Columnas Rafael Antonio Aita Campodónico

Perú, país exportador estratégico: del productor de minerales al arquitecto de la nueva economía mundial

El planteamiento de una cooperación entre Perú, Chile, Argentina y Bolivia merece ser analizado como política de Estado y estrategia de inserción internacional, más que simplemente como un “cartel” de minerales. La experiencia de la OPEP enseña que poseer recursos naturales no basta: el verdadero poder económico aparece cuando los países productores coordinan información, infraestructura, estándares, inversión, transformación industrial y capacidad de negociación.

Perú parte de una posición particularmente relevante. En 2025, las exportaciones mineras alcanzaron US$ 62 848 millones, equivalentes aproximadamente al 67,5 % del valor total exportado. El cobre, por sí solo, generó US$ 28 130 millones, alrededor del 30,2 % de las exportaciones nacionales. Esto demuestra que el país ya posee una enorme capacidad de generación de divisas, pero también revela una vulnerabilidad: una parte excesiva de nuestra balanza comercial depende de materias primas y de mercados compradores concentrados. China, por ejemplo, recibió alrededor del 76 % de las exportaciones peruanas de cobre entre enero y agosto de 2025.

Gobierno del Perú

Por ello, Perú debería aprender a transformar su condición de gran proveedor en capacidad estratégica de negociación. No significa cerrar mercados ni enfrentarse a China, Estados Unidos o Europa. Significa relacionarse con todos desde una posición de mayor autonomía, diversificando compradores, tecnología, financiamiento y cadenas industriales.

La cooperación andina podría comenzar con un Instituto Sudamericano de Minerales Críticos, encargado de reservas, estadísticas, trazabilidad, tecnología, sostenibilidad ambiental y proyecciones de demanda. Después, podría construirse una plataforma regional de comercialización y contratos de largo plazo, sin necesidad de comenzar por imponer precios. La experiencia boliviana resulta ilustrativa: el USGS distingue entre reservas identificadas y recursos de litio; para 2024 registraba en Bolivia unos 23 millones de toneladas de recursos identificados, pero no reservas identificadas. Esa diferencia técnica demuestra por qué la política minera debe sustentarse en información geológica rigurosa.

US Geological Survey

El objetivo peruano debería ser más ambicioso: pasar del concentrado al mayor valor agregado posible. Cobre refinado, alambrón, componentes eléctricos, materiales para redes, almacenamiento energético, servicios de ingeniería, procesamiento de litio y tecnologías asociadas pueden generar más empleo, conocimiento y tributación que la simple exportación del mineral.

La política internacional también debe incorporar una diplomacia de minerales críticos: acuerdos simultáneos con Asia, Norteamérica, Europa y otros mercados; participación en cadenas globales; transferencia tecnológica; formación de especialistas; infraestructura ferroviaria, portuaria y energética; y reglas estables para atraer inversión sin sacrificar el interés nacional.

La experiencia internacional muestra, además, que los recursos naturales pueden convertirse en instrumentos de desarrollo solamente cuando existen instituciones sólidas. Perú no necesita copiar literalmente a la OPEP; necesita aprender de ella. La coordinación debe respetar la competencia, los compromisos comerciales internacionales y la autonomía de cada país.

Conclusiones

El gran desafío peruano no es decidir entre exportar o industrializar; es usar las exportaciones mineras para financiar progresivamente una economía de mayor productividad y valor agregado. El cobre y otros minerales críticos pueden ser una plataforma para diversificar nuestra balanza comercial, fortalecer reservas internacionales, financiar infraestructura y desarrollar ciencia y tecnología.

Un eventual espacio andino de minerales críticos debería comenzar con información común, estándares ambientales, infraestructura, investigación y negociación coordinada, dejando para una etapa posterior cualquier mecanismo de gestión de oferta.

La verdadera soberanía minera no consiste en guardar el mineral ni en confrontar al comprador: consiste en tener capacidad para decidir cómo, cuándo, cuánto y con qué valor agregado se incorpora nuestro recurso al mundo. Perú puede convertirse así no solamente en país exportador, sino en socio estratégico de la economía mundial de la electrificación, procurando que esa riqueza se traduzca en bienestar, empleo formal, tecnología y oportunidades para los peruanos.

Con responsabilida.

Rafael Antonio Aita Campodónico.
Licenciado en Administración de Empresas, desarrollándose en el sector turismo y comercial. Dirigente deportivo y miembro activo en diferentes instituciones de fomento al deporte. Vicepresidente de la Cámara de Comercio de Lambayeque 1998-2000.Congresista de la República para el período 2001 – 2006 por el distrito electoral de Lambayeque.

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