anunciado que postulará a la alcaldía provincial en noviembre próximo.

El caso más visible de la descomposición en marcha de JPP se aprecia en el análisis que ha hecho el patriarca Humala ad portas de la proclamación del resultado electoral; fiel a su estilo deslenguado, don Isaac ha despedazado al team caviar de emergencia, responsabilizándolo del “inminente fracaso”, tampoco se ha librado del dedo acusador el ex fiscal José Domingo Pérez de quién afirma perjudicó al partido por su peregrina idea de enjuiciar a otro líder opositor por sus opiniones contrarias al Sombrero y las joyitas de dudosa estirpe democrática que ha llevado al Congreso, cierra la lista de culpabilidades con la “débil candidatura” de Roberto Sánchez por su escasas cualidades políticas. Al carga montón se ha sumado su hijo Antauro, quién resentido por haber sido alejado en el último tramo de la contienda para darle cabida al team caviar encabezado por Pedro Francke, le ha jalado la alfombra a las protestas voceadas para denunciar un presunto fraude y ha anunciado que su movimiento no participará en las movilizaciones pues Sánchez es responsable de haber dado cabida a socios “pitufos” lo que a su juicio generó la derrota.

La última palabra aún no está dicha, insólitamente habrá que esperar hasta la primera semana de julio para tener resultados oficiales de las autoridades competentes; sin embargo, hay quiénes ya se sienten perdedores y han empezado a ventilar los trapos al aire y a jugar con fuego deslizando insinuaciones de fraude en el exterior, cuestionando el derecho a votar de los peruanos residentes en el exterior e iniciando la siembra de la narrativa de fraude para no aceptar los resultados a través de “actividades solidarias de recaudación vía Yape” para impugnar a destiempo e inconstitucionalmente actas en localidades del interior y del extranjero donde el apoyo ciudadano les fue adverso; habrá que permanecer alertas a estas maniobras que lo que buscan es incendiar, principalmente, el sur del país donde Juntos por el Perú tuvo un contundente respaldo popular; esperemos que reflexionen, acepten los resultados y se comporten como “los demócratas” que aseguran son y honren el respaldo recibido como segunda fuerza del legislativo generando beneficios para sus seguidores desde el Senado y Diputados.

Si quieren subsistir en la vida política deben saber que patear el tablero será suicida, sólo abonará a la tesis de aquellos que votaron por la otra opción ante el temor que una fuerza con escasas credenciales democráticas obtenga el poder; en esa tarea de reflexión será importante que desde vitrinas mediáticas se detenga el juego de azuzar ánimos y  de una vez digieran que sus opiniones y comandos de direccionamiento de votos ya no despiertan masivas adhesiones, se dediquen a ejercer periodismo y abandonen el activismo de una buena vez.

Cecilia Palacios C.
Cecilia Palacios es Bachiller en Ciencias de la Comunicación de la Universidad de Lima, trabajó en prensa televisiva privada durante la época del terrorismo, posteriormente se dedicó a actividades privadas.

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