Cecilia Palacios C.
Si pensamos lo complicado que han sido las recientes elecciones generales para elegir lista presidencial, listas de senadores y de diputados, abrochémonos los cinturones para el pandemónium que se viene el 4 de octubre próximo, fecha en que tendremos que elegir autoridades a nivel nacional para cubrir plazas en 26 gobiernos regionales incluyendo Lima y Callao, 196 municipalidades provinciales y 1,891 municipalidades distritales, lo que se estima aglutinará a una cifra cercana a los 100 mil candidatos y qué candidatos!.
Si criticamos ácidamente la multitud de postulantes a la presidencia que superó los 35 candidatos el último 7 de abril, llenémonos ahora de paciencia porque en las elecciones regionales y municipales que se vienen en sólo 90 días postularán alrededor de 80 partidos políticos y casi 30 movimientos regionales que buscarán ocupar gobiernos regionales, alcaldías provinciales y alcaldías distritales; un paquete electoral de enorme complejidad que representará un reto mayúsculo para los vapuleados organismos electorales luego de los cuestionamientos suscitados en la primera vuelta y los gritos de fraude del perdedor en la segunda vuelta que han tendido sobre ellos un halo de gran desconfianza.
Pero la complejidad del proceso no sólo viene por la cantidad de postulantes que participará sino también por ciertas mañas que se vislumbran en el horizonte por algunas modalidades de aspiración política que ensayan ciertos partidos y la intención de ciertos aspirantes que, contraviniendo la norma, apuntan a una reelección encubierta; sólo en Lima existen 19 ex burgomaestres que, ante la absurda prohibición de la reelección, repetirán el plato postulando como segundos, es decir, se han inscrito en la lista oficial como tenientes alcaldes, una modalidad que en la práctica nos colocará a un alcalde de pantalla ya que el teniente alcalde será el que lleve la batuta; algunos postulantes critican la modalidad descrita pero no tienen rubor alguno en apelar a fórmulas encubiertas como la “reelección conyugal” caso de Francis Allison que es buenísimo criticando al ex alcalde limeño Rafael López Aliaga por postular como teniente alcalde pero no tiene empacho alguno en aplicar la reelección conyugal pues en vista que él postula a la comuna de Lima ha dejado de candidata a su esposa en Magdalena. Otros casos llamativos de lo que es una verdadera “criollada” electoral es la del partido Somos Perú y la familia Iñigo que ha diversificado sus iniciales aspiraciones de dirigir la Municipalidad de Villa El Salvador y las ha extendido a Lima Sur; por ejemplo, el actual burgomaestre de VES, Guido Iñigo Peralta, postulará al municipio de Villa María del Triunfo, pero para no perder influencia en su distrito de antaño dejará a su hermanito Kevin de candidato y, para reforzar la presencia familiar en la zona sur, su hermana Sandy postula como teniente alcalde a la Municipalidad de San Juan de Miraflores.
Si una simple mirada ha arrojado estas distorsiones en la capital, se imaginan la proliferación de estas modalidades con aroma a trafa en gobiernos regionales, alcaldías provinciales y alcaldías distritales en todo el país? Sin embargo, estas mañas no son las únicas en el panorama electoral actual, un barrido rápido de un programa dominical ha encontrado que unos 20 aspirantes a cargos municipales lo hacen por un partido político y también por un movimiento regional, un dobleteo descarado e ilegal que hará trabajar arduamente al Jurado Nacional de Elecciones en la depuración de tramposos que aspiran a un cargo público pero con anticipación ya están cometiendo ilícitos para ser elegidos.
Al cocktail marino hay que agregar que entre las agrupaciones políticas que postularán existen unas 30 que no pasaron la valla electoral pero al no estar impedidas de postular en estas elecciones han inscrito a miles de candidatos a gobiernos regionales y locales que de ser electos no tendrán a quién rendir cuentas a partir de enero 2027 en que sus organizaciones políticas dejarán de existir, por tanto los ciudadanos no tendremos a quién reclamar y tampoco a qué partido castigar de ser el caso. Provecho.
Cecilia Palacios C.
Cecilia Palacios es Bachiller en Ciencias de la Comunicación de la Universidad de Lima, trabajó en prensa televisiva privada durante la época del terrorismo, posteriormente se dedicó a actividades privadas.


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