Columnas Rafael Antonio Aita Campodónico

La Formación que libera, no adoctrina

“¿Por qué eres de derecha? A mí mi profesor no me adoctrinó; me enseñó a leer, a ser educado, a investigar, a dialogar y a rescatar lo positivo del mundo.” Esta frase, lejos de ser una simple declaración ideológica, encierra una poderosa defensa de la educación auténtica, aquella que forma ciudadanos libres, críticos y responsables.

En su esencia, el mensaje distingue dos modelos profundamente distintos de formación. El primero, el del adoctrinamiento, busca imponer una visión única, reducir la complejidad del mundo y limitar el pensamiento a consignas. Este modelo no educa, condiciona. Sustituye el cuestionamiento por la repetición y la libertad por la obediencia intelectual.

El segundo modelo ,el que reivindica la frase, es el de la educación integral. Enseñar a leer no es solo decodificar palabras, sino comprender realidades. Ser educado no es solo cumplir normas, sino cultivar respeto y empatía. Investigar implica contrastar, dudar, verificar. Dialogar exige escuchar, disentir con altura y construir desde la diferencia. Y, sobre todo, rescatar lo positivo del mundo significa reconocer que ninguna sociedad, ideología o cultura es perfecta, pero todas contienen elementos valiosos que pueden enriquecer nuestra visión.

Desde esta perspectiva, la identidad política deja de ser una herencia pasiva o una imposición externa, para convertirse en el resultado de un proceso consciente. No se trata de “ser de derecha” o “de izquierda” por influencia, sino por convicción, luego de haber observado, comparado y reflexionado. La verdadera educación no fabrica seguidores: forma criterio.
En el contexto actual, donde la polarización fragmenta sociedades y reduce el debate a extremos, esta idea adquiere especial relevancia. Necesitamos menos etiquetas y más argumentos; menos prejuicios y más comprensión. La formación de calidad no busca uniformidad, sino diversidad de pensamiento con base sólida en valores y conocimiento.

En esa misma línea, resulta pertinente recoger el llamado de Keiko Fujimori a todos los peruanos, construir el país que queremos sin exclusiones, convocando a la unidad más allá de diferencias ideológicas, sociales o regionales. Este mensaje refuerza la necesidad de una ciudadanía formada en libertad, capaz de dialogar, integrar y avanzar sin dejar a nadie atrás.
Asimismo, este enfoque promueve la responsabilidad individual. Quien ha sido educado para pensar, también ha sido preparado para asumir las consecuencias de sus decisiones. La libertad sin responsabilidad es vacío; la responsabilidad sin libertad es imposición. Solo el equilibrio entre ambas construye ciudadanos plenos.

Finalmente, esta reflexión nos recuerda que el verdadero maestro no es aquel que transmite respuestas cerradas, sino quien despierta preguntas. No es quien dirige el pensamiento, sino quien lo libera. Y en esa libertad está la base de toda sociedad democrática, justa y sostenible.
Solo desde la unión del conocimiento, el respeto y la libertad responsable, podremos construir un desarrollo integral del ser humano, con seguridad, dignidad y un futuro compartido para todos. con optimismo y mucha responsabilidad, Rafael Aita Campodónico.

Rafael Antonio Aita Campodónico.
Licenciado en Administración de Empresas, desarrollándose en el sector turismo y comercial. Dirigente deportivo y miembro activo en diferentes instituciones de fomento al deporte. Vicepresidente de la Cámara de Comercio de Lambayeque 1998-2000. Congresista de la República para el período 2001 – 2006 por el distrito electoral de Lambayeque.

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