Alguien dijo: «esta pandemia sacará lo mejor y lo peor de cada uno»… y qué cierto fue, basta entrar a las redes sociales para confirmarlo.
En Twitter, Facebook u otras redes se suelen leer buenos, excelentes comentarios pero también se suele leer por ésta época de pandemia, infamias, exabruptos de toda índole así como expresiones de odio y hartazgo.
Si ésta pandemia ha venido a reforzar algo en nosotros, que más bien sea para entender que «Son tiempos de Solidaridad, Empatía y de Cuidarnos los Unos a los Otros», y por qué no.
Suena difícil, lo admito pero no imposible, más aún cuando cada día leemos que un allegado se contagió o mucho peor y penoso que partió.
Y sí, es lo que nos ha tocado vivir. Difícil, fuerte, triste, amargo hasta incomprensible a veces, pero es lo que toca hoy.
La incertidumbre, nunca fue más certera que hoy, y pese a ello debemos poner nuestra mejor cara. Tratar de mejorar como personas atravesando miedos, soledades y hasta infundios de quienes están sacando lo peor de ellos, o tal vez su propia naturaleza los haga actuar así.
Entonces, si queremos sacar algo bueno de ésta pandemia como sociedad, como familia, como seres humanos, no podemos limitarnos a leer y ver lo «peor» que sale de algunos. Es momento de actuar y pensar propositivamente que lo que nos hará diferentes frente a lo que nos toca hoy, es el ser mejores. Tarea difícil pero necesaria para poder transformar una «política centavera» en una política honesta y solidaria que integre y consolide a los más vulnerables, porque sin duda ésta pandemia dejará mucho dolor y pobreza como para querer que nuestros próximos gobernantes nos gobiernen al centavo. No, requerimos crecer como sociedad y mejorar hasta lograr que lo peor sea cada vez una opción menos común. Pero ello sólo se trata, cura y mejora en prevención y no en UCI, ya vemos la descarnada realidad que la pandemia nos está haciendo ver. Teníamos quizá excelente infraestructura deportiva para hacer frente a unos Juegos Panamericanos pero una decadente infraestructura hospitalaria y lo que es peor no tenemos una infraestructura para atender la primera capa, que es la preventiva. Después de la pandemia vendrán los controles de salud, es entonces hoy que debemos apuntar a ése nivel de respuesta en Salud Pública: ser capaces de fortalecer HOY, el primer nivel de atención.
Fernando Cáceres Rosell.
Licenciado en Ciencias Administrativas por la Universidad de Lima. Ha liderado con satisfacción Equipos Ejecutivos en sectores como: salud, medio ambiente, interior, esparcimiento, gremial e industrial. Realiza de manera ejecutiva y cotidianamente el Networking para consolidar lazos de confianza, y sumar con ello valor a las organizaciones e instituciones en donde brinda sus servicios tanto en sector privado y público. Actualmente desempeña un alto cargo en el Gobierno Regional de Piura, es importante destacar que fue Prefecto Regional de Piura durante el Gobierno de Transición. Es Columnista invitado del Diario Correo PIURA desde el año 2,005.


Bueno Fernando, siendo que estas como asesor del Gobernador regional, yo pensé que leería una autocrítica ó una receta sincera del cómo fortalecer el Primer Nivel de Atención de Salud. Bueno seguro tendrá un segundo capítulo. Esperaré, Éxitos.
Hola Waldir gracias por la lectura. Sin duda siempre hay un 2°, 3°…y más capítulos, lo importante es lanzarse, luego se va regulando para mejorar en todo sentido.
Saludos cordiales
Excelente Columna Don Fernando Cáceres, es la primera capa de atención la q hay que fortalecer. MUY BIEN!
Así es estimado Lucho, ése debe de ser el objetivo a todo nivel de gobierno.
Saludos cordiales
Fortalezcamos el Primer Nivel de Atención
Alguien dijo: «ésta pandemia sacará lo mejor y lo peor de cada uno»… y qué cierto fue, basta entrar a las redes sociales para confirmarlo.
En twitter, face u otras redes se suelen leer buenos, excelentes comentarios pero también se suele leer por ésta época de pandemia, infamias, exabruptos de toda índole así como expresiones de odio y hartazgo.
Si ésta pandemia ha venido a reforzar algo en nosotros, que más bien sea para entender que «son tiempos de Solidaridad, Empatía y de Cuidarnos los Unos a los Otros», y por qué no.
Suena difícil, lo admito pero no imposible, más aún cuando cada día leémos que un allegado se contagió o mucho peor y penoso que partió.
Y sí, es lo que nos ha tocado vivir. Difícil, fuerte, triste, amargo hasta incomprensible a veces, pero es lo que toca hoy.
La incertidumbre, nunca fue más certera que hoy, y pese a ello debemos poner nuestra mejor cara. Tratar de mejorar como personas atravesando miedos, soledades y hasta infundios de quienes están sacando lo peor de ellos, o tal vez su propia naturaleza los haga actuar así.
Entonces, si queremos sacar algo bueno de ésta pandemia como sociedad, como familia, como seres humanos, no podemos limitarnos a leer y ver lo «peor» que sale de algunos. Es momento de actuar y pensar propositivamente que lo que nos hará diferentes frente a lo que nos toca hoy, es el ser mejores. Tarea difícil pero necesaria para poder transformar una «política centavera» en una política honesta y solidaria que integre y consolide a los más vulnerables, porque sin duda ésta pandemia dejará mucho dolor y pobreza como para querer que nuestros próximos gobernantes nos gobiernen al centavo. No, requerimos crecer como sociedad y mejorar hasta lograr que lo peor sea cada vez una opción menos común. Pero ello sólo se trata, cura y mejora en prevención y no en UCI, ya vemos la descarnada realidad que la pandemia nos está haciendo ver. Teníamos quizá excelente infraestructura deportiva para hacer frente a unos Juegos Panamericanos pero una decadente infraestructura hospitalaria y lo que es peor no tenemos una infraestructura para atender la primera capa, que es la preventiva. Después de la pandemia vendrán los controles de salud, es entonces hoy que debemos apuntar a ése nivel de respuesta en Salud Pública: ser capaces de fortalecer HOY, el primer nivel de atención.