La semana pasada la presidenta electa, Keiko Fujimori, recibió las credenciales oficiales del cargo de Presidenta del Perú de manos de Roberto Burneo, presidente del Jurado Nacional de Elecciones. A pesar de las amenazas del comunista Roberto Sánchez, quien nos demostró una vez más que es un mal perdedor, la ceremonia se llevó a cabo sin mayores contratiempos ni sobresaltos. Sánchez había prometido realizar manifestaciones y marchas multitudinarias en oposición a la victoria de Fujimori, las cuales nunca se materializaron.
Desde que fue confirmado el triunfo de Fujimori al cargo, hemos leído y escuchado en los medios de comunicación a los perdedores de las elecciones, proponer una serie de nombres para los altos puestos del próximo gobierno. Según ellos, el nuevo primer ministro no debería ser de las filas de Fuerza Popular. También han planteado, que el nuevo gabinete debe ser de ancha base y que la presencia del partido de gobierno, se vea reducida a la mínima expresión.
Uno de los nombres que la prensa caviar ha repetido con más insistencia, es la presencia de Jorge Nieto Montesinos como una opción para el puesto de primer ministro, lo cual desde mi punto de vista sería un gravísimo error. Desde esta columna pregunto ¿qué méritos ha hecho Nieto Montesinos a lo largo de su vida como para ser considerado para tan algo cargo? Nieto fue ministro de educación en el gobierno de PPK y luego ministro de defensa por unos meses y su logro más destacado fue vestir con mandiles rosados a miembros de nuestras FF.AA.
Para escoger a los nuevos miembros del gabinete de Fujimori se debe llamar a los mejores técnicos sin importar su color político, como por ejemplo al voceado al ministerio de Economía, Luis Carranza, quien tuvo el mismo cargo en el segundo gobierno de Alan García, también deben gozar de la confianza de la presidenta.
Resulta absurdo escuchar a los perdedores “exigir” a Fujimori que su gobierno sea de “consenso” cuando ellos hicieron caso omiso a las voces de la oposición cuando resultó elegido Castillo. Al golpista Castillo, quien le ganó a Fujimori por escasos 44,000 votos, le importó un pepino que la mitad del país haya votado en su contra para escoger un grupo de ministros que más parecía una banda criminal.
Recordemos brevemente quienes fueron parte del grupo que Castillo eligió como ministros en su primer gabinete. El primer ministro de Castillo fue el congresista Guido Bellido, quien duró menos de tres meses. Dentro de las calificaciones de Bellido para ser primer ministro estuvo su homenaje a la terrorista Edith Lagos y su defensa a Sendero Luminoso, por lo cual, la fiscalía le abrió una investigación por apología el terrorismo.
En el importante cargo de Canciller de la República, se nombró al ex guerrillero Héctor Bejar, quien estuvo preso por una acusación de asesinato de la cual se libró gracias a una admitía del gobierno del dictador Velasco Alvarado.
En el ministerio de trabajo se nombró al filo terrorista Iber Maraví, quién figura en atestados policiales como autor de atentados terroristas en los años ochenta. Además, firmó los planillones del MOVADEF, brazo político de Sendero Luminoso. Uno de sus primeros actos en el ministerio de trabajo fue reconocer al FENATEP, sindicato asociado al MOVADEF.
Podríamos seguir nombrando la larga lista de impresentables, ineptos y en su mayoría corruptos que fueron elegidos por Castillo para integrar su gabinete, como el prófugo Juan Silva Villegas cuya única calificación para ser ministro de Transportes y Comunicaciones era tener licencia de conducir, Anibal Torres en la cartera de Justicia y Derechos humanos, luego de haber amenazado con “ríos de sangre” si no ganaba Castillo; al corrupto y hoy preso Geiner Alvarado en la cartera de vivienda o al resentido Pedro Francke, a quien el picaba el ojo cuando veía un automóvil de lujo en nuestra ciudad.
El día de hoy, los caviares quienes se autodenominan la reserva moral del país, le exigen a Fujimori que gobierne como si hubiera perdido las elecciones, cuando el hecho es que ganó con más votos que Castillo en su momento. ¿Acaso le exigieron a Castillo un primer ministro de oposición, o un gabinete técnico de amplia base, o siquiera que se siente a conversar con los líderes de la oposición? La presidenta debe tomar sus propias decisiones y no escuchar los cantos de aduladores y sobones a su alrededor.
Sabemos que Keiko Fujimori tiene un duro camino por recorrer. Le espera un país convulsionado por la violencia de las bandas criminales, un país paralizado por la burocracia ineficiente de un estado cada vez más grande e inútil, un Fenómeno del Niño que llega a pasos raudos y una izquierda que tratará de destruir todos los logros del próximo gobierno.
Es nuestro deber como patriotas apoyar la nueva gestión, pero con una mirada atenta ante cualquier señal de corrupción, robo o ineptitud de las futuras autoridades y dar nuestra voz de alerta. El éxito de Fujimori, es el éxito del país.
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Uri Landman
Gerente General de Motorama S.A., empresa fundada hace más de 60 años en el Perú, dedicada a la distribución y comercializamos de repuestos para la marca Ford a nivel nacional. Bachiller en ingeniería mecánica de la Universidad de Miami (1992), Grado de maestría en ingeniería mecánica con especialización en motores de combustión interna en la universidad de Miami (1994). Desde hace tres años colabora como analista político en varios portales web como lampadia, café viena y la abeja. También colabora con la edición impresa de El Tiempo de Piura. Ha colaborado con publicaciones en la versión digital de Expreso y Montonero.


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